Search
Wednesday 16 October 2019
  • :
  • :

El primer combatiente que Fidel ascendió a Comandante

El 21 de julio de 1957 el hasta entonces capitán Ernesto Guevara de la Serna fue ascendido al más alto grado del Ejército Rebelde. Fue el primer combatiente a quien Fidel  otorgara el grado más alto de la guerrilla, no por capricho del líder revolucionario, sino en reconocimiento a sus extraordinarias cualidades como jefe político-militar.

El Che demostró su valía como hombre de acción desde el mismo instante en que se incorporó al proceso de liberación nacional cubano durante los preparativos en México. A pesar de haber sido nombrado el médico oficial del contingente de expedicionarios y no tener el historial combativo de otros compañeros, Fidel lo designó al frente de un pequeño grupo de combatientes que se entrenaba en el Rancho Santa Rosa, de esa nación, antes de partir hacia la Isla.

Ya enrolados en los combates que sostuvieron en la Sierra Maestra el joven guerrillero argentino dio continuas muestras de seriedad, inteligencia y carácter.

A mediados de 1957, consecuente con la estrategia de ampliar el radio de acción de las fuerzas guerrilleras, el Comandante en Jefe Fidel Castro decidió crear una nueva columna, que operaría bajo el mando del entonces capitán Ernesto Guevara de la Serna.

La idea se concretó en las primeras semanas del mes de julio y días después, justamente el día 21, se produjo de una manera casi informal el ascenso definitivo del Che al grado de Comandante, máxima jerarquía del Ejército Rebelde.

Testigos de aquel acontecimiento cuentan que se redactaba una carta de condolencia a Frank País por la muerte de su hermano Josué y Celia Sánchez cumplía la misión de confeccionar el listado de quienes debían aparecer en el documento.

Ella se detuvo ante el nombre del Che Guevara y Fidel, como adivinando una posible duda sobre el grado militar le ordenó: “Ponle Comandante”. Se convirtió así en el primer combatiente en alcanzar ese rango entre los valientes guerrilleros.

Años después, al evocar lo que experimentó en ese instante, el guerrillero heroico afirmó: “La dosis de vanidad que todos tenemos dentro, hizo que me sintiera el hombre más orgulloso de la tierra ese día. El símbolo de mi nombramiento, una pequeña estrella, me fue dado por Celia junto con uno de los relojes de pulsera que habían encargado a Manzanillo”.

Según el testimonio del propio líder de la Revolución Cubana, el Che “ya a partir de aquel instante descollaba como un jefe capaz y valiente, de ese tipo de hombres que cuando hay que cumplir una misión difícil no espera que le pidan que lleve a cabo la misión […] Fue así como se ganó los grados de Comandante y de jefe de la segunda columna que se organizara en la Sierra Maestra; fue así como comenzó a crecer su prestigio, como comenzó a adquirir su fama de magnífico combatiente que hubo de llevar a los grados más altos en el transcurso de la guerra.”




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mostrar Botones
Ocultar Botones