Laura Elena Becalli, maestra por vocación

La mirada de Laura Elena Becalli Puerta revela la huella de alguna buena maestra, cuyo ejemplo persigue. Aunque confiesa que no tiene una formación pedagógica, la psicóloga, Doctora en Ciencias y directora del Departamento de Relaciones Internacionales de la Universidad de Matanzas, desde su servicio social se vinculó al magisterio, sobre todo en la formación de maestros.

“Recuerdo la frase de una Doctora en Ciencias Psicológicas de la Universidad de La Habana que decía ser por formación psicóloga, pero por sentimiento y vocación, profesora. Yo creo que con modestia pudiera decir eso también”, confiesa.

Su liderazgo científico y académico, su entrega a la formación de los profesionales dentro y fuera del país, así como la coherencia entre su discurso y modo de actuación, le valieron el reconocimiento 45 Aniversario que entrega la Universidad de Matanzas.

 “Me entregaron ese reconocimiento por el breve tiempo en que asumí la dirección de la Universidad de Ciencias Pedagógicas, ya en el momento en que se iban a integrar las dos universidades. Nuestro propósito siempre fue incorporar a la nueva casa de altos estudios esas fortalezas y potencialidades que tenía nuestra institución hoy convertida en la sede Juan Marinello”, explica la doctora.

Ella considera que como sociedad se necesita resaltar mucho más la imagen de los docentes y recuerda las ideas de los padres fundadores de la Pedagogía en Cuba, José de la Luz y Caballero, Félix Varela y José Martí, quienes siempre señalaron que si un profesional es importante en cualquier sociedad ese es el maestro:

“Considero que deberíamos unirnos los interesados para divulgar, destacar, dignificar y enaltecer la labor del maestro y entonces nos tocaría a nosotros como profesionales de la Educación ser consecuentes y dirigir un proceso que tenga en el centro al estudiante, independientemente de su nivel de desarrollo.

“El Licenciado en Educación tiene la misión de educar por medio de su especialidad, por tanto ese vínculo, esa relación afectiva y la comunicación que establece durante el proceso de enseñanza debe caracterizarse por buscar las potencialidades del estudiante en aras de su crecimiento personal”, agrega.

Laura Elena Becalli regresa a casa, otro día de clases culmina. Saluda a los vecinos y se apresura. Tras su paso queda el respeto y la admiración de quienes, conscientes de la jornada del educador, saben que por ahí va una buena maestra, una de esas a las que resulta difícil olvidar.

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