Search
Thursday 19 September 2019
  • :
  • :

El Parlamento de todos los cubanos

Imagen de la histórica sesión constitutiva del 2 de diciembre de 1976.

Apenas una década de existencia  había cumplido la matancera Estrella Sánchez Berrío cuando un día como hoy, hace exactamente 42 años, Cuba vivió el extraordinario acontecimiento de la Sesión Constitutiva de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), emergida ese 2 de diciembre de 1976 como órgano supremo del Estado.

Lo que nunca imaginó la trabajadora del hotel Meliá Las Antillas, en el afamado balneario de Varadero, fue ser parte de un acontecimiento histórico que, en este presente, la tiene a ella como una de las diputadas a la actual legislatura del Parlamento cubano, “tácita expresión, asegura, de que en este país todos tenemos los mismos derechos de ocupar una silla en la ANPP”.

“La Asamblea Nacional del Poder Popular es demostrativa de la esencia democrática de la Revolución Cubana”, asegura la diputada Estrella Sánchez.

Sánchez Berrío integra el 50 por ciento de los diputados que son delegados en las circunscripciones. “Eso le explico a muchos turistas que al enterarse de que soy diputada, enseguida me preguntan cuánto gano por ser del Gobierno y que si soy millonaria, por qué sigo trabajando en el hotel y entonces tengo que explicarles que excepto los tres principales cargos (presidencia, vicepresidencia y secretaría), el resto no somos profesionales, que no recibimos dinero por nuestra labor.

“Una vez, ya molesta, le dije a una turista que sí, que yo era millonaria, sonríe Estrella, que era rica en la confianza de mis electores y en la cantidad de información y preparación ofrecidas por un organismo que, contrario a campañas internacionales, sí nos da la posibilidad de decir y cuestionar, de proponer y de no aceptar lo que no entendemos o nos parece injusto.”

A criterio de la diputada, la actual legislatura mantiene los mismos postulados originarios de aquella primigenia sesión constitutiva, un momento que la experta en temas jurídicos, la periodista Susana Tesoro, califica de experiencia extraordinaria, un criterio apuntalado en sus vivencias.

“Tuve el privilegio de asistir a la Constitución de la Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba, el 2 de diciembre de 1976. Era viernes, pero para los cubanos no fue un día como cualquier otro. Habíamos vivido desde comienzos de ese año un largo proceso de institucionalización del país. Reordenamiento total: nueva Constitución, nueva división territorial, nuevos ministerios, creación de gobiernos locales, las primeras elecciones para la mayoría. La nación dio un vuelco y cayó de pie. Pletóricos de esperanzas y proyectos, estábamos siendo testigos de una jornada memorable.”

Así describió esta colega su participación en la gloriosa jornada, un día, narró, en el que “las entonces rojas cortinas del Teatro Carlos Marx fueron recogidas lentamente y allí, sentado para dirigir lo que iba a ocurrir, estaba, tal y como exigía la Ley, el diputado de más edad: Juan Marinello Vidaurreta, abogado, poeta, ensayista, maestro y hombre de la vanguardia intelectual y la política cubana; actuaban como secretarias las compañeras Lucía Perdigón Martín y Ramona Curbelo Hernández, las dos diputadas más jóvenes”.

Un total de 481 diputados integraron la Asamblea, los que luego eligieron a Blas Roca Calderío, Raúl Roa García y José Arañaburo García como presidente, vicepresidente y secretario, respectivamente.

Inmediatamente después, se adoptó su primer acuerdo acerca de que en la sala en que sesione ésta, figure siempre  junto a la enseña nacional y en lugar de honor la bandera de Carlos Manuel de Céspedes.

En esta sesión la Asamblea procedió a elegir el Consejo de Estado y resultaron electos con el ciento por ciento de los votos Fidel Castro Ruz como presidente y Raúl Castro Ruz como primer vicepresidente. Además se eligieron cinco vicepresidentes, Juan Almeida Bosque, Ramiro Valdés Menéndez, Guillermo García Frías, Blas Roca Calderío y Carlos Rafael Rodríguez Rodríguez, 23 miembros más y como secretaria a Celia Sánchez Manduley.

Asistentes a la memorable sesión constitutiva jamás podrán olvidar las palabras de Fidel, pronunciadas precisamente en un día con una carga tan histórica como el 2  de diciembre de 1976, 20 años después de que llegara a Cuba en el yate Granma, en un travesía desde México que marcaría la última etapa de la lucha revolucionaria.

Cuentan que emocionado, el Comandante en Jefe expresó: “Solo nos resta un acto formal: expresar que en este instante el Gobierno Revolucionario transfiere a la Asamblea Nacional el poder que desempeñó hasta hoy. Con ello el Consejo de Ministros pone en manos de esta Asamblea las funciones constituyentes y legislativas que ejerció durante casi 18 años, que es el periodo de más radicales y profundas transformaciones políticas y sociales en la vida de nuestra patria. ¡Que la historia juzgue objetivamente esta época!…

“Por mi parte soy, queridos compañeros, un incansable crítico de nuestra propia obra. Todo pudimos haberlo hecho mejor desde el Moncada hasta hoy. La luz que nos indica cuál pudo haber sido la mejor variante en cada caso es la experiencia, pero ella desgraciadamente no la poseen los jóvenes que se inician en el duro y difícil camino de la Revolución. Sirva esta, sin embargo, para aprender que no somos sabios y que ante cada decisión puede haber tal vez alguna superior.

“Si tuviera el privilegio de vivir otra vez mi propia vida, muchas cosas las haría diferente de como las hice hasta hoy, pero puedo a la vez asegurarles que toda mi vida lucharía con idéntica pasión por los mismos objetivos por los que he luchado hasta hoy.”

Varias consultas bibliográficas dan fe de la importancia que tuvieron sus intervenciones para el desarrollo de las sesiones, por la típica profundidad del Líder Histórico de la Revolución, en el análisis de los problemas en debate y su acertada proyección en la búsqueda de soluciones adecuadas.

Cuando este 21 de diciembre los diputados vuelvan a reunirse, esta vez en el Periodo Ordinario de Sesiones de la IX Legislatura, se abrirá un nuevo capítulo en las profundas transformaciones socioeconómicas impulsadas por el país, en las que el Proyecto de Constitución de la República ocupa lugar preponderante.

“Será una nueva oportunidad para demostrar el carácter puramente democrático de nuestro sistema del Poder Popular y la más clara certeza de que en el Parlamento cabemos todos, porque de todos es el Parlamento”, confiesa desde un auténtico convencimiento la diputada Estrella Sánchez.

Aquella histórica  ANPP tuvo su antecedente más inmediato en lo que sucedió en Matanzas, provincia escogida como laboratorio de la experiencia en el surgimiento de los Órganos Locales del Poder Popular, en el año 1974.

Pie de fotos:

Foto 1: La Asamblea Nacional del Poder Popular es demostrativa de la esencia democrática de la Revolución Cubana”, asegura la diputada Estrella Sánchez.

Foto 2:  Imagen de la histórica sesión constitutiva del 2 de diciembre de 1976.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mostrar Botones
Ocultar Botones