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Friday 18 October 2019
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Un día especial para la vida en la Tierra (+audio)

Tal y como sucede cada cinco de junio desde 1972 hoy celebramos el Día Mundial del Medio Ambiente, jornada que en este 2018 tiene como lema Un planeta sin contaminación por plásticos.

Esta sustancia existe desde hace solo unos 60-70 años, pero en ese tiempo se ha ampliado tanto su uso que resulta prácticamente imprescindible en la industria, los servicios, las actividades de ocio y la vida doméstica.

Pero son esos objetos plásticos –pomos, javitas de nylon-, los que después de su uso tiramos a la calle, dejamos en la arena luego de una visita a la playa o los vemos flotando con la basura que quienes colindan con los ríos vierten en sus orillas.

En este caso especies como las tortugas, delfines y focas constituyen peligro potencial al enredarse en bolsas y otros desechos o confundir el plástico con la comida, específicamente las medusas, alimento preferido de los quelonios.

Por otra parte, los plásticos tardan siglos en degradarse, sin desaparecer completamente y a largo plazo los microplásticos en que se convierten pueden volver a la cadena nutritiva: llegan a nuestra mesa en los pescados y crustáceos que consumimos.

El medio ambiente, un tema al que se le presta especial atención en Cuba

Si bien mundialmente este cinco de junio de 2018 tiene como lema Un planeta sin contaminación por plásticos, en Cuba se trabaja además la Tarea Vida, Plan de Estado para el enfrentamiento al cambio climático, aprobado en abril de 2017.

Este proyecto, que tiene como antecedentes las investigaciones iniciadas por la Academia de Ciencias de Cuba en 1991 sobre el cambio climático, se dirige a la protección de tres elementos fundamentales: la población, su seguridad física y alimentaria, así como el desarrollo turístico.

La elevación del nivel medio del mar, la intrusión salina, la degradación de los suelos de cultivo y la pérdida de playas arenosas, figuran entre los fenómenos más seguidos por expertos cubanos de las ciencias. Razones por las que en Matanzas se señalan a los territorios de Calimete, Martí, Cárdenas, Ciénaga de Zapata, Jagüey Grande y el municipio capital como los más proclives a sufrir esos efectos.

De ahí la orientación de trabajar en tareas como el aseguramiento de la disponibilidad y el uso eficiente del agua para enfrentar la sequía; dirigir la reforestación hacia la máxima protección de los suelos y las aguas; detener el deterioro de los arrecifes de coral, rehabilitarlos y conservarlos e implementar otras medidas en programas, planes y proyectos vinculados a la energía renovable, la eficiencia energética, la seguridad alimentaria, la salud y el turismo.

Para el logro de esos fines se concibió ejecutar la Tarea Vida con inversiones progresivas a corto, mediano, largo y muy largo plazos, que tienen como destino el año 2100.

Olas de hasta cuatro metros detectadas en el malecón de la ciudad de Matanzas, Cuba, el 9 de septiembre de 2017. ACN FOTO/ John VILA ACOSTA




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