Search
Monday 23 September 2019
  • :
  • :

Matanceros en Series del Caribe de Béisbol

La tradicional Serie entre los equipos campeones de cada país pertenecientes a la Confederación del Caribe de Béisbol Profesional de este año, tendrá un cambio rotundo asociado al movimiento de sede a última hora de Barquisimeto (Venezuela) a la capital de Panamá, ya que fueron divididos en dos grupos de tres equipos cada uno, denominados A y B.

El A está conformado por las selecciones de Leñadores de Las Tunas (Cuba); Charros de Jalisco (México) y Cardenales de Lara (Venezuela) y en el B quedaron las Estrellas Orientales (República Dominicana), Cangrejeros de Santurce (Puerto Rico) y Toros de Herrera (Panamá).

El torneo está programado a doble vuelta y los primeros de cada grupo discutirán el título el día 10 de este mes.
La nave cubana, Leñadores de Las Tunas, tiene descanso en la jornada inaugural por lo que debutará el martes 5 de febrero en el estadio Rod Carew, a las 3:00 de la tarde, frente al conjunto Charros de Jalisco, de México.

Estos certámenes comenzaron en el gran Stadium de La Habana el 20 de febrero de 1949. En aquella edición inicial compitieron el Mayagüez de Puerto Rico; el Escogido de Venezuela; el Spur Cola de Panamá, y por Cuba los Alacranes del Almendares, que ganaron invictos, dirigidos por Fermín Guerra.

En esa primera etapa Cuba participó hasta 1960, ya que un año después quedó abolido el deporte profesional en la Isla y el país quedó eliminado de la Confederación del Caribe. De las doce ediciones ganó siete (cinco consecutivas, entre 1956 y 1960), Puerto Rico triunfó en cuatro y Panamá en una ocasión.

Después de varios intentos infructuosos se decidió invitar a Cuba a partir de 2014, con la representación criolla de Villa Clara, campeón nacional 2012-2013, algo que no se ha detenido hasta el momento.

Los Vegueros de Pinar del Río, dirigidos por Alfonso Urquiola, consiguieron el octavo éxito cubano en estas lides en el 2015; en el año siguiente compitió Ciego de Ávila, que terminó en el último puesto y después sería el conjunto Alazanes de Granma, en las series 2017 y 2018, en las que tampoco pudo saborear el triunfo.

En toda esta historia no puede faltar la presencia de jugadores matanceros, algunos de ellos incluidos en el Salón de la Fama del Caribe y de otros países, así como en el del Palmar de Junco, de la ciudad de Matanzas.

PRIMEROS MATANCEROS Y SUS RESULTADOS

En las dos primeras Series de 1949 y 1950, celebradas en La Habana y San Juan, Puerto Rico, llama la atención que no aparecía ningún yumurino en los equipos Almendares que nos representaron.

Ya en la tercera, con sede en Caracas, Venezuela, el equipo Habana tenía entre los jardineros a un zurdo del barrio de Pueblo Nuevo, de tremenda calidad, seleccionado en su primer campeonato cubano como Novato del Año, llamado Edmundo Amorós Isasi.

Amorós, después de su debut en ese año 1951, participó en otros tres torneos, por lo que es el matancero de más participaciones. En esos cuatro certámenes del área fue al bate 80 veces, anotó 17 carreras, conectó 27 jits, entre ellos cuatro dobles y tres triples con 19 impulsadas y oncee bases por bolas recibidas, para un promedio de 338.

Su mejor temporada fue la de 1952, también con el Habana, en Panamá, en la que fue líder de los bateadores con 450 de average, además de comandar en anotadas con seis; hits, nueve y dobles cuatro.

En ese torneo de Panamá debuta el lanzador Rogelio “Limonar” Martínez, quien vuelve al siguiente año con el propio conjunto Habana a la Serie efectuada en la capital cubana. “Limonar” Martínez en esa dos apariciones ganó un juego, no perdió y trabajó para promedio de efectividad de 0,00 al no permitir anotaciones en tres entradas y un tercio.

También en esa justa de La Habana, en 1953, incursiona otro matancero, natural de Manguito, Oscar Sardiñas, bateador que era utilizado como emergente. Repite en 1954, en Puerto Rico, con el Almendares y en 1955, en Venezuela, con el propio conjunto azul. En sus tres presentaciones fue solamente seis veces al bate y pegó un hit para promedio de 167.

