Search
Sunday 17 November 2019
  • :
  • :

La Historia como un cuento

Ercilio Vento, Historiador de la ciudad de Matanzas

Unos nombres me suenan y otros no. Algunos se le pegaron a uno de tanto oírlos mentar. Los hay también desconocidos y para saber un poco más es mejor no perder el hilo de la conferencia de Ercilio Vento, Historiador de la ciudad de Matanzas.

Tampoco es que haga falta un gran esfuerzo, porque a este septuagenario hombre-orquesta se le escucha con todo gusto, y pocos como él saben llevarnos de paseo por la Historia con naturalidad, a la manera de quien narra un cuento.

“Los primeros tanteos de hacer algo por la ciencia son del siglo XIX, ya para su segunda mitad Matanzas tiene un posicionamiento que la hace la segunda ciudad en importancia de Cuba”, dice Ercilio ante un público decidido a soportar el calor en aras de seguir atento.

En un mal ventilado local muy cercano a la fundacional Plaza de La Vigía, la gente se congrega para escuchar al sabio cuya voz resulta audible solo gracias a los altavoces, porque desde la calle llega con fuerza la bulla de la celebración: la ciudad de San Carlos y San Severino de Matanzas cumple 325 años de fundada.

Hay que estar aquí para enterarse, o recordar, que en esta urbe de ríos y puentes en 1778 el doctor José Montoro practicó la primera autopsia de carácter forense para esclarecer el primer homicidio ocurrido y documentado en la localidad. Una evidente muestra de la aplicación de la ciencia en el campo del Derecho.

Se alude al impulso tremendo que aportaron instituciones como el local Liceo Artístico Literario fundado en 1860, la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana, el matancero Colegio La Empresa creado por los hermanos Guiteras…

Tantos nombres, varios sumidos en un tenebroso olvido, son invocados: el matancero Joaquín Barnet y Ruiz, primer mártir de las ciencias en Cuba; el gran publicista Eusebio Guiteras Font, autor de la primera guía sobre las Cuevas de Bellamar; el médico epidemiólogo e higienista Juan Guiteras Gener, “sin el cual no es posible historiar sobre el despegue de la salud pública cubana”, a decir del orador…

…Francisco Ximeno, pionero en estudios regionales y coleccionista; Sebastián Alfredo Morales y González Hernández, el médico premiado en la exposición de París en 1900 y considerado el más destacado entre los botánicos cubanos de mediados del siglo XIX; el médico y naturalista Francisco Manresa Torralbas…

Con el desenfado de quien a estas alturas no necesita presumir de nada, Ercilio suelta una exclusiva: anda moviendo hilos para traer a Matanzas los restos del naturalista alemán Juan Cristóbal Gundlach (1810-1896), los cuales ayudó a identificar tras el hallazgo en un panteón “olvidado” del cementerio “Cristóbal Colón” de La Habana.

Como si lo hubiera presenciado el Historiador describe el encuentro del zoólogo alemán con la poetisa cubana Gertrudis Gómez de Avellaneda, durante los Juegos Florales en Matanzas. Más claro ni el agua: Gundlach descubrió en la Isla una bellísima mariposa diurna, y la bautizó Phoebis Avellaneda.

Entre los “matanceros notables en el campo de las ciencias, que superaron las fronteras de Cuba”, Vento menciona al doctor Oscar Amoedo Valdés, padre de la estomatología forense en el mundo, y también a Carlos de la Torre y Huerta, referente de los estudios sobre malacología a nivel global.

Ercilio no quiere ni puede callar y no lo hace; se lamenta de que Matanzas perdiera su museo de Historia Natural situado en un magnífico edificio.

“Pude rescatar la colección de minerales, que estará a disposición de la ciudad cuando cuente con un local con las condiciones para exhibirla”, promete el conferencista.

Hay mucho más que decir pero este orador es uno de esos cada vez más escasos defensores de la puntualidad al más puro estilo inglés. Al cumplirse los 45 minutos programados se las ingenia para bajar el telón dejándonos esa sensación de haber aprovechado el tiempo en algo verdaderamente valioso, útil.

Ercilio Vento se despide, pero no sin antes aleccionarnos sobre el tremendo poder de la comunicación para salvar la memoria colectiva. Nos deja mucho que pensar como aquella frase del poeta: “Ni mármol duro ni eterno, / ni música ni pintura, / sino palabra en el tiempo”.




One thought on “La Historia como un cuento

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mostrar Botones
Ocultar Botones