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Friday 15 November 2019
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Alicia García Santana: “yo me siento matancera”

Alicia García Santana ha dedicado buena parte de su vida a remover los escondrijos históricos de algunas ciudades patrimoniales de Cuba. Para suerte de Matanzas, la Doctora en Ciencias del Arte muy pronto quedó prendada de las bellezas de una ciudad que considera única e irrepetible.

“Es que es imposible no enamorarse cuando admiras algo que tiene tantos valores históricos y que le aporta muchísimo a la cultura cubana. No se trata solo de su patrimonio físico, sino que es un contenedor de una espiritualidad que, como aparecía en las actas capitulares del siglo XVIII cuando la ciudad estaba en ciernes y solo habían bohíos aquí, ya se notaba el amor, el vínculo, la identidad, la defensa de los matanceros por su urbe porque ya tenía noción de la importancia que tendría”.

Muchos han sido los aportes de la investigadora a los estudios sobre la historia y los valores patrimoniales y arquitectónicos de la primera urbe moderna de Cuba, según la cataloga en su más reciente publicación dedicada a este territorio.

Matanzas tienen mucho que agradecerle a esta mujer que se siente matancera, aún sin haber nacido en la Atenas de Cuba. Por tales motivos la ciudad le entregó el premio a la vida y obra. “Yo me siento muy bien en Matanzas, esta se ha convertido en parte de mi vida. Cuando me preguntan de dónde soy respondo que yo nací en La Habana por casualidad, no me siento habanera aunque amo a La Habana. Me siento trinitaria porque allí fue donde mi vida se hizo; me siento madruguera, ese pequeño pueblito donde radico y me siento matancera por adopción y de corazón. Hace mucho tiempo que mi cuerpo late por esta ciudad”.

En sus constantes visitas a la ciudad, Alicia pudo observar de cerca la restauración de Matanzas. Remarcó las repercusiones sociales que debe tener en el futuro a mediano y largo plazo la reconstrucción de la urbe neoclásica por excelencia de Cuba y dijo sentirse muy orgullosa y feliz de lo que sucedió en función de devolverle una imagen renovada a la urbe por su cumpleaños 325.

“Yo no tengo palabras para expresar mi alegría al ver esta renovación, de ser testigo del esfuerzo. Sé que la voluntad es compartida entre muchísima gente. Los matanceros estaban esperando desde hace mucho tiempo que esta ciudad se levantara como una de las primeras del país en cuanto a su importancia patrimonial y su desarrollo.

“Está claro en la actualidad que la conservación del patrimonio ya no es solo una tarea cultural, sino también del avance de la localidad en múltiples órdenes, es decir, lo que genera todo este movimiento será para el bien de los ciudadanos que habitan aquí”.

Luego de tantos años sin mantenimientos constructivos ni procesos de rehabilitación, del deterioro evidente de muchas edificaciones patrimoniales, teniendo en cuenta la magnitud histórica y física de estos inmuebles, la especialista significó los amplios alcances de la restauración que abarca al centro histórico  yumurino, el segundo en dimensiones del país.

“La ciudad tiene un valor extraordinario a los efectos del patrimonio arquitectónico cubano y requería una intervención importante en sus espacios fundamentales. Era muy difícil porque el área que tiene significación patrimonial en Matanzas es muy extensa y los edificios que se encuentran en esas áreas son de mucha envergadura.

“Resultaba un enorme reto restaurar nada más edificaciones como el Sauto, la antigua Aduana de Sagebien, uno de los primeros edificios civiles del país, sobre la base de la nueva tendencia del neoclasicismo, el tono estilístico con que esta ciudad se concretó desde el punto de vista arquitectónico en el siglo XIX”.

Alicia valoró entonces lo que representa la restauración integral de una ciudad con vocación paisajística y urbanística, donde los valores tangibles e intangibles se funden para convertirla en una de los más importantes enclaves culturales del país y parte del mundo.

“El hecho de su restauración significa volverla a situar en el lugar que le corresponde dentro del patrimonio cubano que tiene muchas joyas. Realmente esta ciudad merecía el subrayar su rango, esta relevancia que va adquiriendo a la altura de la cultura nacional”.

Matanzas retribuyó a Alicia García Santana parte de sus desvelos por enaltecer sus valores culturales. Fue el agradecimiento de un pueblo a una de sus defensoras más fervientes, a una de sus hijas de corazón.




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