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Sunday 17 November 2019
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Como bibijaguas

Ante la eliminación de cocinas en las cabañas los campistas buscan alternativas.

Todo cuanto crea necesario para sentirse cómodo empaca el cubano cuando se aloja en uno de los destinos que se acogen al eslogan Juntos por Naturaleza. En la provincia de Matanzas, Bacunayagua resalta entre los más demandados de la Empresa de Campismo Popular, por la tranquilidad del entorno y la amplitud de sus cabañas.

Aunque desde el paso del huracán Irma, durante el precedente año 2017, no funciona la red hidráulica y el abasto de agua potable se realiza mediante camiones cisternas que llenan tanques ubicados entre las cabañas, la instalación mantiene altos índices de ocupación este verano.

Desde la destrucción de la red hidráulica por el paso del huracán Irma en el año 2017, el abasto de agua en Bacunayagua se realiza mediante camiones cisterna.

El fenómeno meteorológico devastó las tuberías en septiembre último, por ello la situación con el preciado líquido no es noticia para clientes repitentes. La novedad esta temporada resulta la prohibición de la entrada de vehículos a la base, ni siquiera para, en un tiempo breve, descargar el equipaje en las proximidades de las casitas.

Como bibijaguas que van y vienen del área de parqueo a las cabañas desfilan campistas, incómodos ante una normativa que, afirman muchos, conocieron al llegar a la instalación.

Tanques, se incluyen entre las pertenencias que llevan los campistas a Bacunayagua, porque el abasto de agua se realiza mediante camiones cisternas.

Al pie de la letra…, acción y reacción

El artículo 23 del reglamento interno del campista establece que queda prohibida la circulación de vehículos dentro de la instalación. Solo en casos de extrema necesidad y autorizados exclusivamente por la administración podrá circular el vehículo con una velocidad máxima de cinco kilómetros por hora, pero nunca en horario de silencio, desde las 12:00 de la noche hasta las 7:00 de la mañana.

Todas las familias no tienen la misma composición, algunas la integran más niños que adultos, en otras existen varios ancianos, no siempre hay brazos fuertes suficientes para cargar maletas una larga distancia, por eso no faltan los incómodos ante la normativa que se aplica este verano en Bacunayagua.

La regla no es nueva, pero se acentuó su rigor debido a indisciplinas de campistas a los cuales durante la etapa estival anterior se les orientó llevar el carro hacia el parqueo y desobedecieron o reaccionaron con lentitud, explicó Rodelay Ortega González, director del Campismo Bacunayagua.

Mantener fuera del área a vehículos en movimiento procura mayor seguridad y tranquilidad en la instalación por la cual transitan personas de todas las edades, muchos niños y adolescentes que juegan o montan bicicleta, pero no existen facilidades para propiciar comodidad al cliente en el traslado de sus pertenencias.

“Concuerdo con organizar el estacionamiento de vehículos, pero si los días y horarios de entrada y salida están preestablecidos y la instalación no posee personal encargado de transportar el equipaje, ni carritos para ese fin, ¿por qué no permitir la entrada de los carros solo para dejar o recoger las posesiones de los campistas?”, opinó Nancy Morales, técnica en enfermería.

“Vengo a Bacunayagua cada verano después de la batalla campal que representa reservar para el destino. Vengo desde que mis hijos eran pequeños y ya tengo nietos. Llego para descansar, no para agotarme trasladando equipaje durante largo rato, lo que puede evitarse con 20 minutos de una camioneta frente a la cabaña”, comentó Morales.

Explicó Ortega González que la regla no es absoluta, se hacen excepciones cuando es un caso humano, queda a la valoración de la administración, pero a veces algunos campistas ajenos a la situación no comprenden la sensibilidad que merecen esos casos, añadió Ortega González.

“Las acciones que se acometen en el destino para elevar el confort se opacan cuando te preguntan en la recepción si hay impedidos físicos en la familia, como si fueran el costo del peaje para que entre el carro al campismo. Nunca antes en más de 15 años tuve ese problema”, aseveró Nancy.

En este 2018 Daniel Ordóñez, de 64 años de edad, se hospedó en dos ocasiones en Bacunayagua En junio último el ómnibus de Campismo lo dejó en la cumbre de la elevada loma que distingue el trayecto hacia la base y su familia bajó y caminó más de un kilómetro con sus pertenencias, proceso que se repitió al final del ciclo de reservación, pero loma arriba.

“La familia llevó durante la reservación de agosto dos tanques para almacenar agua, porque conocíamos la situación de la red hidráulica; los trasladamos igualmente al hombro, a lo largo de unos cien metros porque exigieron cumplir una regla que conocí este verano cuando llegué a la instalación que he visitado muchas otras veces”, añadió Daniel.

