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Sunday 22 September 2019
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Veinte años tocando puertas: Ediciones Aldabón

Para rememorar el camino recorrido por Ediciones Aldabón, que el viernes último cumplió sus 20 años de vida, se dieron cita en la sede de la institución algunos de los escritores vinculados a la editorial de la Asociación Hermanos Saiz en Matanzas desde sus momentos primigenios.

En el panel Veinte años tocando puertas se expusieron los hitos del desarrollo de Aldabón, una reconstrucción histórica a cargo de autores como Norge Céspedes, Leymen Pérez, Derbys Domínguez, José Manuel Espino e Israel Domínguez.

En el panel, de izquierda a derecha, los escritores Norge Céspedes, José Manuel Espino, Leymen Pérez, Derbys Domínguez , Israel Domínguez y Daniel Cruz Bermúdez, director de ediciones Aldabón

“Aldabón ha crecido muchísimo, hoy es una editorial muy madura, con un espacio de verdadera promoción de la literatura y la cultura en general, concebido para los jóvenes pero que trasciende desde ese espíritu jovial los límites de la provincia, del país y de la edad.

“Estamos hablando de un ejemplo de cuánto se puede hacer por la cultura cuando se piensa con profundidad y se organiza intencionalmente. Dentro del grupo de editoriales de la AHS en el país, Aldabón es un espacio importante que no solo ha contribuido a la cultura cubana sino que ha resuelto difíciles momentos de publicación en la historia de la isla.

“Ha aportado matices, se ha enriquecido y ha propiciado que los jóvenes puedan decidir sin que nadie les diga qué tienen que publicar. Es un lugar de confianza y fe, en el que la juventud asume su papel protagónico en todo tipo de eventos para construir cualquier historia”.

Durante el encuentro se presentó el catálogo que recoge el trabajo de Ediciones Aldabón en estos veinte años, con diseños de Johan E. Trujillo. “Organizarlo fue un proceso difícil, pero no imposible porque los principales autores de la literatura matancera han sido publicados por Ediciones Aldabón de una u otra manera, ya sea en antologías o en libros de la editorial: Laura Ruiz, Alfredo Zaldívar, Rolando Estévez, Leymen Pérez, Norge Céspedes, José Manuel Espino.

“Para conformar el catálogo acudimos a ellos, nos donaron sus libros. Muy importante fue la colaboración de Norma Galup, trabajadora del Centro provincial del Libro y la Literatura, quien me facilitó todos los títulos que salieron bajo el sello de la editorial desde el 2005 hasta la actualidad, los cuales estaban en librerías.

“Muchas otras personas contribuyeron entregando sus libros personales. Hice un catálogo que reflejara todos los datos del libro: el título, autor, el género, la temática, el tipo de encuadernación, edición, diseño, corrección, como los convencionales y le adicionamos la sinopsis, el precio, la cantidad de ejemplares, para si alguien está interesado en hacer un estudio acerca de Aldabón desde la parte comercial ya tiene adelantada toda esa información”, afirmó Daniel Cruz Bermúdez, director de Ediciones Aldabón.

Para hablar de las dos décadas de vida de la editorial es fundamental recurrir a los primeros años de la institución. La aparición del concurso Eliécer Lazo, génesis de Aldabón, de antologías como La hora cero y La última cena, la beca Aldabón, la Bienal de narrativa en Colón y la revista La Aurora, marcaron pautas en el posterior desarrollo de la institución nacida al calor del fuerte movimiento autoral existente por la década de los 90 del pasado siglo en Matanzas.

“Los años entre el 2002 y el 2004 fueron oscuros. La cantidad de tiradas era ínfima, apenas se vendían. No existían condiciones para encuadernar los libros con la calidad que requerían. Ahora estamos en otro momento. Contamos con un diseñador talentosísimo, que trabaja con autonomía y una altura estética inalcanzable.

“Nuestro equipo de trabajo es fabuloso: Yanira Marimón como editora, Néster Núñez como corrector, una encuadernadora como Dalia, dos libreros excepcionales. Si a eso le sumamos que vamos por más de 30 mil pesos de ventas en un año, comercializando los libros a los que todo el mundo se resiste a vender porque hay que promocionarlos, los resultados no pueden ser mejores.

“Aun así falta mucho para tener la institución como queremos, con la belleza que buscamos y, al menos, donde servicios como el agua no sean un problema”, agregó Cruz Bermúdez.

En el contexto de la jornada literaria Premio Fundación de la Ciudad, Ediciones Matanzas (1978-2018), entregó por primera vez la distinción por sus cuarenta años a la más joven de las editoriales matanceras.

“Me alegra sobremanera esta sorpresa. Ediciones Matanzas son nuestros padres. Yo llevo 2 años al frente de esta casa editorial y constantemente bebo de ellos, de su experiencia y me encanta el calor de su gente. Allí se hacían nuestros libros, Leonel Betancourt es quien todavía nos imprime todo, sin reclamar un pago por ello. Igual hacen los encuadernadores.

“Al igual me hace muy feliz saber que los autores confían en nosotros. Por ejemplo, este año sacaremos a la luz una antología de José Manuel Espino. Estoy hablando de un escritor que puede publicar en la editorial que guste; sin embargo, prefiere entregar sus libros a Aldabón. Saldrá a color completamente, un libro bellísimo que en la realidad será como él lo soñó.”

Desde el 4 de octubre, igualmente, los participantes recorrieron las obras en restauración del centro histórico de Matanzas. El evento ha servido, además, para dar a conocer la reedición de textos muy demandados entre los matanceros, entre ellos Matanzas, hechos y fechas, de los historiadores Urbano Martínez Carmenate y Arnaldo Jiménez de la Cal y Puentes de Matanzas, del ingeniero Luis González Arestuche y el arquitecto Ramón Recondo Pérez.




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