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Friday 13 December 2019
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El “capitán de los cimarrones”

El territorio matancero resultó uno de los puntos neurálgicos de las sublevaciones esclavas en la historia colonial cubana. Caso singular representó José Dolores, el negro al que los españoles llamaron “capitán de los cimarrones”, en un intento fallido de degradación.

Su primera acción data del 6 de marzo de 1843, en la zona de Limonar. Contrario a lo habitual en el siglo XIX, José Dolores no estableció vida sedentaria, ni siquiera se mantuvo siempre a la defensiva. Muy por el contrario, asaltaba haciendas, cafetales, bateyes y luego se replegaba con sus hombres a la seguridad del monte.

El libro Las rebeliones de esclavos en Matanzas le dedica el capítulo seis íntegramente, donde se explica que fueron 17 en total las denuncias realizadas a este cimarrón; las más significativas ocurrieron en Sabanilla, San Miguel, Santa Ana, Macurijes, Camarioca, entre otros sitios.

El estado español condenaba a 25 pesos de multa a los hacendados que bajaban sus defensas o dejaban de perseguir a la cuadrilla de José Dolores.

La cantidad estimada del grupo cimarrón era de 20 personas, dentro de las cuales, se sabe, hubo mujeres, como el caso de Micaela, posteriormente capturada.

“Muerde y huye, espera, acecha, vuelve a morder y a huir y así, sucesivamente, sin dar descanso al enemigo”, ese es uno de los fundamentos de la guerra de guerrillas conceptualizados por el Che.

Curiosamente, más de un siglo antes, este principio del “muerde y huye” ya lo empleaba el cimarrón matancero, quizás sin la carga de conciencia con que lo hacía el Guerrillero Heroico, pero sí en la medida que su capacidad de liderazgo, inteligencia e instinto, le permitieron.

En esa década del 40 del siglo XIX, estos negros esclavos no pretendían poder político u algo parecido, la lucha simplemente iba enfocada a la subsistencia fuera del látigo del ingenio. Sin embargo, el recuerdo de la Revolución de Haití no permitía a los blancos hacendados dar por incorregibles estos hechos.

Algunos historiadores consideran al negro José Dolores –capitán de los cimarrones–, un precursor de la rebeldía nacional, cuyo legado fue asimilado por los procesos independentistas cubanos que aparecerían poco después.



Estudiante de Periodismo


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