La prestación de ómnibus de Transmetro para la recogida de trabajadores hacia y desde los centros turísticos de Varadero responde a un horario laboral estricto, que permite el flujo de los servicios en la red hotelera y extrahotelera de quienes viven en las ciudades de Cárdenas y Matanzas.
Y llamo a reflexión sobre la cadena que se establece en la hora de entrada y salida del personal, puesto que responde a un tiempo establecido para aquellos que han pasado muchas horas laborando en esos menesteres y los que llegan para sustituirlos y así continuar sin interrupción durante 24 horas y día a día la atención a los clientes y turistas, además de otras funciones imprescindibles para el buen desarrollo de ese importante y esencial renglón de la economía nacional. Esto quiere decir que el diseño de las rutas, y no digo debe, tiene que ser lo más puntual posible.
Escribo con conocimiento de causa, pues durante más de 18 años los trabajadores de Radio Varadero se han servido de ese medio de transporte para realizar sus faenas con precisión y disciplina.
Estoy de acuerdo en que se deben utilizar a la vuelta para aliviar las carencias de medios de transporte a bajo precio, que necesita la población en ambas urbes y no solo de un territorio a otro, sino de forma interna, pero hay que entender que a la hora de llevar hacia el polo turístico al personal de relevo no se puede llegar tarde ni esperar a que se bajen de parada en parada cientos de personas, porque eso atrasaría el flujo de los servicios y la lógica indica que el turista o cliente no tiene por qué sufrir demoras y recibir un maltrato por esa causa. Todo debe funcionar como un reloj.
Necesitamos ser comprensivos. Quizás, como plantean algunos compañeros, puedan buscarse otros modos de colaborar en horarios pico que coincidan con los turnos de recogida en los puntos obligatorios, al crear rutas directas de un extremo a otro. Por ejemplo, de Contreras y Magdalena al parque René Fraga o al parque La Estrella, según el destino, pero lo importante es que no se puede perjudicar su verdadera función, que es transportar y respetar los rigurosos horarios de movimiento del personal a su puesto de trabajo que requiere el sector turístico.






















