Los retos de la zafra 2019-2020 en Matanzas

Como cada año por esta fecha los trabajadores del sector azucarero en la provincia se preparan para afrontar la zafra 2019-2020 tras un arduo proceso de reparaciones marcado por las restricciones económico-financieras de una Isla bloqueada.

También, los atrasos en la entrada de recursos y piezas a las industrias han incidido en esta etapa. En primera instancia, Matanzas carece de una fundición para la manufacturación de los componentes y depende de empresas nacionales ubicadas en el centro y oriente del país.

Igualmente se importan de otras naciones elementos como laminados y rodamientos. A eso se suma que en  ocasiones las empresas de suministros no entregan a tiempo determinados recursos y en los talleres no se explota la capacidad innovadora de los trabajadores, ejemplos que reafirman la necesidad de consolidar los encadenamientos productivos.

Previsión que el Grupo AZCUBA contempla en su Programa de Desarrollo Azucarero hasta el 2030 con la participación de institutos, universidades y del plantel industrial cubano, según declaró su vicepresidente Noel Casaña.

Por el coloso de Los Arabos, el Mario Muñoz, iniciará la contienda 2019-2020, en diciembre venidero, le seguirán el Jesús Rabí, en el municipio de Calimete, y el ingenio Méjico, de Colón. Las reparaciones marchan al 99 por ciento de acuerdo al plan, según explicó a Radio 26 Orlando Vandrell, director adjunto de la Empresa Azucarera Matanzas.

Se deberán procesar más de un millón de toneladas de caña de azúcar para cumplir el plan, generar ingreso de divisas y respaldar inversiones y programas de desarrollo del país.

Por tal motivo se ha explicado en diversos escenarios cuán vital es esta zafra que exige producir azúcar con eficiencia y altos rendimientos, ya que este es uno de los productos exportables de Cuba.

Igualmente Matanzas garantizará en la venidera zafra 40 mil toneladas de azúcar refino, indicador esencial en la sustitución de importaciones y la canasta básica.

Por eso se debe aprovechar la concentración de azúcar en caña en diciembre y enero y dar el máximo en la zafra chica para que los lluviosos meses de abril y mayo no se conviertan en excusas para no cumplir el plan.

Un elemento fundamental son los recursos humanos, atender a los trabajadores azucareros en los centrales y las unidades agrícolas, conocer de sus problemas e inquietudes se traducirá en una mejor respuesta ante las exigencias.

Cuando restan apenas días para que inicie la zafra 2019-2020 en la provincia de Matanzas, se alista la agroindustria azucarera para moler.

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