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Monday 23 September 2019
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Cuando la solidaridad emerge como flor

Sabemos que las secuelas del tornado ocurrido en La Habana son terribles para quienes sufrieron sus embates, pero de entre los escombros emerge como flor la solidaridad, esa que propicia desarrollar sentimientos como los de pertenencia a una ciudad o una nación, con el estímulo de luchar juntos por un mismo motivo o trabajar unidos para lograr una misma meta.

Constituye uno de los valores humanos por excelencia, que se define como la colaboración mutua entre las personas, de forma tal que las mantiene unidas en cualquier momento, sobre todo cuando las experiencias son difíciles.

Ese sentimiento de alto valor trasciende las fronteras: políticas, territoriales o culturales y es ante todo un acto social,
una acción que le permite al ser humano crecerse en su entorno.

Los gestos de apoyo a quienes padecen y el respaldo ante la necesidad de tanto trabajo para aliviar los destrozos de la catástrofe natural, cae como bálsamo en el corazón de los que vieron arrasados sus hogares. Hay que tener mucha entereza, mucha confianza en la fuerza y amparo del Gobierno revolucionario a la hora de afrontar esa calamidad, mucho más cuando se conoce el eclecticismo urbanístico de la capital, cómo son las edificaciones, el arbolado y las redes hidráulicas, eléctricas y telefónicas de una ciudad con 500 años de existencia.

La labor de los CDR y la FMC junto al delegado del Poder Popular en los sitios devastados por el tornado en La Habana debe ser intensa, al procurar, entre otras tareas, censar casa por casa y en breve tiempo a los damnificados con el detalle de sus carencias, para así coordinar y controlar con agilidad la respuesta a sus necesidades más acuciantes.

Son métodos concretos que permiten una valoración y asimismo chequear cada 24 horas la ejecución de las medidas de recuperación y su efecto en cada núcleo familiar.

Así se sabe qué necesita cada persona y dirigir las donaciones y los recursos con la menor incidencia posible. Conservar y mantener nuestra naturaleza solidaria es ser protagonista de hechos de la historia de Cuba que perduran para siempre.




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