Revivir de cerca parte de la historia de la Mayor de las Antillas y rendirle homenaje a Fidel fue el propósito de la visita a Santiago de Cuba de trabajadores del sector de la Gastronomía de la provincia de Matanzas.
Sin quitarse el polvo del camino, al igual que lo hiciera nuestro Apóstol en Venezuela, se dirigieron al cementerio Santa Ifigenia para depositar una flor en el monolito que guarda las cenizas de nuestro eterno líder y llevarse consigo el recuerdo.

También los más sinceros respetos para Mariana Grajales, Carlos Manuel de Céspedes y Martí. 



Continuaron su recorrido por el cuartel Moncada, hoy convertido en escuela.
Allí pudieron apreciar memorias gráficas de pertenencias de los asaltantes, los nombres y fotos de quienes murieron aquel 26 de julio de 1953, a Melba Hernández y Haydée Santamaría apresadas, además de torturas a las que fueron sometidos.



El fin del periplo, por llamarle de algún modo, fue en el Segundo Frente Frank País García, escenario que de solo verlo llama la atención.
En ese espacio descansan los restos de quienes perdieron la vida en acciones revolucionarias por ese entorno maravilloso de la geografía santiaguera.


No podían dejar de ver el monolito que guarda las cenizas de la eterna presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas, Vilma Espín y el espacio ya reservado para su compañero en vida: Raúl Castro Ruz.(foto 19)


Convencidos de que Patria es Revolución, los trabajadores del sector de la Gastronomía en Matanzas regresaron a su terruño, orgullosos de cumplir su SUEÑO ANHELADO.






