En la sexta Serie de 1954 con sede en San Juan, la capital boricua, debuta con el Almendares el oriundo del central Mercedes Carrillo, Ángel Scull, quien reaparece en 1959, en Venezuela. En esas dos confrontaciones Scull fue 51 veces al bate, anotó once veces, conectó 15 hits, entre ellos cinco dobles y un triple, impulsó seis carreras y su average fue de 294.

Para Caracas, 1955, llega José Valdivieso, con el Almendares. El natural de la ciudad de Matanzas, que se caracterizaba por una buena defensa, participó en 1957 con el Marianao, con sede en La Habana y repitió en 1958, en San Juan, Puerto Rico, con el propio equipo. En tres participaciones fue 52 veces al cajón de bateo, conectó trece hits, de ellos dos triples, impulsó a siete corredores para cociente de 250.

En 1956, en Panamá, actúa el villareño-matancero Sandalio Consuegra, con el Cienfuegos en su única presencia en Series del Caribe, en la que perdió un choque y no ganó, a pesar de haber trabajado en cuatro capítulos y un tercio sin carrera limpia permitida para 0,00.

También en ese propio torneo de 1956, tiene su única incursión el jardinero de Pueblo Nuevo, en la ciudad de Matanzas, Pedro Cardenal, utilizado a la defensa y como emergente se fue en blanco en seis veces al bate.

Ya en el encuentro de 1957, en La Habana y con la franela del Marianao, entra por la puerta ancha el periqueño Orestes Miñoso, quien repite al siguiente año con los propios Tigres, en San Juan. Esos fueron los dos torneos consecutivos que ganó Napoleón Reyes como director.

En los dos años “Minnie” Miñoso, como le llamaban en Estados Unidos, fue 47 veces al bate, pegó 16 incogibles, impulsó a nueve corredores y promedió 340. Llama la atención que un bateador de sus características no produjera ningún extra base en esos dos campeonatos.

Ya para la Oncena Serie de 1959 incursiona el que es considerado el mejor camarero cubano en la MLB, Antonio “Tony” Taylor, del central Álava, en el municipio de Colón. Tony bateó para average de 346, ya que en 26 veces al bate conectó nueve inatrapables, incluido un jonrón y se robó tres bases.

Para la campaña de 1960, en Panamá, última después del triunfo de la Revolución, llegó con el Cienfuegos el torpedero neopoblano Leonardo Cárdenas, quien produjo para 250 con cinco hits, de ellos dos dobles, en 20 veces al bate.

Después de esa temporada, la Serie del Caribe se detuvo por diez años hasta 1970 en que fue un fracaso con sólo tres equipos, por lo que en 1971 se permitió la entrada a la Confederación del Caribe a la Liga Mexicana del Pacífico, representando al país azteca y algo después a República Dominicana. En este período pueden haber jugado en estos torneos otros cubanos, que ya desarrollaban sus facultades en el extranjero, pero al adolecer de datos fidedignos, no los hemos mencionado.

Ya después de 2014, cuando se invitó a Cuba a participar en estos campeonatos, otros matanceros fueron adquiridos como refuerzos en cada uno de los equipos ganadores de la Serie Nacional:

-en el 2014 estuvo con el Villa Clara el jugador de cuadro José Miguel Fernández.
-2015, con los campeones Vegueros, de Pinar del Río, Yadiel Hernández y Yoanni Yera.
-2016, Ciego de Ávila, lo reforzaron Yurisbel Gracial y Yoanni Yera.
-2017, Granma, Víctor Víctor Mesa.
-2018, con Granma, Yurisbel Gracial y Yoanni Yera.
-2019, Las Tunas, vuelven Gracial y Yera.

En el caso de Yera iguala con Edmundo Amorós la cantidad de participaciones de matanceros con cuatro.

En esta última fase podemos mencionar a Yuniesky Sánchez, un pelotero matancero, oriundo de Guásimas, formado por el sistema cubano de béisbol, que jugó en varios equipos mexicanos, entre ellos los Naranjeros de Hermosillo y que en el 2014 integró el Todos Estrellas en tercera base.

CALENDARIO SERIE DEL CARIBE 2019



Comentarista-narrador deportivo en Radio 26. Matanzas. Cuba. Vive en Matanzas


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mostrar Botones
Ocultar Botones