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Thursday 21 November 2019
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Bailar con el corazón

Las Sílfides.

La primera bailarina Viengsay Valdés, subdirectora artística del Ballet Nacional de Cuba, explicó anoche en un Teatro Sauto colmado de público, que a pesar de la noticia del fallecimiento de Alicia, la compañía había venido a hacer “… algo que, simplemente, ella nos enseñó: bailar con el corazón.”

Y enfatizó: “Sauto tiene hoy el honor de ser la sede del primer homenaje a nuestra Alicia”.

Y los matanceros, con un gusto probado por el ballet, respondieron al llamado, no solo acudiendo a su teatro, sino también dando muestras del amor y el respeto que le merecen la Alonso y el Ballet Nacional de Cuba, Patrimonio Cultural de la Nación. Los aplausos y ovaciones así lo confirmaron.

Antes de iniciar la función la directora artística del conjunto se dirigió a los presentes. En sus palabras se refirió a que “Cuba y el mundo hoy están llenos de tristeza” por la muerte de Alicia y confesó que sus consejos los guarda celosamente.

Se remontó a su primera clase en el Ballet Nacional de Cuba, cuando descubrió a la Maestra en el Salón Blanco de la compañía. Contó que su agilidad era asombrosa. Entonces Alicia tenía 74 años de edad.

 

El programa presentó Las Sílfides, Muñecos, Nuestros Valses –interpretado con verdadera maestría por la propia Viengsay Valdés y el también primer bailarín Dani Hernández- y Celeste.

Las Sílfides.

Channell Cabrera en Muñecos.

Viengsay Valdés y Dani Hernández en Nuestros Valses.

Celeste.

En las notas al programa de mano, escritas por Miguel Cabrera, historiador de la compañía, se cita como primeras presentaciones del Ballet en Sauto los días 7 y 8 de febrero y 10 y 11 de abril de 1950.

El 15 de noviembre de 1956, instituciones artísticas y culturales matanceras ofrecieron un homenaje a Alicia y al resto del colectivo en desagravio a la crisis provocada por la tiranía batistiana al Ballet. El Poeta Nacional de Cuba, Agustín Acosta, pronunció las palabras de bienvenida y apoyo; Carilda dio a conocer su poema inédito Alicia Alonso y esta denunció la política de atropello de la tiranía.

A partir del 25 y 26 de agosto de 1960, primera presentación del Ballet en Sauto después del triunfo de la Revolución, y hasta el 4 de abril del 2009, la compañía trajo a Matanzas lo mejor de su repertorio en el coliseo matancero. En trece ocasiones ha sido subsede del Festival Internacional de Ballet.

En las afueras del coliseo una pantalla transmitó la función para los que no pudieron entrar. Y en el lobby se habilitó un libro de condolencias.

Asistió a esta primera función del Ballet Nacional de Cuba en Sauto, Mario Sabines, vicepresidente de la Asamblea del Poder Popular en Matanzas.

El tributo mayor de Matanzas a Alicia fue haber abierto al arte –apenas una semana antes de su despedida- las puertas del mejor de los teatros cubanos del siglo XIX, el mismo en el que sus pies danzaran tantas veces.

  • Fotos cortesía de Sergio Martínez

Las Sílfides.




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