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Saturday 24 August 2019
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Fidel: la infancia de un líder y la forja de un rebelde

En el aniversario 93 del natalicio de nuestro Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, es válido recordar su infancia en Birán: don Ángel, su padre; el batey; la madre, dulce y cariñosa; el colegio de La Salle; los ecos de la guerra de España y los jesuítas del colegio Dolores. Nació en una finca hacia el centro norte de la antigua provincia de Oriente, no lejos de la Bahía de Nipe y cerca del central azucarero de Marcané.
No era un pueblo, ni siquiera una pequeña aldea, apenas unas casas aisladas. Se trasladaban por caminos intrincados y de muchos fanguizales, a caballo o en carretas de bueyes, al tiempo que no existía ni siquiera luz eléctrica, alumbrándose con velas de cera y lámparas de kerosen. Así trascurrió su niñez. Tuvo la oportunidad de conocer de cerca la situación que imperaba en aquellos momentos y fue su mejor enseñanza para defender a Cuba.
El Comandate, desde muy joven, fue un hombre con mucha fuerza de voluntad. Aprendió a leer y escribir por sí mismo. Era un gran emprendedor, con una capacidad natural para desarrollar cualquier misión que se le encomendara y, fundamentalmente, capaz de organizarla y obtener los resultados y las metas trazadas.
El líder de la Revolución cubana en algunos de sus discursos expresó que él no había nacido revolucionario, pero sí rebelde, ya que desde muy temprano, en la escuela y en su casa, empezó a ver injusticias: latifundio y mal trato a los trabajadores por las compañías norteamericanas,
Asimismo tenía una imagen imborrable de lo que era el capitalismo en el campo y en ocaciones dijo que jamás se borrarían de su mente la imagen de tantas personas humildes allá en Birán, su tierra, hambrientas, descalzas… Definitivamente, Fidel desarrolló en su infancia el oficio de rebelde, quizás esas circunstancias de la vida lo hicieron razonar así y por lo que aprendió de su propia lucha peleó en el Moncada y vino a Cuba en el yate Gramma y liberó a la Isla el Primero de Enero de 1959. Fidel siempre vivirá entre nosotros y su legado siempre nos guiará.



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