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Friday 15 November 2019
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Los cambios del patrimonio matancero en el 2018

Foto: Ismael Francisco/ Cubadebate

Decisivo fue el 2018 para el patrimonio matancero. Eventos, talleres, acciones de la Oficina del Conservador de la Ciudad y restauración de obras emblemáticas de la Atenas de Cuba, se dedicaron al aniversario 325 de la fundación de la primera urbe moderna de Cuba.

Entre las actividades que sirvieron para la superación de los trabajadores del sector durante el año se pueden mencionar el curso de restauración de papel, impartido por profesores de varias nacionalidades en el centenario teatro Sauto, Monumento Nacional, y que tendrá continuidad durante el 2019, ahora sobre conservación de madera y cerámica; el taller científico de teatros del siglo XIX cubano con la participación de historiadores, investigadores y especialistas de varias provincias del país; el taller internacional Museología y Sociedad y el taller científico Atenas, dedicado a los estudios historiográficos de las localidades de la provincia.

La Oficina del Conservador de la Ciudad se fortaleció con su aprobación legal por el Consejo de Ministros y la creación de filiales en los municipios Cárdenas y Colón, donde ya se ejecutan los estudios pertinentes en pos de acometer la restauración de los centros históricos de ambos territorios.

Teatro Sauto, Monumento Nacional.

En el caso de Cárdenas se proyecta un ambicioso plan en función de celebrar los 200 años de la Ciudad de las Primicias, el cual tiene en cuenta las propuestas que desde la comunidad enriquecen la vida cultural del territorio. Igualmente, Matanzas estuvo representada en el Simposio Internacional Desafíos en el Manejo y Gestión de Ciudades Patrimoniales.

La oficina del Historiador y la filial matancera de la Unión de Historiadores, así como la comisión Carlos Aponte, de la UNEAC, mantuvieron acciones sistemáticas en el territorio matancero que contribuyeron a una mayor interacción entre sus afiliados, miembros y la población y las investigaciones de carácter histórico que se desarrollan en Matanzas. Asimismo, es meritorio destacar la labor del proyecto Escuelas por la Matanceridad con el objetivo de fomentar el sentido de pertenencia y los valores de las más jóvenes generaciones mediante el conocimiento de nuestro devenir patrio.

Sin dudas, el proceso más significativo en cuanto al patrimonio matancero este 2018 fue el plan de reanimación integral Matanzas 325, que tuvo un momento trascendental durante el mes de octubre último con la conclusión de algunas de las obras que durante años exhibieron una imagen de deterioro y abandono.

Tal es el caso de la sección antigua del hotel Louvre; el parqueo del centro histórico de la ciudad; el parque de La Libertad; la Plaza de la Vigía; el cuartel de bomberos; la quinta Julia, en la calzada General Betancourt; la parte constructiva del teatro Sauto, cuyas salas concluidas están a la espera de poner en funcionamiento el complejo sistema de aire acondicionado diseñado especialmente para la institución matancera. También se acometieron reparaciones en el Palacio de Gobierno y el Palacio de Junco.

Hotel El Louvre.

Se continúan las acciones reconstructivas en el paseo fluvial de Narváez, donde ya algunos artistas han ocupado la calle con sus propuestas; el paseo comercial de la céntrica arteria de Medio; el espacio adicionado al hotel Louvre; el cementerio San Carlos; el restaurante Bahía; la escuela de oficios; la Oficina del Conservador; el hotel Plaza de la Vigía, antiguo Diana, obras en las que se observan notables avances.

Cada una de las obras reconstructivas de continuidad en la ciudad tiene asegurados los presupuestos correspondientes para el año 2019.

Luego del 12 de octubre el Plan Matanzas 325 continúa su impulso para llegar al 75 por ciento en la renovación de la Zona Priorizada para la Conservación. Otros de los proyectos que se suman a la reconstrucción de los edificios patrimoniales y la reanimación de las áreas públicas donde se encuentran son los puentes, la iglesia fundacional de la ciudad, la cueva de La Campana y la bodega colonial, los hoteles Libertad y Louvre.

La idea que debe prevalecer es que este no fue el fin del 325, sino el inicio de 330. Luego de que los matanceros constataron que no se verían frustrados sus sueños, como tantas veces con anterioridad, hoy miran con otros ojos la grandeza que parecía perdida bajo sus pies.

Matanzas no es hoy la ciudad de hace tres años atrás, esa debe quedar solo como el recuerdo de lo que nunca más debe suceder. El desafío ahora es ser consecuentes con el momento que vivimos hoy en la urbe, contribuir con nuestro hacer diario para que esta ciudad de ríos y puentes florezca con el esplendor que conquistó por los años 60 del siglo XIX, cuando fue declarada Atenas de Cuba.




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