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Tuesday 19 November 2019
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Semblanza de dos glorias de las carreras de fondo en Cuba

Las principales figuras cubanas del siglo XIX en las carreras de fondo fueron el matancero Segundo Palmer Puig y el capitalino Félix de la Caridad Carvajal Soto, aunque este último alcanzaría mayor popularidad en los años iniciales de la nueva centuria, sobre todo por su participación en la cita olímpica de San Luis, 1904.

Palmer Puig, nació en Cárdenas el primero de junio de 1869 y Carvajal en La Habana el 18 de marzo de 1875. A pesar de la poca diferencia de edades no aparece ninguna información de que se hayan enfrentado competitivamente.

En el caso del cardenense sus años de gloria vinieron entre 1886 y 1900, etapa recogida por muchos diarios de la época y que le valieron para recibir un diploma extendido por el Capitán General de la Isla, Alejandro Rodríguez, el 17 de abril de 1893, reconociéndolo como “Primer y único Andarín campeón de Cuba”.

Fue una época en la que tuvo que competir ante caballos o trenes porque según dejó plasmado en su expediente personal: “nunca encontré quien me venciera”. Segundo Palmer Puig, falleció en su ciudad natal el 20 de abril de 1913, a los 44 años de edad, a consecuencia de un derrame cerebral.

Félix “El Andarín” Carvajal, nació en el barrio Colón de la capital y trasladó muy pequeño con su familia para San Antonio de los Baños, al oeste de La Habana. Según datos extraídos de ECURED, desde muy pequeño le gustaba correr junto a quitrines y caballos. En 1889, con 14 años, gana su primer lauro en duelo atlético con el español Mariano Bielza.

En 1895 marchó a la manigua para convertirse en correo de los mambises. Sus prodigiosas piernas lo llevaron de pueblo en pueblo llevando y trayendo mensajes hasta que tuvo que salir huyendo hacia Tampa, bajo riesgo de caer en manos del enemigo.

Al final la guerra regresa a La Habana, donde ejerce como cartero, mandadero y hasta portero del Hotel Inglaterra, a la vez que se destaca como deportista.

Actuacionesmemorables

Su más grande hazaña en eventos internacionales fue en la maratón de los III Juegos Olímpicos de San Luis, 1904, donde ocupó el cuarto lugar, que pudo ser mejor de no haber comido unas manzanas que encontró en el recorrido y que le provocaron fuertes cólicos y diarreas cuando lideraba fácilmente la competencia luego de 25 kilómetros de recorrido, de los 42 y 193 metros estipulados.

Estuvo a un paso de las medallas que obtuvieron los estadounidenses Thomas Hicks, Albert Coray y Arthur Newton. Sólo 14 de los 32 participantes habían acabado la carrera.

Mucho se ha escrito sobre su asistencia a los Juegos y la ingente labor por todos los barrios para recaudar el precio del pasaje, logrando una gran hazaña para la historia de la maratón, que aún ningún cubano ha podido igualar.

La otra gran presentación del “Andarín” Carvajal fuera de la Isla tuvo lugar precisamente en la propia ciudad estadounidense de San Luis el día 6 de mayo de 1905, donde obtuvo la medalla de bronce en el primer maratón del Missouri Athletic Club.

En Cuba obtuvo más de 57 galardones entre los años de 1904 a 1916.

De esa etapa no se puede olvidar su visita a la ciudad yumurina en 1901 y que era reflejada por el Correo de Matanzas: “ a las cinco de la tarde del miércoles 23 de octubre, corriendo por tramos desde La Habana, llegó a esta ciudad Félix de la Caridad Carvajal y Soto”.

Sobre el programa del corredor la publicación matancera señalaba que al siguiente día corrió en la Plaza de la Libertad, actual parque, ante una gran concurrencia, el día domingo 27, sostuvo una carrera de resistencia con un ciclista en el área del parque Martí, suspendida dos horas después a causa de la lluvia.

Otras exhibiciones efectuó Carvajal en Matanzas hasta la segunda semana de noviembre, cuando sin previo aviso se marchó.

En el ocaso de su vida deportiva en 1928 y con 53 años de edad, logra otra gran proeza al darle 4 mil 375 vueltas a la Manzana de Gómez, en la capital, y dos años después como si fuera una despedida para la historia, cubre 2 mil 300 kilómetros por tramos entre Guane, en Pinar del Río y Santiago de Cuba.

El hombre pintoresco y resistente que tuvo muy cerca la gloria de ser el primer campeón olímpico del atletismo cubano falleció en una mísera casucha bajo el puente de La Lisa, el día 27 de enero de 1949.

– Apuntes tomados del Archivo personal de Segundo Palmer Puig.
-Notas del autor y datos de ECURED.
-Notas del Correo de Matanzas aparecidas en el Periódico Girón.



Comentarista-narrador deportivo en Radio 26. Matanzas. Cuba. Vive en Matanzas


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