Danzonete que embriaga con historia y música

Néctar de los dioses/ savia de lirismo/ que en el alma pone/ fulgores de mayo;/ misterioso elíxir,/ sueño de erotismo;/ ¡la vida es un beso!/ con el ron Yucayo… Sobre el papel teñido por los años reposa la composición de Aniceto Díaz expuesta, entre otras reliquias musicales, desde este jueves en la Sala de Conciertos José White, de la ciudad de Matanzas.

En documento conservado por el museo Palacio de Junco, fechado el 15 de abril de 1935, puede leerse el texto de Ron Yucayo, danzonete no incluido en el catálogo del Museo Nacional de la Música en Cuba.

Explicó la profesora María Victoria Oliver que desempolvar la partitura fue parte del proceso investigativo del cual nació el libro Matanzas, de la contradanza al danzonete, que esclarece y argumenta el proceso que determinó el surgimiento y desarrollo en Matanzas del danzón y el danzonete.

La exposición Reliquias del danzón reúne objetos históricos, instrumentos y partituras en el inmueble otrora Liceo Artístico y Literario de Matanzas, donde se estrenó oficialmente el danzón pionero, Las Alturas de Simpson, el primero de enero de 1879.

El cornetín de Miguel Failde, creador del danzón; un violín que perteneció a Julián Barreto, integrante de la Orquesta Típica de Enrique Peña; y una guayabera del maestro y compositor Guillermo Rubalcaba se muestran también en la Sala José White.

En ocasión del IV Encuentro Internacional Danzonero Miguel Failde in memoriam, que comenzó este 4 de abril para extenderse hasta el domingo venidero, los participantes tendrán la oportunidad de interpretar, escuchar, bailar y aprender sobre el género y su evolución.

Qué grato embriagarse con historia y música al leer sobre el papel patrimonial: No me bastan, vida mía/ los halagos de tu amor/ ¡Dame el ron de la alegría!/ ¡Ron Yucayo es mi licor!

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