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Monday 23 September 2019
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Analfabetismo cívico I: Las C de Roberto

Está prohibido el parqueo dentro de la Plaza de la Vigía.

Hace unos días el colega Roberto Jesús Hernández verbalizó en este mismo sitio un comentario alusivo, principalmente, al hecho de que “nadie ha movido un dedo…” para corregir un error en la frase Centro Histórico, palabra esta última sin la letra c, hasta ese momento ausente de la señalización de una parte de la ciudad de Matanzas como Monumento Nacional, placa ubicada en la Plaza de la Vigía.

En un llamado a la conciencia colectiva, más bien al debate público, el periodista alentaba a seguir reflexionando desde una lúcida provocación: “Con “C” se escribe también Control, Constancia, Conciencia, Calidad, Civismo, Compromiso… Que decida el lector a qué le pega más la “C” que falta.”

Yo le pondrían otra C, la de ser consecuentes, la única manera de mantener, de continuar, de perpetuar la reanimación por el 325 aniversario de la fecha fundacional de la ciudad de Matanzas que, como mismo ha dicho él, tiene tantas luces como manchas.

Siguen algunos  matanceros, mejor,  algunos que habitan esta ciudad, incoherentes entre el deseo de una urbe bonita, limpia, con opciones recreativas y la manera de reverenciar esa aspiración con un verdadero comportamiento ciudadano.

Muchos dedos tendrán que moverse, volviendo al periodista Roberto, para frenar esta suerte de analfabetismo cívico manifiesto en no pocas personas. Por ahora, basten tres ejemplos, visto hace unas horas en mi matutina caminata, entre el Parque de la Libertad y Peñas Altas.

Ejemplo 1: La recién estrenada Plaza de la Vigía enciende un foco rojo en el Café Atenas, también bellamente reabierto. Sucede que el muro exterior de su terraza lo han convertido en un bar público quienes prefieren tomarse ahí su bebida sin reparar en el daño físico y de imagen hecho a un sitio que bien pudiera convertirse en ícono del turismo cubano. Sobradas condiciones tiene, solo que habría que repensar la conveniencia de qué se ofrece allí y a qué precio. Lo exclusivo y la calidad deben gestionarse de manera diferente para que el Café Atenas no pierda su sabor.

Ejemplo 2: La cooperativa no agropecuaria La Concordia es la responsable, según me dijeron trabajadores de Comunales, de la construcción del muro del malecón del Viaducto y también del reguero de materiales allí dejado, como si un país como este pudiera darse el lujo de botar áridos como la cantidad apilada cerca de una obra que evidentemente tampoco cuidó su cultura del detalle. ¿A qué costo se edifica cuando se dilapidan los recursos?

Ejemplo 3: Pese a una señal donde se lee: Prohibido pescar y tirarse del puente, todos los días, unos doce pescadores arman sus redes en los dos puentes del Viaducto y allí, ante los ojos de Matanzas, capturan a su antojo. Poco importa si la acción humana compromete la vida útil de la vía, su perdurabilidad. Allí se sigue pescando.

Solo tres evidencias he citado. Tres incorrectas maneras de interactuar con el entorno. Hay más y lo sabemos. Tristemente la realidad matancera está enseñando demasiadas erratas, esas que se asocian a la conducta humana, a la desidia, al abandono.

Son estas prácticas muy nocivas, extendidas en el tiempo, perpetuadas porque no se combate con medidas punitivas.

Control, Constancia, Conciencia, Calidad, Civismo, Compromiso, esas y otras C son necesarias para aprender a dialogar, desde el respeto,  con la ciudad.

Tienen las autoridades que tomar cartas en el asunto y no solo colocando un par de patrullas de policías por aquí y por allá. No se cura así el analfabetismo cívico. No es así como se resuelve.

  • Fotos de la autora   

 Mal ubicadas también estas personas que maltratan la propiedad social.

Restos de materiales evidencian falta de cultura del detalle en la construcción del muro del malecón.

La acción de estos pescadores arriesga la perdurabilidad del puente Guanima.




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