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Friday 6 December 2019
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“Reposacabezas”, reposa historia

Representativos de los objetos utilitarios de las etnias Louba y Balouba, del Congo, los llamados “reposacabezas” resultan novedosos para los visitantes que recorren la sala dedicada al África en el Museo de Arte de Matanzas.
Yusef Hernández Delgado, técnico en conservación de la institución, que se ubica en la calle de Contreras, en la urbe de ríos y puentes, explicó que las piezas de madera tallada poseen el fin práctico de servir de apoyo a la nuca para evitar dañar los peinados.
Según el blog Arte de la Antigüedad con dirección https://rohuelatamaral.blogspot.com, los también conocidos como “apoyacabezas” surgieron para proteger los artísticos peinados de mujeres y hombres durante el acto de dormir, se consideran sede de los sueños asumidos como profecías que prevén acontecimientos importantes.
El cabello para los oriundos del continente cuna de la humanidad posee gran significación espiritual. Para numerosas tribus de esa región el alma se encuentra en la cabeza, por cuanto se esmeran en su cuidado y embellecimiento.
Los peinados en la cultura africana no solo poseen valor estético, sino también simbólico, pueden expresar información sobre rango social, estado civil y edad; el aspecto se asocia además a dignidad, identidad y estado de conformidad con la figura propia.
Con una altura que oscila entre los 15 y 20 centímetros, los “reposacabezas” suelen ser artísticas figuras esculpidas, con un diseño mediado por el rango y la cultura a la cual pertenece el propietario. En el caso de uno de los expuestos en el mencionado museo se aprecia el empleo de cuentas para adornar las efigies humanas labradas.
Buen estado de conservación distingue a los objetos que en el inmueble número 28 007 de la calle de Contreras muestran a personas que se abrazan o estrechan sus manos, como para aunar fuerzas y resistir mejor el peso de los soñadores y de los sueños.
Muy cerca de los “reposacabezas” se encuentran además máscaras, tambores y estatuillas que integran una valiosa colección donada por Lorenzo Padilla, artista cubano radicado en Francia que ha devenido benefactor de la institución.
Antiguas etnias como la Yoruba, Punu, Yaka, Kuba, Bamileke y Fang se representan en objetos utilizados en países como Nigeria, Camerún, Angola, Liberia y Mozambique, ahora resguardados en la llamada Atenas de Cuba.
Al final del recorrido, para el visitante que reconoce el valor cultural de aquello que se legitimó útil con el uso cotidiano, es inevitable no sentir curiosidad por saber quién se recostó en las estatuillas caprichosas sobre las cuales, en el Museo de Arte de Matanzas, ahora no reposan cabezas, sino historia y muchas miradas.



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