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Sunday 22 September 2019
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De elecciones, misoginia y fake news en Brasil

De Brasil llegan informaciones preocupantes, que no hacen más que salpimentar lo que pueda suceder el próximo 7 de octubre cuando salgan millones de ciudadanos a elegir un nuevo presidente.

Por un lado, las contradicciones de la ultraderecha se aceleran. Recientes noticias dan cuenta de los encontronazos entre el candidato Jair Bolsonaro y su compañero de fórmula, el general retirado Hamilton Mourão, tras haber propuesto este último acabar con el pago extra de Navidad y de vacaciones —el conocido como aguinaldo— que perciben los trabajadores.

Tras estos latigazos entre exmilitares, el comando de campaña del Partido Social Liberal vetó la participación de Mourão en el debate de candidatos a la presidencia y se anunció que no participará de los eventos marcados para la próxima semana.

Mientras tanto, la candidata a la vicepresidencia por el Partido de los Trabajadores (PT), la periodista Manuela d’Ávila, anda enfrascada en una irreverente campaña mediática que trata de malograr la fórmula petista. Por estos días, la joven comunista pidió protección policial al Tribunal Superior Electoral, ya que las acusaciones en su contra pueden derivar en ataques personales.

En ese escenario de profunda polarización lo que se avecina puede ser una batalla campal por los votos. Hasta este momento Bolsonaro lidera las encuestas y se enfrentaría en segunda vuelta electoral al centroizquierdista Fernando Haddad (PT), el indicado por el expresidente Luiz Inacio Lula da Silva.

Así las cosas, los pronósticos auguran que Haddad derrotaría al exmilitar en el balotaje del 28 de octubre debido a una serie de razones, entre ellas el rechazo que suscita la homofobia, el machismo y la misoginia de Bolsonaro.

Este oscuro personaje, de 63 años, nunca ocupó un cargo que lo destacara en la Cámara; no encabezó ninguna comisión legislativa ni una bancada y si tuvo alguna visibilidad fue por su carácter autoritario, sus discursos agresivos, sus posiciones extremas y sus comentarios racistas y homofóbicos.

Por el contrario, tiene en su haber el hecho de ser recordista absoluto en procesos abiertos en el Consejo de Ética, con cuatro instaurados desde que fuera instalado ese órgano en 2001 y es también reo ante el Supremo Tribunal Federal en dos acciones penales, en las cuales es acusado de injuria y apología del estupro.

No obstante, los retos tras una posible victoria en las urnas son inmensos. De acuerdo con Valter Pomar —historiador, docente de la Universidad Federal del ABC y destacado dirigente del PT— en la actualidad “hay sectores de la derecha, incluso militares, que ya están diciendo públicamente que no aceptan que el PT pueda ganar y, si gana, que pueda tomar posesión. Por lo tanto, para que todo vaya bien y para que podamos comenzar a gobernar el 1 de enero de 2019, tendremos que matar un león al día; y una vez en el gobierno, (existen) tres desafíos fundamentales: aplicar un programa de emergencia, revocar las medidas golpistas y crear las condiciones para la instalación de una Asamblea Nacional Constituyente”.

En ese sentido, dada la situación económica del Brasil, un programa de emergencia que genere empleos y recupere las políticas sociales puede ser una herramienta que gane adeptos, más allá de las fuerzas de izquierda. Pese a ello, la coyuntura política existente en el país, que le permitió a la derecha brasileña arremeter con éxito contra Dilma y Lula, aún es propicia para zancadillas.

Su principal objetivo el próximo 7 de octubre radica en legitimar el golpe contra Dilma, no obstante, han aparecido “imprevistos” que no calcularon. Según Pomar: “el primero es nuestra resistencia y resiliencia; el segundo es que el monstruo de la extrema derecha que usaron contra nosotros en 2014-2016, creció demasiado y superó a los candidatos de la derecha tradicional. Bolsonaro es eso: un perro de la dictadura, pero cebado por el Partido de la Social Democracia y la Red Globo de Televisión.”

Por su parte, Moysés Pinto Neto, doctor en Filosofía y profesor en la Universidad Federal de Río Grande del Sur y en la Pontificia Universidad Católica de Río Grande del Sur, refieriéndose a Bolsonaro afirma que este es “la más pura repetición del pinochetismo. (Son) tecnócratas económicos volcados a dejar que los más ricos impongan su agenda económica.”

Por lo pronto, según Frei Betto, estas “serán las elecciones más imprevisibles de las que se vivieron en Brasil”. El teólogo de la liberación admitió, además, no tener tampoco la esperanza de que el Congreso surgido de la votación de octubre “sea menos conservador que el actual”. Esperemos a ver qué le depara a Nuestra América este show electoral.




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