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Friday 18 October 2019
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Carilda se transforma en un verso más profundo

¿Puede morir la poesía? Es imposible, creo. Entonces Carilda Oliver Labra no murió realmente este 29 de agosto; en sus libros, en el río San Juan, en Matanzas toda, es Carilda como ave fénix, renace, ella resurge constantemente de mil maneras distintas.

“Que la vida les haga el mejor regalo que hay: vivir”, expresó ante los niños que le obsequiaron dibujos por su cumpleaños 96; entonces regaló sonrisas sinceras y agradecimientos por sentirse rodeada de amigos en su casa de Tirry 81, sitio al cual también llegaron el miércoles último muchos amigos, pero conmovidos de una manera disímil a la de julio reciente.

Regalo para el mundo fue contar con su existencia, porque la autora de Al sur de mi garganta, como expresó Miguel Barnet, presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, en misiva enviada a la Novia de Matanzas, es ráfaga de luz en la literatura cubana y continental.

 Atrevida, sagaz, elocuente, siempre sorprendente y coqueta como la primavera, hermosa en toda estación fue Carilda, Premio Nacional de Literatura, porque su belleza era múltiple e impetuosa, original como se precisa para trascender más allá de la imagen, para sobrepasar los abismos de la edad, con lucidez, en la geografía de la vida.

Humildes versos nacieron para agasajarla en su cumpleaños, pero no pierden vigencia, porque su obra no expira como lo hace el cuerpo: Por tu atrevida poesía,/ por tu original desorden,/ por tu valor, por el orden/ de tu ideal, la osadía/ de tu arte, la alegría/ que das a la sociedad,/ por la matanceridad/ que está al sur de tu garganta,/ quién duda que el San Juan canta:/ Carilda, mujer ciudad…

¿Este 29 de agosto habrá recordado su Ovillejo?: ¿Qué pido para vivir?/ Morir./ ¿De qué muero sin dolor?/ De amor./ ¿Y qué es amor para el ser?/ Nacer. / Lo jura aquí una mujer/ que con mucha vida está:/ de amor murió, pero ya/ morir de amor es nacer.

Carilda, ante tu aliento detenido el alma de Matanzas se desordena, pero en realidad tu muerte es imposible, la poesía no muere, se transforma en un verso más profundo.




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