Cuartel de Bomberos de Matanzas: nueva imagen y centenaria historia

El paisaje de la Plaza de la Vigía no se observa igual desde el mes de enero último. Muchos matanceros se sorprendieron cuando comenzaron a ver allí los carros pertenecientes al cuerpo de bomberos.

Felizmente el inmueble que cerró el estilo arquitectónico del neoclásico en Cuba, Cuartel de Bomberos Enrique Estrada, se somete a una restauración profunda que brindará mayor funcionalidad a los espacios del área de operaciones y el museo.

“Desde el 16 de enero comenzamos las primeras acciones: quitamos las letras al nombre del cuartel y debemos concluir antes de octubre, cuando se cumple el 325 aniversario de la ciudad. Fuimos los últimos en incorporarnos pero nuestro ritmo de trabajo nos permite cumplir el cronograma sin complicaciones. Trabajamos todos los días, incluso sábados y domingos.

“La reparación tiene tres momentos diferentes que se llevan al unísono porque uno no afecta a los demás. En el salón central se quitó el techo, se cambiaron canales y las ventanas de la azotea, se cambió el piso de granito, con el propósito de que exhiba características similares a las de su inauguración, en 1900, lo que explica la ubicación de los camiones al frente”, explicó Biolexis Ballester Quintana, directora del Museo de Bomberos en Matanzas.

Asesorados por los especialistas de la Empresa de Proyectos de Arquitectura e Ingeniería (EMPAI) de Matanzas, el Centro de Patrimonio y la Oficina del Conservador de la Ciudad, el grupo constructor del Ministerio del Interior ejecuta las labores de restauración para devolverle al inmueble sus características originales.

“Una de las partes más complejas e importantes era el techo que ya se sustituyó y se cambiaron las canales. El piso del salón de la técnica se sustituyó completo, no dedicamos a la limpieza de la fachada y después la prioridad serán las dieciséis ventanas de cristal de este inmueble”, afirmó Jesús Millares Domínguez, inversionista de la obra.

“Lo más preocupante es la cubierta de los laterales, un techo antiguo que está cubierto de rasilla y vigas de pino californiano. También dentro de la construcción había muchos añadidos en el patio y en el sitio donde existió un parque en 1900 donde se diseñó una gran plaza.”

El cambio de la cristalería y la herrería también está contemplado en el proyecto de restauración del Cuartel de Bomberos, tareas que asumen con la colaboración del Fondo de Bienes Culturales y los artesanos matanceros, añadió Ballester Quintana.

“En estos momentos tenemos cristales de diferentes tipos porque en diferentes etapas se dieron soluciones con los materiales con los que se contaba. Cuando concluya la restauración esto quedará solucionado para lo que se desmontarán los cristales, se dará mantenimiento a la herrería, se colocarán los cristales ya uniformes, las ventanas del frente tendrán cristales reforzados.

“Con el decursar de los años algunas puertas de madera se perdieron, al igual que las de enrollado, y se rescatarán con el apoyo del Fondo Cubano de Bienes Culturales y los artesanos, cuya labor será vital para rescatar también los seis vitrales. La restauración se lleva a cabo a partir de imágenes fotográficas de la época.”

Las acciones reconstructivas se desarrollan con sus trabajadores in situ. Los propios bomberos son protagonistas de cada proceso desde la primera demolición, el 27 de enero.

“El ala donde se encuentran las oficinas y el Comando requiere de labores profundas en la cubierta y durante ese periodo trabajaremos en la otra parte del edificio. La presencia de los trabajadores aquí es fundamental según consideramos. Los bomberos trabajan junto a los constructores. En esa decisión se reafirma el sentido de pertenencia y el compromiso con este lugar.”

Debido a la restructuración de la Plaza de la Vigía como área peatonal, resultado de los proyectos del Plan Matanzas 325, la salida de los carros de bomberos será por la parte posterior del edificio. De esta manera aumentará la prestancia a todos los servicios que ofrece la institución donde, desde 1998, funciona el único museo de los bomberos en Cuba.

La institución, primera de su género en Cuba, resguarda cientos de tesoros museables, entre objetos y documentos pertenecientes a las distintas etapas de su historia.Durante el recorrido por las tres salas del Cuartel de Bomberos se aprecia más de tres mil piezas de alto valor como las partituras musicales de su banda, el emblema original de ese Cuerpo y un cañón lanzacabos.

“Cuando concluya la restauración en el museo se exhibirá un nuevo montaje para celebrar nuestro 20 aniversario este año. Desde 1998 la labor de rescate del museo ha sido significativa con más de 3 mil piezas en almacén.

“Nuestra exposición de bombas de vapor, que antes estaba en el lateral de esta edificación, se ubicará al frente porque los carros estarán al fondo. “Como la salida va a ser ahora por la parte posterior se eliminarán los añadidos para que no interrumpan el paso de la técnica de bomberos que seguirá presentando servicios.

“Esto aportará una lucidez diferente a nuestra institución. El objetivo principal es que la población nos visite y se motive a participar en todas nuestras propuestas. Desarrollaremos proyectos sociales y comunitarios desde aquí y las habituales visitas guiadas.

“Los proyectos permitirán una imagen renovada del cuartel, más funcional. En el lateral habrá una plaza con una pérgola similar a la primigenia, respetaremos también la vegetación. Allí desarrollaremos nuestro Círculo de Interés y las actividades habituales.”

Inspirado en la arquitectura neoclásica, el Cuartel de Bomberos de Matanzas es uno de los edificios más atractivos de su tipología en Cuba. Fabricado en cantería por el ingeniero Bernardo de Granda y Calleja, el inmueble es considerado un exponente de la arquitectura militar.

El inmueble data de comienzos del siglo 20 y es el único de su tipo que se conserva en el mundo porque atesora la historia y es sede permanente del Comando provincial de esa especialidad.

“Este es el último edificio que se levanta en la Plaza de la Vigía y el que cierra el estilo neoclásico en el país. Constituye el más antiguo de Cuba, no porque haya sido el primero en fundarse sino porque desde el 12 de agosto de 1900, los bomberos tienen este lugar como sede y museo, en beneficio siempre de la ciudad y la protección contra los incendios.

“Nos llena de satisfacción el hecho de la restauración simultánea, por el Fondo Cubano de Bienes Culturales, de la Academia de Música, contigua a nuestra instalación. Allí la Banda de Música continuará sus ensayos.

“Nos regocija mucho porque esta formación matancera nació precisamente de la Banda de Música de los Bomberos, la más antigua del país porque data de 1856 y para nosotros es un honor que se restaure ese inmueble. De hecho sus partituras están guardadas en nuestro recinto para devolvérselas cuando concluyan las obras reconstructivas allí.”

Quien visita esa institución experimenta emociones diferentes porque vive la historia con el singular atractivo de las demostraciones reales de sus protagonistas: los bomberos.

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