A Alexis Pérez García, trabajador por cuenta propia que visitó Bacunayagua, además de la falta de información oportuna le preocupa la remodelación que se acomete en las  cabañas para aumentar la capacidad de alojamiento mediante la eliminación de las cocinas.

“Me parece que esa transformación no debe realizarse en la totalidad de las cabañas, porque la práctica demuestra la necesidad de ese espacio durante la estancia. Aunque existe el servicio de restaurante, en ocasiones las personas prefieren llevar el alimento para consumirlo en otro momento y si no hay fregadero limpiará la loza en áreas no destinadas para ese fin”, añadió Alexis.

“Creo que deben existir cabañas con cocina y otras sin ella, para permitir al campista elegir según sus intereses y composición familiar”, insistió Pérez García.

 Expectativas

“El próximo año deseo encontrarme con la misma administración, porque espero que transmita a las autoridades de la Empresa de Campismo las preocupaciones de este año, para que apoye en el diseño de alternativas que tributen a evitar descontento en los huéspedes fieles como yo”, opinó la enfermera Nancy, cliente repitente hace más de una década en Bacunayagua.

“Existen muchas regulaciones que los campistas no conocen, deben estar más visibles en la oficina de reservación. De allí deben salir los clientes con la explicación de las peculiaridades del servicio que contratarán para que lleguen preparados a la instalación”, comentó el directivo Rodelay.

En septiembre próximo se prevé que concluya la rehabilitación de la red hidráulica externa en el campismo situado muy cerca del puente que constituye una de las siete maravillas de la ingeniería civil cubana, lo cual aliviará el equipaje de los visitantes que ahora procuran traer consigo todos los cubos y tanques posibles.

La información oportuna sobre el servicio que se contrata es indispensable para procurar armonía entre las partes; seguridad, orden, disciplina son términos que, de ser efectivos benefician al colectivo, pero su gestión implica recursos, la aplicación de toda regla conlleva un respaldo logístico que proporcione facilidades al cliente que paga para disfrutar de un destino evaluado de Primera Categoría en el caso de Bacunayagua.

Todo cuanto cree necesario para sentirse cómoda empaca la familia del soldador Daniel Ordóñez cuando se aloja en el campismo con nombre aborigen, del cual conoce debilidades y fortalezas.

Del parqueo a la cabaña marchan los campistas de Bacunayagua con su equipaje, como bibijaguas con la carga a cuestas.

El soldador critica porque le agrada el destino y espera que cada vez el servicio sea superior, porque seguramente el próximo año regresa y a ese cubano de más de seis décadas de vida, con una pierna morosa, no le agrada observar cómo sus familiares se desgastan en el sendero, del parqueo a la cabaña, como bibijaguas con la carga a cuestas.

  • Fotos de la autora



3 thoughts on “Como bibijaguas

  1. Dora

    Si bien es cierto que los trabajadores de estas instalaciones dan lo mejor de sí para hacer de la experiencia del campista la más grata posible, aquellos quienes diseñan y exigen por el cumplimiento de las políticas de la instalación deben recordar el objetivo social con el cual fue concebido el concepto de Campismo. Además de er la opción al alcance de los profesionales y trabajadores para nuestras vacaciones es a la que en realidad aspiramos…ofrecerle a nuestros hijos un turismo de naturaleza y a lo cubano…lo que no quiere decir que pidamos más de lo que contratamos en las oficinas de reserva, pero si es nuestro deber de usuario y de cubano trabajador velar por mantener y fortalecer las conquistas de nuestra obra más bella.

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  2. Noel

    Sátira: La próxima temporada/ si a Bacunayagua quiero/ iré como a Varadero/ sin tanque de agua y sin nada./ No habrá escoba ni frazada/ ni peso en el equipaje,/ podré observar el paisaje/ como un abierto sendero,/ me llevará el maletero/ en eléctrico carruaje.

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  3. Dora

    Qué bueno encontrar en el sitio trabajos de opinión, como éste, que tratan temas tan necesarios y vivenciados por tantas familias.Las vacaciones…sin lugar a dudas una necesidad y como bien lo apunta nuestra Constitución…un derecho. Indiscutiblemente. La Empresa de campismo tiene una misión de suma importancia, pero acaso ponen en práctica mecanismos de retroalimentación o un sistema funcional de atención al cliente?¿Se toman en cuenta las necesidanecesidades vacacionales de los campistas antes de la reconceptualización y o puesta en práctica de nuevos reglamentos? Considero que el Campismo de Bacunayagua tiene un segmento de mercado muy bien definido, y si bien el incremento de su capacidad ocupacional contribuirá al presupuesto de la empresa no es destruir lo que ya está hecho y responde a las necesidades de sus campistas, la solución más estratégica.

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