Search
Friday 18 October 2019
  • :
  • :

Desde la inmortalidad seguirá siendo poeta y musa

Las  letras se tornan desordenadas en Tirry 81; la máquina de escribir enmudece para enjugar sus lágrimas por una  poetisa que ya no escribe.

Quedan entonces en el escritorio los buenos recuerdos de muchos años y noches de desvelo que vieron nacer poemas y sonetos. Aquí está el silencio, sumergido en las paredes que durante 96 años contemplaron el azul del cielo que siempre defendió y que desde su nacimiento quedó atrapado en los ojos de una mujer que cantó a lo bello.

Hoy la calzada y la casona centenaria abren sus puertas a lo inmortal. Lo imaginario y lo real convergen en un mismo punto, es decir, en el nombre de Carilda, que en más de una ocasión fue y seguirá siendo noticia. Palabras van y vienen, el asombro toma por sorpresa a muchos y es difícil entonces que las lágrimas no toquen a cada ciudadano de este país.

La poesía muestra el dolor, canta su réquiem por una mujer que amó tanto a su patria, que quiso toda esta Isla a sus pies. Los cuadernos lloran el silencio de la partida, mientras se resisten al tedio de la soledad.

Atrás quedan sus gatos. El enigma de puertas y ventanas que cual olimpo siempre guardó con celo; las musas que inspiró los más controversiales poemas, todos huérfanos por su partida.

Carilda se ha ido en el silencio de una madrugada para desde la inmortalidad seguir siendo poeta y musa.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mostrar Botones
Ocultar Botones