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Tuesday 17 September 2019
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Campaña militar más audaz del siglo XIX

Al cumplirse este 22 de octubre 123 años del inicio de la invasión de Oriente a Occidente, heroica gesta mambisa de 92 días liderada por Antonio Maceo y Máximo Gómez, amerita evocar una de las acciones más trascendentales de nuestras luchas libertadoras y considerada por los especialistas de la época como la campaña  militar más audaz del siglo XIX.

Aunque eran tiempos difíciles, a finales de 1895 los sueños de independencia estaban cada vez más vivos en el Ejercito Libertador.

La idea de la Invasión a Occidente, que tuvo su antecedente fallido en la Guerra de los Diez Años, fue retomada por los principales líderes de la nueva contienda; el  generalísimo  Máximo Gómez , el Titán de Bronce y Jose Martí en el contexto de la reunión de la Mejorana del 5 de mayo de 1895.

Lamentablemente, el apóstol de Cuba caería el día 19 del propio mes en Dos Ríos, y el proyecto acordado tendría que ganar forma sin su presencia física.

Maceo decidió salir desde uno de sus lugares preferidos: las llanuras de Baraguá, donde el 15 de marzo de 1878 había librado su famosa protesta por la paz sin independencia del Zanjón.

Diecisiete años después de aquel suceso, exactamente el 22 de octubre de 1895 las tropas cubanas inician la partida desde Mangos de Baraguá para llegar al extremo de Pinar del Río.

Sus objetivos fundamentales eran lograr extender la contienda, obligar al general español Martínez Campos a pasar a la defensa y destruir la riqueza que tenía la nación ibérica en el occidente de la isla; concentrada fundamentalmente, en los territorios matanceros de Cárdenas-Jagüey-Colón, con las grandes producciones cañeras.

No bastaron 200 000 soldados españoles para frenar a cerca de 4 500 cubanos sedientos de libertad. De Baraguá hasta Mantua se libraron 22 combates, fueron recorridas 424 leguas y  cerca de 30 de los más brillantes generales de la metrópolis ibérica salieron derrotados.

Uno de los momentos cumbres de la trayectoria, fue cuando el 30 de  noviembre de 1895 se fortalece el contingente invasor al unirse las fuerzas de Maceo con las de Máximo Gómez en el territorio de las Villas. Las  palabras del valiente general dominicano fueron  bien realistas: “En las filas que veo tan nutridas, la muerte abrirá grandes claros. El enemigo es fuerte y tenaz. El día que no haya combate, será un día perdido o mal empleado. El triunfo solo puede obtenerse con el derramamiento de mucha sangre”.

Y concluía así el veterano militar: “¡Soldados! Llegaremos hasta los últimos confines de Occidente, hasta donde no hay tierra española: ¡allá se dará el Ayacucho cubano!”.

El 22 de enero de 1896, en el poblado de Mantua, extremo más occidental de la Isla, se firmaba el acta que daba por concluida la epopeya de la Invasión. En solo 92 días se logró una hazaña, que resalta el genio militar de Antonio Maceo y el de Máximo Gómez. Ambos hicieron cumplir parte de sus sueños libertarios. La proeza de llevar la guerra a toda Cuba era un hecho irreversible.

Como es conocido, con la mayor proeza militar de la guerra de independencia no fue posible el triunfo, este se lograría a mediados del siglo XX cuando enarbolando el mismo espíritu rebelde otras columnas invasoras, dirigidas por los Comandantes Camilo y Che  llevaran la guerra de guerrilla al centro de Cuba, para contribuir decisivamente al colapso de la tiranía de Batista.




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