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Tuesday 17 September 2019
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Por una vejez saludable

Era muy temprano en la mañana. Risas,  conversaciones en voz alta se escuchaban como si se tratara de un grupo de adolescentes. Y es que precisamente eran “muchachas” con más de seis décadas de existencia que esperaban a su profesor Vladimir.

Mi llegada a este mágico lugar fue gracias a mi vecina Mercedes Ballester que me convidó a participar en uno de sus encuentros de ejercicios de Taichí,  junto al grupo del Círculo de Abuelos Celia Sánchez Manduley, del Consejo Popular Peñas Altas, en la ciudad de Matanzas.

Para Octelia Ramírez Hernández, de  72 años de edad, después de estar unida al Círculo de Abuelos, el cambio ha sido insuperable.

¿Qué tiempo hace que está en el Taichí?

-Hace alrededor de cinco meses que me incorporé a este grupo -manifiesta entusiasmada-, anteriormente hacía los ejercicios en el Círculo que está en el edificio de 14 plantas, pero me quedaba muy lejos y los ejercicios ya no me resultaban efectivos. Como yo hago ejercicios buscando una mejor calidad de vida, entonces me incorporé a este y es lo máximo -refiere.

¿Cómo ve el cambio en su vida?

-Insuperable, después que estoy aquí me siento mucho mejor, con mucho mas ánimo, con mucha vitalidad y no he tenido que tomar más pastillas para los dolores. El profesor es una persona encantadora, mejor que él yo creo que no lo hay.

¿Qué le recomienda usted a las personas de la tercera edad que no están incorporadas a un Círculo de Abuelos? 

-A las personas de la tercera edad les digo, por favor, no se sienten en un rincón, vengan para acá que esto es lo mejor que hay, la mente hay que ejercitarla, porque si uno no ejercita la mente ahí es donde viene la demencia senil, que no se queden en la casa cuando se jubilen.

La octogenaria Gladys Obdulia Robaina Pérez se refiere a la mejoría que tiene en su vida después de estar en este Circulo y así lo cuenta:

-Yo vine para acá después de estar en otro Círculo de Abuelos, donde ya el profesor no asistía y entonces me hablaron de este. Me incorporé el día 3 de septiembre de este año y me siento muy bien, el profesor es maravilloso. Él después de los ejercicios nos da clases sobre cómo hacer uso del cerebro, me siento de maravillas después de estar siete meses sin salir de mi casa por tener a mi esposo encamado.

-Casi soy fundadora, desde que comencé a hacer los ejercicios con el profesor Vladimir se me curó el asma, sí, porque soy asmática crónica, de estar grave con paros respiratorios -cuenta Caridad García, de 72 años, integrante del grupo.

Y continúa: -El profesor me decía que yo no sabía respirar y yo me reía, porque cómo yo no iba a saber respirar y él con mucha paciencia me enseñó a hacer respiración ventral, relajación, concentración y todo eso me fue ayudando. También a mí me dio un infarto cerebral y quedé con una hemiplejia y el profesor me daba masajes y rehabilitación en la mano y el pie afectados y me echó a caminar, al punto que hoy en día tengo más fuerza en ese pie que en el otro. Por eso los ejercicios no los puedo dejar, me enfermo de gripe o de otra cosa y no hago más que pensar en los ejercicios, porque si los dejo de hacer me siento el cuerpo un poco flojo.

-Desde que comencé a hacer los ejercicios me he sentido muy bien, yo soy asmática y ya apenas me da crisis y los dolores han disminuido, eso gracias a la constancia de los ejercicios con el profesor Vladimir -refiere otra de las carismáticas participantes: Maritza Grasso.

-Otros achaques aún se mantienen, pero es propio de la vejez. Según dice el profesor hay que tener mente positiva y levantarse diciendo que no nos duele nada.

Y no podía faltar la promotora, la guía y la más entusiasta de este colectivo: Cecilia Rodríguez Rodríguez, dirigente del bloque Celia Sánchez de la Federación de Mujeres Cubanas, que expone:

El Círculo se crea por esa razón, comenzamos con 15 compañeras y hoy pasamos de 40. Ahora es el Círculo de la juventud acumulada Celia Sánchez Manduley, al que se han ido incorporando federadas de otros bloques, aquí la unidad es lo fundamental y lo hemos logrado. Aquí somos hermanas y todas venimos a refrescar, a quitarnos un poco de estrés. El Taichí nos ha proporcionado mucha alegría, no pensar en tantas pastillas. Para que el cerebro no se nos ponga malito, constantemente el profesor nos enseña a ejercitarlo.

Convencida expresa: -Por eso yo exhorto a esas personas de la tercera edad que están sentaditas en un sillón que vengan junto a nosotras. Para nosotras ese profesor tiene los valores que tiene que tener un profesor de Educación Física, mucho amor nos ha dado durante estos 15 años -concluye emocionada.

-Este proyecto comenzó en el año 2002, ya hace casi 16 años que estoy con este Círculo -dice Vladimir Ofélix Rodríguez Hernández, profesor del Círculo de Abuelos.

¿Con cuántas personas comenzó y cuantas se han incorporado?

-Comenzamos alrededor de 15 y ya usted ve el grupo tan grande que hay, trabajo con dos grupos, con este y otro en el edificio de doce plantas de la ciudad.

¿Qué tipo de actividades realizan aquí?

-Principalmente gimnasia terapéutica china, que incluye Chicún, que es trabajo con energía, y Taichí, que es armonía con los opuestos e incluye meditación. También trabajamos la parte física, la mental y la emocional, porque a través en la cátedra de integración mente cuerpo de la Universidad de Ciencias Médicas de Matanzas aprendimos mucho sobre integración emocional y atención a la familia.

¿Qué edad promedian las personas que están en el Cìrculo?

-Aquí hay jóvenes también, pero la edad promedio es de 64 años, aunque los hay de 70, 80 y hasta de 90 años de edad y con diferentes tipos de patologías -dice.

-Estos no son ejercicios agresivos, son ejercicios que los puede realizar cualquier persona e incluso los médicos lo recomiendan para este grupo etáreo.

¿A parte de los ejercicios qué otras actividades realizan?

-Hacemos actividades socializadoras. Como es un grupo hacemos excursiones, trimestralmente celebramos los cumpleaños colectivos, tenemos un coro, mantenemos una relación muy estrecha con la Escuela de Arte, muchas veces vienen los alumnos y realizan actividades con nosotros.

El profesor Vladimir muy emocionado refiere: -Es maravilloso trabajar con ellos y para mí es una oportunidad muy bonita.

Para nadie es un secreto que las personas de la tercera edad requieren mayor atención familiar y social. Por ello el Gobierno de esta Isla garantiza, a toda costa, una vejez con calidad.

  • Foto de la autora



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