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Sunday 22 September 2019
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De Matanzas a Camagüey: ¿qué cuentan los candados?

Alternar entre ciencia y arte es un poco complicado. Sin embargo, el profesor de Geografía de la Universidad de Camagüey Adrián Juan Espinosa navega entre ambas aguas y ha encontrado en la fotografía un modo de expresión. Su primera exposición se titula Secretos de Candados y estará abierta al público durante el mes de octubre en la Galería Larios, sita en Independencia, esquina a General Gómez, de la ciudad de Camagüey.

La muestra posee el candado como eje temático fundamental y tiene como particularidad utilizar mayoritariamente locaciones de la ciudad de Matanzas. La curaduría de la exposición corrió a cargo de Liannis Montalván Salazar, directora del Consejo provincial de las Artes Visuales en la ciudad de Camagüey.

– Si eres geógrafo de profesión, ¿cómo llegas a la fotografía?

-Mi relación con la fotografía viene desde la niñez, porque siempre me gustaron los libros de Geografía de Antonio Núñez Jiménez, quien además de ser un excelentísimo geógrafo también era muy buen fotógrafo. Existían muchos libros de otros autores que no tenían imágenes. Por eso me dije a mí mismo que cuando me hiciera geógrafo y tuviera una cámara realizaría libros ilustrados para que las personas no tuvieran que graficarse en la mente lo que leían.

– El eje temático de su fotografía lo constituyen los candados, ¿por qué?

-Creo que el candado como objeto resultante de la creación humana despierta mucha curiosidad en develar qué secretos guarda, qué hay detrás de una puerta, qué se te permite ver o en qué momento entrar si el candado está abierto o cerrado. Por eso los escogí.

-La serie tiene dos lecturas fundamentales. La primera de ellas se basa específicamente en el efecto que tiene ver un candado para las actitudes humanas, si puedes o no entrar o curiosear qué hay del lado de allá de ese candado. La segunda lectura es un poco más profunda y busca la similitud entre la forma de ser de las personas y el entorno que las rodea. Exactamente qué tan abierta puede ser una persona, hasta dónde te permite conocer las interioridades que guarda, qué tiene que mostrar u ocultar esa persona. Independientemente de estos significados la serie deja abierta la lectura a la percepción y a las subjetividades individuales.

San Carlos entre Manzano y Daóiz.

– Para realizar estas fotografías usted debe haber tenido algún tiempo de preparación. Coménteme al respecto.

-La serie Secretos de Candados surge de la no preparación, lo que sí después se hizo intencionada. Digo esto porque la primera fotografía se hizo a una puerta que ya hoy no existe y fue totalmente casual. Después que realicé esa foto me dio la idea de hacer una serie relacionada con este tema, luego poco a poco seleccioné las locaciones y estudié los lugares que mejor se prestaban para esto. Hubo ocasiones en que pasé por un lugar, me fijé en el candado y rápidamente tuve que tomar la foto.

– Si tuvieras que enmarcar la muestra en un estilo fotográfico, ¿cuál sería?

-Considero que el estilo que más se ajusta a la serie es la fotografía conceptual y la fotografía callejera, sin negar que haya elementos de fotografía macro y algunos otros estilos que coexisten en la muestra. El blanco y negro en la fotografía lo utilizo para ofrecer a la imagen un mayor dramatismo.

Cementerio San Carlos Borromeo.

– ¿Por qué la ciudad de Matanzas como locación principal?

-Yo no conocía la ciudad de Matanzas, fui por primera vez a esa urbe por razones personales. Desde el primer instante en que llegué y transité por sus calles quedé impresionado. Matanzas no cautiva solo por la belleza arquitectónica que posee, sino también porque es un excelente escenario para todo aquel profesional o aficionado a la fotografía que quiera hacer instantáneas callejeras, de arquitectura y de naturaleza. La ciudad cuenta con espacios naturales verdaderamente fascinantes y con valores geográficos privilegiados. Desde mi perspectiva como fotógrafo Matanzas es un lugar muy rico, diverso y puede ser muy bien aprovechado.

– ¿Pudiera considerarse esta exposición un homenaje a Matanzas en el 325 aniversario de la fundación de la ciudad?

-En Matanzas algunas personas hablan sobre un concepto que defienden mucho: la matanceridad. Yo tuve la idea de hacer algún trabajo fotográfico como regalo a la ciudad en su aniversario, pero no me dio tiempo porque todavía estoy estudiando qué es exactamente la matanceridad y cómo llevarla a la fotografía. No se basa solo en los íconos emblemáticos de la ciudad, estoy convencido que va mucho más allá. No obstante, Secretos de Candados está realizada en un 90 o 95 por cierto en locaciones exclusivamente matanceras. Quizás no es el homenaje que yo pretendía, pero se acerca bastante.

– ¿Ha pensado usted trasladar la exposición a alguna Galería en Matanzas?

-Esto me encantaría hacerlo. Lamentablemente no conozco a nadie del mundo de las artes visuales ni tampoco tengo vínculo con las galerías matanceras, pero sí me gustaría y estoy dispuesto a exponer la serie en Matanzas. Creo que sería lo ideal porque la serie fotográfica fue realizada casi en su totalidad en esa urbe.

Cementerio San Carlos Borromeo.

– Con respecto a la fotografía ¿qué expectativas tiene para el futuro?

-Expectativas hay muchas. Sobre todo teniendo en cuenta que soy aficionado a la fotografía, pero a la vez me dedico al mundo de las ciencias. Me interesa desarrollar las dos cosas: la ciencia y también el arte. No es un secreto para nadie que en el mundo de las artes visuales, particularmente en la fotografía, hay que poseer conocimientos y es, precisamente, en buscar esos conocimientos teóricos de la fotografía como arte, en lo que estoy enfrascado ahora. Además, me encuentro trabajando en otros tres proyectos que ojalá la suerte y la musa me acompañen y puedan ver la luz con prontitud.

De la mano de un geógrafo-fotógrafo llegan estas instantáneas que se empeñan en mostrar la cotidianidad y la espontaneidad de un objeto producto de la creación humana. Secretos de candados logra una alquimia entre el comportamiento de las personas y el entorno que las rodea. El lente del fotógrafo capta el instante fugaz y como sello distintivo más allá de los estilos. El artista recrea a través de la imagen una ciudad que a pesar del paso de los años, cautiva.

Faro de Maya.



Estudiante de Periodismo


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