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Monday 23 September 2019
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Regreso de Cuba a la Serie del Caribe: ni picheo, ni bateo andan bien

Desde su regreso en el año 2014 a las Series del Caribe, sin contar el choque de este jueves frente a México, los equipos cubanos han tenido un pobre desempeño en cuanto a victorias y derrotas ya que
exhiben balance, en estos momentos de 12 y 15, para promedio de 444.

Cuba obtuvo un título en el 2015, en Puerto Rico por la representación de Pinar del Río; un tercer lugar de Granma, en el
2017, en México; cuartos lugares para Ciego de Ávila, en Santo Domingo 2016 y Granma, el pasado año en Guadalajara; además del quinto y último puesto de Villa Clara, en el 2014, en Isla Margarita, Venezuela.

Como el béisbol es un deporte de estadísticas, analicemos como se han comportado los seleccionados criollos en dos renglones determinantes del juego, como son el picheo y el bateo en estos últimos cinco años, más dos encuentros de este certamen que tiene lugar en la capital de Panamá.

En relación con los lanzadores tenemos que en 232 entradas y un tercio han permitido 117 carreras, de ellas 109 limpias lo que da un porcentaje de 4,22 por cada nueve episodios, mientras que el bateo ha conectado 227 hits en 915 veces al bate para un guarismo de 248, con solamente 84 carreras anotadas, es decir que el picheo permite 4,33 carreras por encuentro y los bateadores anotan 3,11.

Sobre los inatrapables permitidos a los rivales, estos suman 240 en 232 entradas y un tercio, a más de uno por episodio, 1,04 y los bateadores conectan 0,98 por entradas.

El mejor año de los lanzadores cubanos después del regreso fue en Culiacán, México, en el 2017 cuando los granmenses trabajaron para un magnífico promedio de carreras limpias de 1,67, ya que toleraron sólo ocho limpias en 43 entradas, no permitieron jonrones, poncharon a 27 y regalaron 13 bases por bolas.

Al bate, hasta el momento lo mejor fue el pasado año en Guadalajara, cuando los representantes de Granma conectaron para 291 de average con 48 hits en 165 veces al bate, entre ellos ocho dobles, un triple y cuatro jonrones.

Como se aprecia no han tenido uniformidad en estos departamentos, aunque si han contado con una buena defensa, pues sólo ocho anotaciones han sido producto de los errores.

La peor actuación en picheo y ofensiva ocurrió en el año 2016 en Santo Domingo cuando Ciego de Ávila tuvo un promedio de carreras limpias de 6,97 por juego y su bateo estuvo silenciado a 203 colectivamente.

Ahora en Panamá 2019, se mantiene la consistencia de los lanzadores de la mayoría de los equipos, tanto los abridores como los relevistas, muy por encima de la ofensiva, algo que debe ser la tónica
de la justa, donde además de la calidad de los tiradores, se efectúa en un estadio en el que el aire está contra los bateadores y todo parece indicar que las conexiones de largo alcance brillarán por su
ausencia.

Un viejo axioma beisbolero dice que “dónde hay lanzadores, no hay bateadores”, todo parece indicar que de nuevo en esta Serie del Caribe, será así.



Comentarista-narrador deportivo en Radio 26. Matanzas. Cuba. Vive en Matanzas


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