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Tuesday 15 October 2019
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El magisterio: un estilo de vida para Rita

Rita Rosalía Martínez Pichardo cumplió 55 años regalando sonrisas y amor a cada uno de sus estudiantes. Comenzó como profesora de una secundaria básica en el año 1962. La falta de maestros en este nivel era notoria desde entonces. Diez años después el doctor Roberto Verrier Rodríguez le pide incorporarse al grupo de fundadores de la Universidad de Matanzas. A partir de su llegada en 1972 acompañó cada proceso de la naciente institución hasta su actual desempeño en el departamento de Relaciones Internacionales. Las primeras aulas, los primeros planes de estudio y el inicio de la gestión metodológica avalan su desempeño desde aquella época.

“La formación de profesores para la universidad fue importante en esta etapa porque aumentó bastante la matrícula. En este sentido valió mucho el asesoramiento de profesionales reconocidos de la Universidad de La Habana y Las Villas, y la creación en 1976 del Ministerio de Educación Superior. Esta tarea me ha marcado mucho desde las primeras etapas hasta hoy. En mis 55 años de vida profesional siempre he tenido un grupo de docencia, a veces de pre-grado, otras de postgrado.

“Hemos desarrollado durante varios años una maestría de excelencia nacional e internacional en Ciencias de la Educación Superior. Con ella se forman los maestros universitarios de Cuba y de países como Brasil,Venezuela, Perú y México”.

¿Le debe a alguien su amor por los estudiantes?

“El amor por el magisterio me llegó desde la casa y desde la escuela. Mis abuelos eran maestros. Mi madre y mis tías siempre contaban historias de ellos y de cómo había sido su crianza, siempre bajo la impronta de principios como la solidaridad, el patriotismo y la ética. Éramos varios los jóvenes de mi familia incorporados al proceso educacional revolucionario. Mi hermano, que es médico, siempre ha impartido clases en la Facultad de Ciencias Médicas. Además, mi primo, el doctor Osvaldo Martínez, trabaja en la carrera de Economía en la Universidad de La Habana. También mis maestros desde los primeros años como estudiante me impactaron con su modelo. Mi generación le debe a muchos de nuestros maestros el haber elegido esta profesión tan noble.”

Recordando los estudiantes que ha tenido la oportunidad de guiar, Rita asegura que se siente complacida con los alumnos humildes, sencillos, “me gusta que me digan realmente lo que necesitan conocer, que me hablen de sus expectativas de vida”. Le gustan mucho los jóvenes, porque cada generación se ve intensamente marcada por su época, y no solo es diferente, sino que “tiene que serlo”.

El maestro ideal al decir de Rita debe ser… 

“El maestro tiene que ser un creador constante ante las particularidades de sus alumnos. Tiene que superarse continuamente y ser muy paciente para poder lograr en el alumno los cambios que él desea. Sentir que el reconocimiento mayor es el alumno, que se transforma, que cambia, que se forma para el desarrollo como ciudadano y como profesional, que puede desarrollarse de manera que llegue a tener éxito en todas las esferas de su vida.”

Además del magisterio, Rita también encuentra su realización en la cocina y en la atención a sus espacios verdes. “Me gustan también las plantas, aunque no les dedico el tiempo que quisiera. Me siento muy feliz cuando admiro el desarrollo que ha tenido el Jardín Botánico de esta universidad, que incluye además el Bosque Martiano. Me recreo mucho en él. Tuve la oportunidad de asesorar el proyecto inicial junto a un alumno de la Universidad de La Habana. Hoy lo atiende nuestra Facultad de Ciencias Agropecuarias (FCA), que unida a algunos profesionales del área de la Botánica ha llegado a tener espacios de interacción con la comunidad”.

Rita comenta que sería muy beneficioso si el resto de los estudiantes de la institución también se interesara por este. Ella piensa que quizás falte sentido de pertenencia hacia cada área. A veces caminando por la universidad percibe el descuido de algunos, ya sean estudiantes, profesores o cualquier otro trabajador. “Si nuestra universidad se interesa por el cuidado puede ser más reconocida…, tenemos un reconocimiento institucional, científico, pero el reconocimiento ambiental también es importante en los días que vivimos”.

El ancla de Rita en la universidad

“Cada día encuentro algo nuevo y busco la forma de colaborar con otros. Yo creo que la labor del maestro no se limita al aula, sino que se amplía a todos los espacios. Comienza en el hogar y la familia, donde cada persona se desenvuelve. Para mí la universidad es la vida misma, es, junto a mi familia, la satisfacción de mis necesidades espirituales.”




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