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Tuesday 17 September 2019
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Inicios del deporte en una ciudad de 325 años

Lucha canaria.

En estos días memorables en los que los matanceros celebramos el aniversario 325 de la fundación de nuestra querida ciudad, es preciso retrotraernos en el tiempo e ir a aquella formación de nuestro patrimonio, que velozmente fue insertándose en los principales adelantos científico-técnicos de los siglos XVIII y XIX y en los que la cultura tuvo un destaque sobresaliente.

Es ampliamente conocido el aporte cultural en aquellos años de la bien llamada Atenas de Cuba, algo que la marcó para la posteridad.

Espontáneamente, junto a ese movimiento de poetas, escritores y artistas surgieron las primeras actividades de índole deportivo, entre las que sobresalieron el béisbol, la lucha canaria, exhibiciones hípicas, gimnasios para ejercicios físicos, patinaje, esgrima, ajedrez, entre los más practicados.

Dentro de ellos marca pauta el béisbol, con prácticas callejeras desde 1847; el reconocido primer encuentro internacional entre jóvenes matanceros y marineros de un barco estadounidense, en 1865 y el histórico juego de exhibición entre un equipo de La Habana y el de Matanzas, el 27 de diciembre de 1874, en los que ambos conjuntos salieron a los terrenos del Palmar de Junco, reconocido como el primero oficial de Cuba, por desarrollarse con las reglas existentes entonces: los dos conjuntos uniformados, con árbitro y anotador, acontecimiento próximo a cumplir 144 años.

Ese encuentro, además de que también recoge el primer “box score” o resumen de juego hecho en la Isla, es el primero publicado en la prensa, ya que un periodista cuyo seudónimo era Henry, lo divulgó en el rotativo El Artista, de la capital, y a pocos días día salió el trabajo en La Aurora del Yumurí, de Matanzas.

Del béisbol en tierra yumurina hay dos hechos muy significativos que no pueden soslayarse: la incorporación de decenas de jugadores matanceros a la lucha por la independencia. De ellos recordemos al campeón nacional Matanzas de 1894-1895, que se alzó íntegramente en los campos de batalla contra el colonialismo español y la presencia de Miguel Failde y su Orquesta a finales del siglo XIX, que amenizaba los partidos que tenían lugar en el Palmar de Junco.

Queda claro que desde muy temprano dos símbolos de nuestro país, el Deporte Nacional y el danzón, Baile Nacional, marchaban de las manos.

En cuanto a la cultura física y la práctica de algunos deportes de sala, Matanzas llegó a contar con uno de los primeros gimnasios del país fundado en 1863 bajo la dirección de Don Ramón G. de la Meza y que estuvo activo por más de 40 años.

También debemos recordar la utilización de nuestro emblemático Teatro Sauto para el desarrollo de eventos de esgrima o de ajedrez y en el que se creó el primer Club de Patinaje de la ciudad en el propio siglo XIX.

Un hecho de connotación nacional e internacional tuvo lugar en 1872, el que puede considerarse como la primera gran muestra de competencias múltiples en la Isla.

Escritos guardados con mucho celo en el Archivo Histórico de esta urbe dan cuenta de una fiesta patronal con feria y exposición, realizada por naturales de las Islas Canarias, dedicada a la Virgen de La Candelaria entre los días del primero al cuatro de febrero de 1872.

Junto a la importancia comercial de esta feria-exposición, agrícola e industrial, la prensa de entonces señalaba: “los laboriosos hijos de Islas Canarias van a traer a la de Cuba, en la ciudad de Matanzas, la representación de un gran número de las provincias peninsulares cuyos naturales tomarán parte en estas fiestas con sus trajes respectivos nacionales, sus alegres instrumentos musicales y grandiosos bailes populares”.

En todo este jolgorio no podía faltar el deporte, por lo que el programa presentado por los organizadores incluía competencias de tiro, caza del pichón, hípica y la lucha canaria, reconocido como el Deporte Nacional de los “isleños”.

