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Thursday 14 November 2019
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Memorias del sube y baja

Cuando el colonialismo español puso “pie en polvorosa” y se perdió en el horizonte Atlántico, la economía matancera hubo de iniciar un largo y tortuoso proceso de normalización.

La Guerra del 95 arrasó los campos yumurinos. El azúcar sufrió en “caña” propia los desafueros de los cuales había salido airosa en la anterior contienda bélica.

A partir de diciembre de 1903 el Tratado de Reciprocidad Comercial amarraba nuestro azúcar a la bolsa de valores neoyorkina.

“A precio de cochino enfermo”, dirían los guajiros, escapaba el preciado grano por los puertos del país rumbo al norte. Infames pagos. En centavos era valorado el sudor de una nación recién salida de un conflicto libertario.

De acuerdo con el texto Síntesis Histórica Provincial, de la provincia de Matanzas, el monomercado trajo para 1905 “una tendencia al estancamiento y una recuperación muy lenta”.

La situación parecía resuelta en 1914. La “neutralidad” norteamericana mostraba sus mejores maneras abasteciendo a las distintas partes en pugna: armas, uniformes e incluso el azúcar de marras llegaron a Europa. La Primera Guerra Mundial devino época de “vacas gordas” para la Isla.

Además del grano refinado Matanzas incrementó la producción de rones y mieles. La economía enfiló sus números en una vertical creciente, conforme a la demanda internacional.

Con el fin del conflicto también recesó la buena racha de Cuba. Conforme a la bibliografía antes mencionada no hubo un central matancero capaz de estabilizar zafras de más de 90 días en un lapso de casi diez años.

La luz de la industria matancera comenzó a vislumbrarse en 1929. El futuro por fin sonreiría al principal renglón de la economía cubana. Sin embargo, contra todo pronóstico, los acontecimientos giraron abruptamente…

El 29 de octubre de ese año cayó estrepitosamente la bolsa de valores. Los estudiosos han llamado de varias maneras a la más cruda coyuntura que recuerde el capitalismo a nivel mundial: La Gran Depresión, El crac o, simplemente, la crisis del 29.

Sus vestigios permanecieron hasta cerca de la Segunda Guerra Mundial.



Estudiante de Periodismo


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