Así lo expreso Osvaldo M. Álvarez Torres, abogado y profesor de la sede universitaria Camilo Cienfuegos de la ciudad de Matanzas, al referirse a los retos actuales que tiene el Derecho Civil y de Familia en Cuba ante el nuevo escenario económico y social de la isla, marcado entre otros cambios, por un acelerado envejecimiento y sin alcanzar la meta del remplazo poblacional.
En la entrevista que concede a Radio 26 a propósito de celebrarse este 15 de mayo el Día Internacional de la Familia, instituido por la ONU, el también vicepresidente de la Junta directiva provincial de la Unión de Juristas de Cuba (UNJC), enfatizó que aunque son múltiples las estrategias y normativas aplicadas por el gobierno de la Mayor de las Antillas en aras de proteger a la familia y lograr su mejor funcionalidad, lo más reciente y novedoso en esta materia son los aspectos incorporados a la renovada Constitución de la República, que entró en vigor el pasado 10 de abril.
“Uno de los grandes aportes de la nueva Constitución es que reconoce la diversidad de familias existentes en nuestra realidad social, en el capítulo III de la ley suprema desde los artículos 81 hasta el 88 se define el derecho que tiene todo cubano de fundar una familia, se ratifica que es el elemento natural, básico y fundamental de la sociedad, pero durante todo el texto se confiere una importancia capital a los tipos de familias, aspecto que será bien fundamentado en otra ley de desarrollo que está en estudio, o sea el nuevo Código, solo a esta ley corresponde detallar y definir también el polémico asunto del matrimonio y la adopción”—aclaró el jurista.
Con respecto a la necesidad de modificar y atemperar al nuevo escenario social el actual Código de Familia cubano, que celebró en febrero pasado sus 44 años, y al proceso de elaboración del nuevo texto que será promulgado, el académico matancero precisó.
“El Código de Familia cubano vigente desde 1975 en su momento fue un ejemplo de progresión y superioridad jurídica en América Latina. Se trata de un código que reguló como nunca antes en el país las instituciones de familia: matrimonio, divorcio, relaciones paterno-filiales, como el régimen de comunicación y la guarda y cuidado de los hijos, la obligación de dar alimentos, adopción y tutela, con los objetivos principales de contribuir al fortalecimiento de la familia y de los vínculos de cariño, ayuda y respeto recíprocos entre sus integrantes.
“Además, fue un importante instrumento legal y educativo para ayudar a superar los prejuicios, porque legitimó la igualdad en la familia y garantizó a la mujer cubana una situación legal consecuente con el lugar que le corresponde ocupar en la sociedad-explica Álvarez Torres-….pero la renovación y actualización del Código se impone antes los cambios económicos, culturales, sociales que ha tenido nuestro país, hay que introducirle nuevos aspectos, más acordes con los intereses de las diversas figuras que coexisten en el entorno familiar.
“En estos momentos hay una comisión redactora trabajando en el nuevo texto, que está teniendo en cuenta diversas opiniones especializadas, experiencias de otras naciones y una vez elaborado será llevado igual que la constitución al referendo popular, algo inédito en América Latina y otras regiones del mundo, o sea , llevar una ley de desarrollo a la consulta popular. Tenemos dos años para culminar la proclamación de lo que será el Código que amparará a todas las familias cubanas”.
Al indagar sobre los actuales retos del Derecho de familia en Cuba, que a su vez serían las propias modificaciones que estarán contempladas en el nuevo Código, el especialista responde.
“El reto está precisamente en aceptar que existen varios tipos de familias, no solo la consanguínea o la familia extendida como estamos acostumbrados los cubanos, donde la unión entre los miembros es por lazos parentales, o sea, abuelos, tíos, primos, cuñados, también está ahora la concepción afectiva o sentimental entre personas que conviven que pueden ser parientes o no , pero que necesitan un reconocimiento y una protección como familia en el orden jurídico.
“Otro desafío será definir el tema del matrimonio y de la adopción de hijos, un asunto muy polémico durante la consulta popular de la Constitución…amerita citar una reflexión de la ilustre profesora y Doctora Olga Mesa Castillo, figura emblemática del Derecho de Familia en Cuba, cuando en este sentido mencionó dos premisas básicas, que la familia ha sufrido cambios en el devenir histórico y que las relaciones económicas imperantes en la sociedad influyen en las relaciones y los vínculos familiares, por cuanto la familia nace del seno de la sociedad, se atempera al entorno que la rodea y no al revés”.
El también presidente del Capítulo de Derecho Civil y de Familia en la filial matancera de la Unión de Juristas, señaló como avances de lo que será el nuevo Código algunos aspectos ya plasmados en la Constitución, relacionados con la protección jurídica a las diversas figuras en el hogar.
“La nueva Constitución incluye regulaciones especiales en torno a la obligación y responsabilidad de los miembros de la familia con la atención a los adultos mayores, niños, adolescentes y jóvenes y otras figuras vulnerables como personas con discapacidad, esto estará registrado también como normativa de procedimiento Familiar en el futuro código”.
Y en ocasión de la efeméride, un mensaje final a las familias cubanas desde su mirada como especialista.
“Hago un llamado a la unidad, a la cohesión, el entendimiento y la comprensión entre todos los miembros de la familia, como célula básica y primaria de la sociedad, es aquí donde se construyen las tradiciones, las costumbres, los valores personales, pero también de la nación cubana, y donde primero deben establecerse los principios que rigen la conducta de un individuo ante la sociedad, como la honestidad, el respeto y el compromiso con la vida”-acotó por último el jurista matancero.






