Lo más interesante de la presentación de esta modalidad de la lucha en aquellos lejanos días de 1872, en el Palmar de Junco, fue que por primera vez redactaban un reglamento de este deporte, que fue elaborado el 26 de enero de ese año en esta ciudad.

En su edición del día primero de febrero el periódico matancero La Aurora del Yumurí, publicaba el programa de la feria y el reglamento a que hacemos referencia: “El día 2 de febrero de 1872, a las cuatro de la tarde tendrá lugar la lucha canaria en el sitio, convenientemente preparado, con sujeción al Reglamento que se publica al pie de este programa, presidiendo el acto la persona que designe el Excmo. Sr. Gobernador y una Comisión de la Junta Directiva compuesta por los señores Don José Curbelo, Don Cristóbal Díaz y Don José Ma. González.”

Hasta la fecha, agrega el documento, no existía ningún reglamento escrito, sino que las normas eran acordadas antes de cada luchada, por tanto, el primer reglamento escrito del que haya constancia fue redactado en Cuba, para el encuentro que se celebró en el renombrado Palmar de Junco, en la localidad de Matanzas, con motivo de las fiestas de La Candelaria, en febrero de 1872.

Seguidamente aparecía el contenido del mencionado reglamento con trece artículos y firmado por el Secretario Pedro Ruiz Hernández y que adicionaba los nombres de los jueces designados para la lucha, los señores Don Francisco Regalado Ortega y Don Juan de la Vega Cabrera. Este documento se conserva en el Archivo Histórico de Matanzas.

La exhibición canaria del Palmar de Junco tuvo la asistencia de expositores nacionales y extranjeros y constituyó un éxito en lo comercial y en lo deportivo durante cinco días, con cierre nocturno de fuegos artificiales, retreta y bailes populares.

En el Museo provincial de Matanzas se conserva una medalla de plata, que en el anverso presenta la imagen de la Virgen de la Candelaria y en el reverso se lee: FIESTA CON EXPOSICIÓN POR LOS NATURALES Y ORIUNDOS DE CANARIAS. FEB. DE 1872.

En el libro Orígenes del béisbol cubano. El Palmar de Junco, del licenciado Alfredo Santana, se dedica un amplio capítulo a este acontecimiento y menciona a los premiados. En total se entregaron 38 medallas de oro, 65 de plata y siete menciones honoríficas a los comerciantes, mientras que en lo deportivo alcanzó el primer lugar en el tiro, Miguel Acevedo Blanco, segundo sargento de la sexta compañía del Segundo Batallón de Cazadores de Matanzas. En la caza del pichón sólo se entregó una medalla de plata que la recibió Don Manuel de la Fuente y en la lucha, la victoria correspondió al canario Don Andrés de la Fe de la Molla. En otros deportes, los premios quedaron desiertos.

En relación con el tiro y la caza de pichón, que gozaba de muchos aficionados entre los locales, quiero mencionar que esos hombres fueron los precursores de quien es considerado el primer campeón mundial matancero de la historia, Juan Federico Centelles, nacido por esa época y que en los primeros años del siglo XX obtuvo el título mundial de tiro al pichón en París.

Otra muestra de competencias múltiples vendría en 1881, en ocasión de la famosa Exposición Internacional efectuada en el Palmar de Junco con secciones dedicadas a la arquitectura, industria, ciencia y bellas artes, con cuatro pabellones y un hipódromo.

Estos son los principales eventos deportivos exhibidos por entonces en nuestra hermosa ciudad de Matanzas, que tenemos referencia, aunque no podemos olvidar a nuestros aborígenes, que ya antes de la llegada de los fundadores europeos practicaban sus juegos, entre ellos el Batos, antecesor del béisbol. A ellos también los tenemos presentes en estos 325 años de rica historia.



Comentarista-narrador deportivo en Radio 26. Matanzas. Cuba. Vive en Matanzas


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