Search
Wednesday 18 September 2019
  • :
  • :

Luis Felipe Casañas: disciplina y profesionalidad desde el home

Según Luis Felipe Casañas la clave para ser un buen árbitro radica en el estudio, la preparación, experiencia y, sobre todo, la humildad que debe caracterizar a un profesional de esta área.

Más de dos décadas impartiendo justicia en los partidos de la Serie Nacional de Béisbol sustentan su tesis. A la cual le agrega el indiscutible amor por la profesión… “para hacerlo bien te tiene que gustar de verdad.”

Es que sin lugar a dudas el arbitraje debe ser una tarea difícil, mucho más en el caso de los cubanos, a quienes para hablar de pelota siempre nos sobran los argumentos.

Con algo de timidez Casañas accedió a conversar algunos minutos sobre los principales retos del arbitraje en el país,  de su experiencia detrás del home y de cómo manejan la responsabilidad de impartir justicia.

¿Qué crees del arbitraje cubano en la actualidad y cuáles son los principales retos para continuar superándose?

“Arbitrar un juego de pelota es difícil, incluso en las categorías menores. Reitero, la dedicación y el estudio son claves para ejecutar un buen trabajo dentro del diamante.

“Si bien los cursos de formación son bastante integrales, generalmente es la experiencia en los partidos lo que termina de formarte; y esto, sin dudas, es un proceso de varios años.

“Lo que sucede es que a veces algunos árbitros se equivocan debido a su inexperiencia; aunque equivocarse es de humanos, se necesita carácter para reconocerlo y no todos lo tienen. Yo me he equivocado y te confieso es lo más difícil que te puede suceder, principalmente cuando tu decisión puede definir un partido.

“En sentido general estamos bien, pero hoy la profesión adolece de personas que no se avergüencen de reconocer y rectificar sus errores, que respeten el oficio. Pero sobre todo tengan la voluntad de superarse continuamente”.

El análisis de las jugadas más complicadas por la televisión, lo que se conoce como replay, ha venido a complementar el trabajo de los árbitros. ¿Cómo lo aprecias, es un amigo o un detractor?

“La televisión nos ayuda mucho, más allá de que pueda develar un error de arbitraje.  Esa es su función, percibir lo que al ojo humano se le escapa.

“Antes cuando te equivocabas en los partidos televisados las personas en su casa te juzgaban peor, pues desde sus hogares pudieron apreciar con claridad lo que desde el terreno vimos diferente. Hoy el replay funciona como una herramienta para aportarle calidad a nuestro trabajo”.

Haber sido categorizado como árbitro internacional constituye un gran honor para usted. Sin embargo, con esta categoría, además del prestigio aumentan también las responsabilidades. ¿Cómo las enfrenta?

“Ser árbitro internacional es un gran privilegio, fruto de tantos años de trabajo que traen consigo el verse alejados constantemente de la familia.

“Ahora la responsabilidad es mayor, pues en cada juego los aficionados esperan que seas tú el que no se equivoque debido a la distinción que posees.

“Por eso exhorto cada vez más a los jóvenes a superarse, a estudiar para conocer lo referente a las reglas y al funcionamiento del juego.

“En mi caso, a pesar de los años, aún estudio, me acerco a los jóvenes para compartir mi experiencia y dialogar con ellos también, pues de todos se aprende. He sido privilegiado al participar en torneos internacionales, pues no solo prestigia mi trabajo, es un reconocimiento al béisbol cubano en sentido general”.

Es indiscutible la presión que ejercen los aficionados desde las gradas, pues afecta incluso a los peloteros. En tu caso cómo lo sobrellevas.

“Lo principal es salir al terreno a hacer el trabajo lo mejor posible, esto es parte de la preparación psicológica. Hay que pensar en que la imparcialidad debe prevalecer y toda decisión tiene que estar respaldada por las reglas.

“Siempre uno de los bandos quedará inconforme, pero a los árbitros nos interesa que gane el que más anote, siempre que la victoria no sea el resultado de un fallo en el arbitraje.

“Solo cuando estás en el terreno te das cuenta de la responsabilidad de la profesión. Las personas gritan cada vez que están en desacuerdo, incluso obscenidades, tienes que reponerte y no darle importancia.

“La disciplina y la profesionalidad nos deben caracterizar como árbitros”.




Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mostrar Botones
Ocultar Botones