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Monday 23 September 2019
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Orestes Miñoso: entre los grandes del béisbol cubano

Entre los 20 jugadores de los siglos XIX y XX oriundos de la provincia de Matanzas que hoy tienen sus placas en el sitio dedicado a los Inmortales del béisbol en el Salón de la Fama Palmar de Junco, aparece Saturnino Orestes Arrieta de Armas, conocido internacionalmente como Orestes Miñoso.

Natural del municipio de Perico, Miñoso nació el 29 de noviembre de 1923 y falleció en Estados Unidos el 1 de marzo de 2015, víctima de una afección coronaria.

Leyenda de nuestro deporte nacional sus primeros pasos los dio en su territorio natal, de donde pasó directamente a jugar en la pelota semi profesional de la capital con el equipo La Ambrosía y luego en el fuerte trabuco de la Cuban Mining, en la entonces provincia de Oriente.

En la temporada 1945 a 1946 militó con los Tigres de Marianao en los torneos invernales de Cuba, en el que fue seleccionado como novato del año. A partir de ese momento se convertiría en un ídolo de multitudes por su juego completo y explosivo.

En las Ligas Negras actuó con los New York Cubans, en 1946 y 1947. En ambas campañas participó en el Juego de Estrellas y cuando en el 47 su equipo ganó bajo la dirección de José María Fernández, fue uno de los jugadores que guió el triunfo de su equipo.

Su debut en Grandes Ligas ocurrió en 1949 con los Indios de Cleveland, pero sólo le dieron oportunidad en 16 turnos al bate. Primer negro latinoamericano en jugar en ese béisbol.

Su temporada oficial de novato fue en 1951 con los Medias Blancas de Chicago, siendo elegido ese mismo año al Juego de Estrellas de las Grandes Ligas (MLB) estadounidenses.

Orestes Miñoso promedió para 298 en ese fuerte béisbol en el que fue líder en triples, bases robadas y pelotazos recibidos en varias oportunidades. Además de ser seleccionado para participar en siete Juegos de Estrellas, conquistó tres Guantes de Oro por su hermética defensa y es el único pelotero en la historia de la MLB en competir en cinco décadas, en la última ya con 58 años de edad.

Fue tanta la popularidad de este humilde campesino de Perico que Enrique Jorrín le dedicó uno de sus más sonados números musicales que difundió la Orquesta América y que tenía aquel estribillo que decía: “cuando Miñoso batea, verdad, la bola baila hasta el cha-cha-chá”.

El primero de marzo de 2015 falleció Miñoso a los 91 años de edad. Su sepelio constituyó muestra de dolor para la afición de la ciudad de Chicago, para el béisbol mundial y para Cuba, que perdió a uno de los cinco jugadores de más calidad surgidos en la Isla.

Entre las notas enviadas por su muerte desde distintos lugares que lo vieron jugar, aparece la del entonces presidente Barack Obama, en la que destacó la trayectoria de Miñoso, quien fue uno de sus ídolos en Chicago.

Hoy su foto risueña aparece en el Salón de la Fama del Palmar de Junco, escoltada por dos de los eternos, Martín Dihigo y José de la Caridad Méndez, formando la trilogía perfecta del béisbol cubano.



Comentarista-narrador deportivo en Radio 26. Matanzas. Cuba. Vive en Matanzas


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