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Sunday 13 October 2019
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Imagen del pueblo

El 6 de febrero de 1932 nace el Comandante  Camilo  en el seno de una familia humilde de La Habana. Años después, el segundo hijo del matrimonio Cienfuegos Gorriarán, se convertiría en una de las figuras más emblemáticas de la Revolución Cubana, en el héroe amado de los niños, en el guerrillero respetado y querido por todo el pueblo.

A pesar de su desaparición física, a la temprana edad de 27 años, Camilo Cienfuegos no es ni será nunca nostalgia de pasadas leyendas. Lo previó Fidel desde el inmenso dolor por su pérdida cuando aseguró que el “Señor de la Vanguardia” viviría en todos nosotros, porque surgió del mismo pueblo en el que “hay muchos Camilos”. Así lo vio también el Che cuando expresó: “Camilo es la imagen del pueblo”.

Del mismo modo lo percibieron todos sus compañeros de armas, los que con él compartieron peligros y hazañas en la guerra liberadora, y en los primeros meses posteriores al triunfo revolucionario.  De igual modo lo sienten presente  los niños de toda Cuba, cuando junto a sus padres o maestros cubren las aguas de flores cada 28 de octubre.

Una fuerte personalidad que dejó su impronta en todos lo que le conocieron. Según cuentan, en él resaltaban valores de profunda cubanía arraigados en su modo de ser, en su carácter enérgico, pero a la vez alegre y de buen humor en cualquier circunstancia, por difícil que fuera.

Múltiples anécdotas y vivencias describen y reconocen su honestidad, sabiduría, camaradería, infinito respeto y lealtad hacia su pueblo y especialmente a Fidel;  cualidades expresadas en sus frases inmortales: “Más fácil me será dejar de respirar, que dejar de ser fiel a su confianza”.

El Héroe de Yaguajay se multiplicó en Girón, pero además  en las misiones internacionalistas que han honrado con su sangre y sudor centenares de miles de compatriotas, y de las que se han escrito admirables páginas de solidaridad. Sobre estas hazañas, aun sin ser testigo de ellas, señaló cuando se aprestaba para entrar en la historia: “Esos que luchan, no importa dónde, son nuestros hermanos” y “No hay mayor alegría que la del deber cumplido”.

Camilo estuvo en el pueblo que resistió y se sobrepuso a los años terribles del periodo especial. En el que hace más de 50 años enfrenta un cruel bloqueo económico y financiero y actualmente sufre las artimañas de la guerra no convencional con que amenaza y agrede hoy el imperio a los gobiernos que defienden su unidad y autodeterminación.

En el aniversario 86 de su natalicio, su legendaria figura se acrecienta con el paso del tiempo, porque Camilo está y estará siempre en el pueblo cubano, el que optó por su propio destino y  con sus propios esfuerzos lucha por sus  sueños. Ese fue su gran ideal: “Vamos con esta Revolución hasta el final”. 




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