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Tuesday 15 October 2019
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Ofensiva matancera en el sub 23, no fue suficiente para clasificar

El juego de béisbol lo gana el equipo que más carreras anote, sin embargo, en ocasiones esta estadística no resulta determinante a la
hora de ganar un campeonato, como sucedió este año con el equipo de Matanzas en el grupo B, de la Serie Nacional categoría sub-23.

Los yumurinos marcaron en la serie de 36 juegos un total de 269 carreras, primeros en ese importante departamento, mientras que el
titular, Cienfuegos, alcanzó 244 anotaciones, 25 menos.

La diferencia radicó en que de los doce juegos escenificados entre ambos, los sureños ganaron siete y anotaron 65 carreras por 60 los “cocodrilitos”, poca diferencia, pero la suficiente para enviar al segundo lugar a los de casa. En este análisis vemos que Matanzas le marcó 209 carreras a sus otros dos rivales del grupo, Villa Clara y Mayabeque, diferencia muy superior a las 179 que consiguió Cienfuegos ante los mismos rivales.

Los equipos más bateadores de esta justa fueron Sancti Spíritus, titular del grupo C con promedio de 328 y Matanzas, segundo del B, con
306. En este acápite, Cienfuegos descendió en los dos últimos juegos de una tercera posición a la quinta con 298, dominado por el buen
trabajo monticular de los lanzadores matanceros.

Si algo hay que destacar en la tropa de la provincia, fue que logró mantener un paso ofensivo destacado durante toda la etapa clasificatoria, apoyando a un cuerpo de lanzadores que pudo hacerlo mejor, pero una inoportuna lesión en una pierna de Armando Dueñas, su más experimentado tirador, lo mantuvo fuera de juego por más de 18 días luego de la mitad de la justa, así como la suspensión por indisciplina de su mejor zurdo, Dennis Quesada, antes del campeonato, sin olvidar la inestable defensiva que decidió algunos partidos.

Numeritos destacados del Matanzas de forma colectiva fueron: su liderato en dobles con 80; mayor productor de extra bases con 112 (80
dobles, 13 triples y 19 jonrones); líder en anotadas con 269 y en impulsadas con 236; primeros en sluggins, 441; además de las segundas
posiciones en bateo; OBP (porcentaje de embasado), de 409 y un OPS de 850, sólo superados por los representantes de Sancti Spíritus.

En cuanto a individualidades lo más notorio fue el desempeño del inicialista y bateador designado, Ronney Muñiz, toda una sensación en
cada estadio en los que se presentó por su fuerza en el ataque y lo oportuno de sus conexiones.

Desde la época del gran jonronero limonareño Lázaro Junco, no había visto al público ponerse de pie y aplaudir ante cada comparecencia al plato de un pelotero matancero como ha ocurrido este año con esta joven promesa del béisbol matancero.

Ronney Muñiz, oriundo del municipio de Calimete, de 20 años de edad, con un peso aproximado de 240 libras bien repartidas en sus seis pies y tres pulgadas de estatura, promedió 375 de bateo al sumar 45 inatrapables, de ellos 21 extra bases, en 120 veces al bate, además de recibir 22 bases por bolas, de las que ocho fueron de carácter intencional.

Otros parámetros ofensivos sobresalientes de este bateador derecho en el torneo son su liderazgo de 50 carreras impulsadas, OBP destacadísimo de 519, sluggins 667 y un elevado OPS (suma de sluggins y OBP), de mil 186. Agreguemos que produjo con corredores en base para 418, ante lanzadores zurdos para 405 y frente a derechos 359.

Aunque Muñiz se llevó el show, como se dice en la jerga popular, hubo otros jugadores que tuvieron buenos desempeños como son los casos del antesalista Esteban Terry quien produjo para 367 producto de 47 jits, líder del equipo, en 128 veces; el torpedero Juan Miguel
Martínez, 358 al ligar 43 indiscutibles en 120 ocasiones; el jardinero Dariel Polledo , con 40 jits en 117 oportunidades para average de 342
y el también patrullero Roberto Álvarez, con 41 inatrapables y 315 de bateo.

Entre los lanzadores no podemos dejar de mencionar a Armando Dueñas, quien aportó cinco triunfos, Renier Rivero sumó cuatro, y Reymond Piñeiro y Naikel Cruz con tres victorias, cada uno.

Matanzas consiguió 20 éxitos y 16 derrotas en su llave, sólo superado por Cienfuegos, que clasificó para la semifinal con 24 y 12 y se las
verá en esa etapa, desde el viernes siete, con el actual campeón nacional de la categoría, Isla de la Juventud. Por la zona oriental discutirán
el pase a la final Sancti Spíritus y Santiago de Cuba.

Los puestos del cinco al ocho, para cerrar la primera división fueron ocupados por Pinar del Río, Ciego de Ávila, Matanzas y Granma, por ese orden.



Comentarista-narrador deportivo en Radio 26. Matanzas. Cuba. Vive en Matanzas


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