
La recuperación de la duna en Varadero fue una de las labores llevadas a cabo en la provincia matancera. (Foto: ARCHIVO CSAM/ Bohemia)
La situación epidemiológica de Matanzas fue evaluada de estable por el colectivo de directivos y especialistas del Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente que recorrió la provincia.
Hoy el territorio presenta, según explicó el Doctor en Ciencias Ángel Alberto Alfonso Martínez, director de la unidad de Medio Ambiente del CITMA matancero, once fuentes contaminantes declaradas como controladas.
“No dejan de ser fuentes contaminantes, lo que sucede es que existe un cumplimiento real de la legislación ambiental vigente y una atención a los procesos internos, lo cual trae como resultado que los residuales que emiten esas industrias o esas instalaciones que constituyen fuentes contaminantes, sean vertidas a los cuerpos receptores en una mejor situación”.
Ejemplo de ello es el Centro Porcino El Valle, entidad que cuenta con un sistema de tratamiento integral y la caracterización de sus residuales y la Rayonitro, empresa yumurina que aunque opera con una tecnología de 1948, no presenta contaminación por gases.
También se realizan trabajos en la provincia para sanear y brindar un servicio ecosistémico saludable, en las bahías de Cárdenas y Ciénaga de Zapata, esta última asiento de uno de los santuarios de corales mejor conservados del caribe Insular.
A ello se unen las inversiones en el acueducto de Cárdenas -insuficiente para la urbe que, según el último Censo de Población y Vivienda, es la que más crece en Cuba-, la del Canal de Soplillar –diseñado por los holandeses para secar la ciénaga y no para evacuar las aguas residuales-, y la del sistema de drenaje del reparto Camilo Cienfuegos, de la ciudad de Matanzas, que se inserta en el programa diseñado para mejorar la falta de alcantarillado en la capital provincial.
De ahí que se mantengan como prioridades la recuperación integral de las dunas de Varadero con el vertimiento de arena y la repoblación de los terrenos con plantas costeras; las obras de ingeniería en la península de Hicacos y las playas yumurinas; y la ejecución de un plan especial para eliminar las vulnerabilidades de la ciudad yumurina y del pueblo de Cárdenas y Santa Marta.






















