¿Discriminación por discapacidad en Cuba? (+audio)

En Cuba alrededor del cinco por ciento de los cubanos y cubanas presenta algún tipo de discapacidad, según el Censo de Población y Vivienda del 2012. La cifra representa medio millón de personas con prevalencia de la discapacidad visual y físico-motora.

Sobre este tema la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales de la Universidad de la Habana ha realizado diversas investigaciones desde el 2015.

La máster en Ciencias del centro, Danay Díaz Pérez, explicó que las estadísticas revelan que en los primeros años de vida prevalecen los hombres sobre las mujeres y luego en la edad adulta hay más féminas en situación de discapacidad.

Máster en Ciencias Danay Díaz Pérez.

En este ámbito la Isla cuenta con cobertura universal del sistema de salud, educación y seguridad social; desarrollo de escuelas especializadas para niñas y niños con Necesidades Educativas Especiales; programa de maestros ambulatorios para la educación domiciliaria de niños y niñas encamados y el Centro de Genética Médica y su red comunitaria.

Sin embargo, todavía existen barreras objetivas y subjetivas que los posiciona en situación de desventaja según declaró la especialista a Radio 26.

 

La Máster en Ciencias Danay Díaz Pérez aseguró que en las políticas de empleo el acceso a la recreación, la movilidad y en el propio lenguaje existen brechas de exclusión.

 

No obstante, reconoció la especialista que en Cuba se ha trabajado sobre la accesibilidad a los servicios con la  creación de los Joven Club de Computación en la comunidad, con salas especiales para personas ciegas y débiles visuales; el desarrollo de programas para la erradicación de barreras arquitectónicas; la incorporación del sistema de subtitulaje invisible en la televisión y el servicio de telefonía especializada, para sordos y personas con discapacidad físico-motora. Además de que se fomenta el conocimiento de la escritura en sistema Braille para ciegos y débiles visuales.

La discapacidad en el marco jurídico

La nueva Constitución de la República de Cuba, ratificada el 24 de febrero de 2019, promueve un modelo social para entender la discapacidad en sus artículos 42 y 89.

 

ARTÍCULO 42. Todas las personas son iguales ante la ley, reciben la misma protección y trato de las autoridades y gozan de los mismos derechos, libertades y oportunidades, sin ninguna discriminación por razones de sexo, género, orientación sexual, identidad de género, edad, origen étnico, color de la piel, creencia religiosa, discapacidad, origen nacional o territorial, o cualquier otra condición o circunstancia personal que implique distinción lesiva a la dignidad humana.

ARTÍCULO 89. El Estado, la sociedad y las familias tienen la obligación de proteger, promover y asegurar el pleno ejercicio de los derechos de las personas en situación de discapacidad. El Estado crea las condiciones requeridas para su rehabilitación o el mejoramiento de su calidad de vida, su autonomía personal, su inclusión y participación social.

Para el Licenciado en Derecho de la Universidad de Matanzas, Adiel García Pérez, la nueva Ley de Leyes plantea retos sobre el tema, como la necesidad de un marco legal.

 

Desde la Atenas de Cuba

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, las personas con discapacidad son aquellas que, junto a un conjunto de capacidades, potencialidades y talentos, presentan una disminución o pérdida significativa, temporal o permanente, de alguna o algunas de sus funciones físicas, mentales, intelectuales o sensoriales.

En la provincia de Matanzas existen 18 escuelas para niños y niñas con algún tipo de discapacidad. También funcionan 14 talleres del Grupo Empresarial Gardis que ofrece empleo a más de 200 personas en esta situación.

Igualmente, el proyecto de integración, intervención y transformación socio-cultural Afro-Atenas se inserta directamente en los centros educativos de la enseñanza especial y realizan actividades recreativas y de superación, según declaró su director Yoelkys Torres.

Recientemente en el Callejón de las Tradiciones se desarrolló el  taller: Inserción, derecho y discapacidad: una mirada al desarrollo y la integración sociocultural. Ahí, educadoras, cuidadoras, directores de proyectos y madres con niños y niñas en situación de discapacidad aprendieron y contaron sus experiencias, como es el caso de Silvia Zúñiga Moreira y Barbara Miré.

Silvia Zúñiga Moreira.

 

En la provincia destaca el proyecto Corcel de Esperanza con carácter inclusivo, resaltó su directora Marlén Romero.

Bárbara y Marlén.

 

La Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, de la que Cuba es firmante, establece que la  discapacidad es un concepto que evoluciona y que resulta de la interacción entre las personas con deficiencias y las barreras debidas a la actitud y al entorno que evitan su participación plena y efectiva en la sociedad, en igualdad de condiciones con las demás.

En el actual contexto cubano urge cambiar mentalidades y fomentar una cultura de la discapacidad que los considere como potenciadores del desarrollo económico y social.

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