Baluarte dramático de la escena cubana

Este 2019 constituye un año trascendental para la agrupación Teatro Icarón, en Matanzas,  porque marca la culminación casi total de su nueva sede ubicada en el centro histórico de la ciudad, inmueble conocido antaño como el cine Moderno, ahora convertido en una gran sala, escenario ideal para la representación de tantos  éxitos y labores del colectivo.

Su principal gestora, la primera actriz  Miriam Muñoz, declaró a Radio 26, sus criterios sobre este significado:

“Ha sido un año positivo, se cumplieron acuerdos por parte del Consejo de las Artes escénica y la Dirección provincial de Cultura para darle terminación a nuestra sede, que desde hace 17 años el pueblo espera con ansias. Se concluyó el escenario, el techado, el lunetario con 120 asientos confortables más dos palcos.

“Estamos contentos además con los resultados artísticos pues sobrecumplimos el plan de funciones, hicimos giras por municipios y provincias, así como  pude escribir por fin el unipersonal Las penas no me mataron, en homenaje a mi más premiada actuación”.

Esta obra actual deviene saga del reconocido nacional e internacionalmente monólogo Las penas que a mi me matan, escrita hace más de 20 años por el destacado dramaturgo Albio Paz, especialmente para ella.

La pieza mantiene una vigencia que conmueve desde la risa hasta las lágrimas, al estar avalada por la dimensión humana del texto y de la puesta en escena, obra que será la protagonista de la gala de apertura de la sede a principios del próximo año 2020.

El grupo Icarón se erige como uno de los baluartes de las artes escénicas en Matanzas y el país. Su posicionamiento es resultado de un proceso, en el cual se dimensionan la vida e inquietudes artísticas de la primera actriz Miriam Muñoz junto al afán de un grupo de actores que la siguen con admiración y entereza.

Sobre esas particularidades Miriam Muñoz indicó:

“Todas estas circunstancias han propiciado un sentimiento de  unidad indestructible en el grupo; somos pocos pero gigantes, al actuar y participar a la par en la construcción de esta gran sala.

“Sigue en alza Gilberto Subiaurt con sus obras, entre estas el último estreno de Promesa y su gran repertorio; Lucre Estévez con interpretaciones y atención a los talleres con niños y adolescentes, que desarrollamos sin parar; Mary Alba con sus bellos diseños y nuestros técnicos y trabajadores de servicio. No hemos tenido horario de salida y agradecemos a la brigada Triple C el acabado que logramos en la edificación.

“El escenario posee 13 metros de ancho por nueve de profundidad e igual dimensión de altura. Es un inmueble enorme de tres plantas y con las necesidades de producción satisfechas. Aquí se pueden presentar funciones de danza, circo y música, además de las histriónicas.”

Ante la pregunta de ¿cuáles obras del repertorio se mantienen en activo?, la Primera Actriz matancera respondió:

“Casi todas, incluyo Agua, Condenados, Edith, La ventana tejida, Flores de Papel, la comedia Caliente, caliente que te quemas y otras que, en la medida en que se restaure su escenografía, puedan incorporarse a la muestra.”

El grupo Icarón ha recibido este año varios reconocimientos: la nominación para el Premio Nacional de Teatro, de Miriam; el galardón de Distinguido por cuarto año consecutivo otorgado por el Sindicato Nacional de la Cultura y otras expresiones en nuestra ciudad y en las capitales de Villa Clara y Pinar del Río.

Porque vale decir que a su gran mérito en las tablas se une la vocación de sus integrantes por el magisterio, por trasmitir a las jóvenes generaciones su legado y siguen siendo una escuela con el fin de darle continuidad al arte dramático en la Atenas de Cuba.

Para quienes en la cotidianidad yumurina vivimos los avatares de una existencia, en la cual se avienen deliciosos momentos con  abrumadoras pesadillas, el mensaje de La Muñoz, sus excelentes interpretaciones, cargadas de sutilezas, vitalizan el amor a la Patria, al teatro y a la familia al convertir  las tablas en un punto de reflexión sobre el avance en espiral de la vida, que se torna objetivo artístico de este abnegado colectivo.

Bosquejos históricos

En su dossier se señala que un primer esbozo del grupo en el año 2001 fue el Proyecto Alas Teatro. En el 2002 cambia su nombre por el de Icarón, como homenaje a un personaje entrañable en el historial escénico de la actriz y sobre todo por una idea de evolución y crecimiento.

Este afán de superación es, sin lugar a dudas, el elemento que con más claridad distingue los propósitos de este empeño: el hecho de hacer teatro hasta en condiciones muchas veces difíciles, la vocación transformadora de actuar sobre el actor y la sociedad, de insistir en una profesión de vida para el arte que finalmente se materializa en un tributo a la ciudad de Matanzas.

Entre los objetivos de la agrupación se encuentra incrementar el repertorio del grupo fundamentalmente con las obras de autores cubanos y mantener vivo el teatro dramático en la Atenas de Cuba.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *