Sigue apuntalando su historia primer hotel mixto cubano

 

Juanita Perdomo Larezada

Los trabajadores son el alma de Sol Palmeras, asegura el dirigente sindical Arnaldo Díaz. Foto de la autora

Cuando a punto está de cumplir su cumpleaños número 29, el hotel Sol Palmeras, en Varadero, continúa apuntalando una historia que comenzó a escribirse el día de su apertura, el 10 de mayo de 1990, acontecimiento al que asistió Fidel Castro Ruz, líder histórico de la Revolución Cubana.

Año tras año el centro perteneciente al Ministerio de Turismo (MINTUR) incrementa sus ingresos y rompe récord por los crecimientos que registra en sus aportes, gestión determinada por la eficiencia típica de un colectivo por más de una década Vanguardia Nacional, la prominente categoría emulativa  concedida por la Central de Trabajadores de Cuba y sus sindicatos (CTC).

“Con esos resultados festejaremos los 29 años de la instalación y lo haremos desde la certeza de que aún se puede aportar mucho más. Siempre quedan reservas…”, afirma  Antonio Erranz, subdirector general por la parte cubana.

Si algo hace de Sol Palmeras un sitio singular es el hecho de que alrededor del 15 por ciento de sus turistas son repitentes, muchos de los cuales han regresado 30, 35, 40 veces, algo muy ligado al desempeño de los propios empleados, que con su amable trato son los primeros promotores de traer de vuelta aquí a hombres y mujeres que ya consideran parte de la familia.

A juicio de Erranz, el Sol Palmeras sigue descollando entre sus similares de Varadero por los elevados niveles de ocupación, con un promedio mensual de mil 200 clientes en sus 604 habitaciones.

Arnaldo Díaz Hiedra, secretario general del buró sindical, explica que eso se debe a los altos estándares de calidad conseguidos, pese a lo envejecida de una planta hotelera constantemente sometida a renovaciones para proveer al cliente de nuevas experiencias. El año pasado, por ejemplo, se invirtieron dos millones de CUC.

“Lo importante aquí ha sido la fidelidad en la relación calidad-precio, que las personas sientan que recibieron en correspondencia con lo pagado”, considera Díaz Hiedra.

Áreas del buffet y exteriores han sido remozadas para provocar en los clientes la sensación de encontrarse algo nuevo cada vez que retornen a la instalación gestionada bajo un contrato de administración mixto entre Cubanacán y la Meliá.

Canadienses,  alemanes, ingleses, argentinos, franceses figuran en la relación de los principales mercados foráneos, visitantes seducidos por la calidad en la prestación de los servicios y el quehacer estrella del personal de un colectivo donde casi el ciento por ciento de los trabajadores manifiesta su deseo de seguir laborando en esta instalación, “y ello es consecuencia de la manera en la que atendemos a nuestra fuerza laboral, también caracterizada por la estabilidad“, afirmó Arnaldo.

Según el veterano dirigente sindical y delegado directo a las sesiones finales del XXI Congreso de la CTC, “este Primero de Mayo volveremos a hacer historia cuando tomemos las calles de Varadero para reafirmar nuestra disposición de ser eficientes, cumplir con los ingresos al país y reiterar nuestra firme convicción de continuar defendiendo las conquistas de la Revolución”.

De esta manera, dice, efectuaremos la primera de muchas actividades de cara al trigésimo aniversario de la fundación de un hotel que le prometió a Fidel ser un eterno ejemplo en eficiencia y calidad.

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