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Friday 18 October 2019
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El sabor agridulce del verano en Matanzas

Se despide el verano 2018 en Matanzas, como en toda Cuba, y la ocasión amerita el análisis de lo que fue la etapa estival.

¿La programación de los meses de julio y agosto cumplió las expectativas de los habitantes de la que una vez fuera la Atenas de Cuba? Sobre las propuestas culturales, ingrediente fundamental para un sano disfrute, conversamos con Eddy Alonso, subdirector municipal de Cultura:

“La programación de verano se diseña a partir de la experiencia de las etapas anteriores. Se tienen en cuenta además, los resultados de las encuestas que aplica nuestro Departamento de Investigación y también las indicaciones del Ministerio. Se dirige, fundamentalmente, al disfrute de la familia con énfasis en los niños, jóvenes y el adulto mayor. Para confeccionar este programa analizamos los gustos de cada grupo etario y otras particularidades, como sus necesidades culturales, pues por ejemplo, en el caso de los adolescentes, en este período sus intereses cambian de una recreación puramente festiva a otra que les aporte conocimientos. Para los ancianos se realizan actividades como bailables de danzón y presentaciones de artistas que cultivan las sonoridades campesinas.

“Intentamos reflejar la diversidad de los públicos y para eso ofrecemos música alternativa, rock, salsa; se presentan audiovisuales, espectáculos de danza y exposiciones de artes plásticas. El sistema de Casas de Cultura continúa los talleres de verano de las diferentes manifestaciones artísticas.

“Nuestra principal dificultad radica en la promoción. Por lo general las personas no se enteran o lo hacen cuando pasan por los lugares. En ese sentido ya dimos algunos pasos: tenemos la página web https://www.facebook.com/verano.yumurino/ y colocamos carteleras en lugares de afluencia de personas como la librería El Pensamiento, de la calle del Medio y el cine-teatro Velasco, entre otros.”

Sobre las actividades programadas para los niños opina la madre de una pequeña de nueve años:

“Sinceramente no vi variedad de ofertas. Se mantienen las presentaciones de las compañías de teatro infantil Papalote y Las Estaciones, incluso con estrenos, y también los cursos de la maestra Liliam Padrón, pero nada más. Antes, en el parque de La Libertad, actualmente en reparaciones, se presentaba un payaso como a las 9:00 de la noche, un horario que no es el ideal para los infantes. Sin dejar de mencionar que había pocas ofertas gastronómicas, fundamentalmente frituras, y las vendían los particulares.”

Aunque no se relaciona directamente con las funciones de la Dirección de Cultura en el territorio, las condiciones de los parques infantiles matanceros suscitan opiniones negativas:

“Los parques se encuentran en pésimo estado, el de Monserrat, por ejemplo, que reinauguraron con bombo y platillo, es anacrónico, posiblemente sea el más feo del país porque en visitas a otras provincias como Cienfuegos, La Habana y la región oriental veo que estos espacios tienen otra infraestructura. El de Varadero está muy bueno, pero todos no podemos ir porque es muy caro. Esos aparatos tienen como 20 años y siempre están rotos.”

Un joven plantea:

“Asisto con regularidad al parque de La Estrella y no me complace la música, no hay variedad de géneros. Ahora hay otras opciones como el proyecto audiovisual que se presenta ahí. Ese lugar no me satisface, pero es lo que hay. Las presentaciones de trova y música alternativa, que es lo que me gusta, son muy esporádicas y a veces ni me entero.”

Las ofertas gastronómicas, otro componente importante para propiciar un verano feliz, resultan uno de los principales cuestionamientos:

“El Estado no tiene ofertas ninguna, todas son particulares y no hay sueldo de trabajador revolucionario de este país que mantenga una, no dos niñas como tengo yo. Para nosotros no hay verano. No hay confituras, no hay comestibles, absolutamente nada para la recreación.”

Los criterios coinciden en este aspecto:

“Lo que abunda es el refresco de lata que cuesta 10.00 pesos, yo tengo una hija y me resulta difícil. ¡Imagínate el que tiene dos o tres! Los sorbetos de 3.00 pesos nunca los veo, la galletica dulce de seis pesos tampoco, lo que se ve es el chicotico de 15.00 o 20.00 pesos.”

Yoani Padrón Rodríguez, director del Grupo Empresarial de Comercio en la provincia, comenta:

“Es una realidad lo que plantea la población, este año hubo carencia de productos en playas y algunos de nuestros establecimientos. Para mejorar la situación se estimuló la producción local de palitroques, panquecitos, dulces finos, jugos y helados, y se priorizaron las ferias populares. Esto se debió a una mala concepción del plan anual a nivel nacional y al incremento de la demanda.”

Por otra parte, la carencia de implementos deportivos en parques y playas genera las siguientes valoraciones:

“En años anteriores había por lo menos cámaras de bicicleta que alquilaban los particulares, ahora ni eso. No hay una pelota, una balsa, una bicicleta acuática, no hay nada. La verdad, es muy penoso explicarle a mis hijas que luego de diez meses de esfuerzos, no tendrán el disfrute que se merecen.”

Una madre comenta:

“Yo he visto algo en El Tenis, pero tiene que ser bien temprano y no es todos los días tampoco. Vi unas balsas y algunas pelotas, pero las alquilaban los particulares.”

Mireya Juárez Almeida, subdirectora general del Inder en el municipio cabecera, asegura:

“El horario de las playas es de 10:30 de la mañana a 7:00 de la noche. En estos momentos no tenemos implementos como pelotas y balones, pero sí ofrecemos ajedrez, dominó, damas y algunos medios rústicos que crean nuestros trabajadores como suizas y el batón.

“Realizamos las actividades previstas y nos mantenemos en contacto con las comunidades, pues con la debida planificación podemos efectuar prácticas deportivas en el barrio.”

Las opiniones más recurrentes se refieren, en el orden de las opciones culturales, a la débil promoción de las actividades, su poca variedad y sistematicidad y el no aprovechamiento del potencial artístico y cultural con que cuenta el territorio.

En el ámbito de los deportes se critica, además, el mínimo alcance de las actividades y su concentración en las principales zonas de la ciudad. También su irregularidad y débil organización. Igualmente se cuestiona el vínculo con la comunidad.

Finaliza el verano 2018 en Matanzas con sabor agridulce, una experiencia que deberá nutrir la proyección de la venidera etapa estival.




One thought on “El sabor agridulce del verano en Matanzas

  1. Joaquin Rafael Liao Sarabia

    Saludos colega,
    Muy buen trabajo periodístico.
    A quienes tienen las responsabilidades de vencer las dificultades que expone la población, les comento: la divulgación no solo la garantiza Internet, medio al que considero imprescindible en la vida actual siempre que sepamos utilizarlo, pero y… las hoy siete emisoras del sistema radial aquí en Matanzas, no consideran que debieran acercarse más a ellas para la divulgación de todo lo planificado durante todo el año?. Y en cuanto al deporte, ahí en las actividades en la base comienza el desarrollo de nuestros deportistas, en Verano o no en Verano, y por lo que veo en muchas áreas deportivas, no solo hacen falta recursos; “la voluntad cubana de hacer” que nos caracteriza puede aportar mucho en este sentido. Los invito a la reflexión y acción en esto, y si en algo podemos ayudar, no duden en convocarnos.

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