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Tuesday 15 October 2019
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El primero en caer

“De los mejores caíste el primero por la ley del destino. Tus enemigos de ayer te admiran hoy, honran y son amigos de tu patria”.  Así se deja leer en uno de los laterales del monumento que en mármol sostiene la inmortal figura de Domingo Mujica Carratalá ubicado en el parque central que lleva su nombre en el municipio de Jovellanos, provincia de Matanzas, Cuba, donde además es considerado como su patriota insigne.

Hasta este sitio llegaron temprano en la mañana las principales autoridades del territorio, representantes de las organizaciones políticas y de masa, la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana, además de niños, jóvenes y pueblo en general, para rendir merecido tributo al primer mártir de la Guerra del 95 en Matanzas, al conmemorarse este 20 de agosto el 124 aniversario de su vil fusilamiento.

Más de una voz se alzó para no permitir que su legado se extinga, para no dejar callado al original en sus ideas y actos, al hombre de gran capacidad intelectual, notables y profundas convicciones, al joven que colocó el reclamo de la Patria por encima de los más grandes afectos terrenales, al Comandante del Ejército Libertador Domingo Mujica Carratalá.

El 15 de septiembre de 1865 este municipio lo vería nacer. Fue el primogénito del matrimonio de Don Domingo Mujica y Orasio, natural de Guanabacoa, y Doña Juana Carratalá de Sotolongo, oriunda de Macurijes, ambos de ascendencia española, quienes tuvieron dos hijos más, José y María.

Como otros niños de esa época estudió la enseñanza primaria en su natal Jovellanos y después pasó a Matanzas, donde inició sus estudios de bachillerato, los cuales fueron interrumpidos por la muerte del padre. Hecho que lo obligaría a trabajar en diferentes oficios y negocios. No obstante, su interés por la lectura contribuyó a su extensa y sólida cultura histórico-literaria.

De su hogar recibió el mejor modelo de probidad e hidalguía, pues los padres enseñaron a sus hijos a sentir por la Patria desde temprana edad.

No pocos fueron los intentos por incorporarse a la gesta libertaria de este “criollo levantisco”, fama ganada entre los oficiales del Ejército Español por sus altercados sostenidos.

Monumento a Mujica en el parque central de Jovellanos.

Frustrados sus intentos en el territorio, parte hacia La Habana y de allí a Las Villas donde logra integrarse al Ejército Libertador en la prefectura de Jobo Rosado, en las fuerzas del capitán Manuel González.

Mujica mantenía su sueño de encender la Guerra por la Independencia en Matanzas. Tanto reafirmaron su solicitud que el coronel Joaquín Castillo (su grado militar no está precisado) le concedió el permiso y partió hacia el centro de la provincia yumurina.

En su tierra natal no recibió el apoyo esperado y pocos fueron los que se le unieron, aun así considerables fueron las acciones de guerra desarrolladas, en una de ellas, el 11 de agosto de 1895 cae el joven José Cadenas. Este hijo de Jovellanos fue el primero que cayó en combate por la libertad en su propio terruño.

Delatada su presencia en la localidad, fue hecho prisionero y posteriormente trasladado en tren y con fuerte custodia a la ciudad de Matanzas, internándolo en el Castillo de San Severino.

De inmediato se le instruyó proceso sumarísimo que de antemano estaba decidido. El 19 de agosto el Consejo de Guerra que juzgó a Mujica lo condenó a muerte.

En la mañana del 20 de agosto de 1895 lo condujeron al lugar conocido como “tercera glorieta” o “última glorieta” del Paseo de Santa Cristina, (hoy Paseo Martí), y cumplido el brevísimo ritual de las órdenes al piquete de soldados, se escucharon los disparos y como bien escribiría en una de las estrofas el poeta Bonifacio Byrne en su poema que le dedicara y el que le costaría el exilio:

Murió de cara al mar aquel valiente,
bañado por la luz de la alborada,
noble, serena y firme la mirada,
tranquilo el corazón, alta la frente.

Se producía así el primer fusilamiento de un patriota cubano en la Guerra del 95.

El fusilamiento de Domingo conmocionó a la población matancera que además conocía del arresto de centenares de independentistas que también fueron confinados en el Castillo de San Severino.

Fuentes Bibliográficas Consultadas:

· De Arnaldo Jiménez de la Cal, Dr. en Ciencias Históricas. / Domingo Mujica, el primer mártir del 95.

· Sitio: De Nuestra Tierra / El Primerísimo




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