Descubren en Matanzas firma del hijo de Martí en documento histórico (+audio)

Durante la celebración del 144 aniversario de fundada la ermita de Monserrat en Matanzas, los especialistas del Archivo Histórico provincial encontraron un libro de registro de visitas que data del año 19º5. El libro se habilitó desde ese año, pero comenzó a utilizarse en 19º7, fecha en que se visualizan las primeras firmas registradas en el enclave patrimonial que expone la huella española y catalana en nuestra ciudad.

Carlos Torrent, actual director del Archivo, dijo en exclusiva para Radio 26 que el objetivo inicial de la pesquisa fue encontrar la posible firma de Federico García Lorca en su visita en los años 30 a la ermita de Montserrat: “por desgracia en el libro no consta la firma del poeta español en su visita a Matanzas y a la Ermita, pero para sorpresa nuestra encontramos en las primeras páginas la firma del Comandante de Artillería José Martí, primogénito del Apóstol de Cuba.”

La firma anterior al autógrafo del hijo de José Julián Martí Pérez, el Héroe Nacional de Cuba, consta en el documento el día 26 de enero de 1907, la otra firma que le sigue es del 28 de enero de 1907.

TorrenT explicó que en el libro de firmas no se muestra la fecha exacta de la visita de José Francisco Martí a Matanzas: “pero por las fechas de las firmas legibles que le anteceden y las que preceden a esta, es de suponer que el Jefe de Artillería estuvo en la urbe entre el 26 y el 27 de enero de 1907… Habría que investigar y profundizar en la documentación, la prensa y la literatura de la época sobre este arribo del hijo de Martí a Matanzas y con ello su llegada hasta la Ermita de Monserrate y el tiempo que estuvo estacionado en la urbe, la investigación comienza ahora con este curioso hallazgo…

“También nos resulta llamativa la fecha en que el Comandante de Artillería visita la ciudad, lo cual nos hace establecer otros nexos y pensar que dicha estancia estuvo relacionada con la figura de su padre, por lo cercano de la firma a fecha tan interesante como el 28 de enero, natalicio del cubano universal.”

Al morir el más universal de todos los cubanos, su vástago contaba con 16 años de edad. Recoge la historia que José Francisco nunca se acostumbró al fallecimiento de su padre. Junto a Carmen, su madre, se afanaron por recuperar el cadáver de Martí.

El 23 de mayo de 1895, Pepito escribe a Gonzalo de Quesada. En la misiva, la profundidad de las palabras ponen al descubierto el profundo pesar por el padre perdido: “Tengo 16 años, pero las energías todas de mi alma, están despiertas para llorar a mi padre”.

Aunque pocas veces se vieron, aunque el tiempo para ambos se transformó en distancia, José Francisco cumplió con la última voluntad de su padre, el mismo que en su poemario Ismaelillo le llamó “batallador volante”.

El hijo del Apóstol se sumó a la lucha, participó como artillero en las batallas de Tunas, de Bayamo y de Guisa, así como en el sitio de Santiago de Cuba, en el Combate de Daiquirí y en el embarque de las tropas cubanas desde ese aserradero. También asistió al combate de las Auras y los que se sucedieron hasta el 18 de agosto de 1898.

Milvia Rivero Leisea, directora de la ermita de Monserrate, valoró que la visita del hijo de Martí a la iglesia puede estar estrechamente relacionada con la figura de su padre, teniendo en consideración  que el casamiento del Apóstol tuvo lugar en la Iglesia de Nuestra Seniora de Monserrat, en La Habana. Por esta razón la ermita matancera pertenece a la Cátedra Nacional del Centro de Estudios Martianos.

Alexander Rodríguez Cuello, especialista en servicios archivísticos de la institución y comunicador institucional de la misma, descubrió el libro en uno de los tantos estantes que posee esta entidad patrimonial.

Rodríguez Cuello relata a Radio 26 que estuvo junto al resto del equipo de restauradores y archivistas trabajando en el depósito del mismo, descubre el libro en un estante y se percata de que el documento no está recojido en los fondos clasificados de la institución hasta ese instante donde decide hojear sus páginas y apreciar con visión propia el valor patrimonial e histórico que poseía aquella joya desconocida hasta entonces.

El libro de firmas se encuentra en buen estado de conservación, listo para ser utilizado por investigadores y archivistas. “Presentan sus páginas un alto grado de acidez debido a su prolongada edad, es un libro que tiene 115 años, sin embargo, estamos trabajando en su óptima protección y restauración“, explicó Alexander Rodríguez Cuello.

Carlos Torrent, director del Archivo, alega que “el libro certifica autógrafos de grandes personalidades de la época y, entre ellos, de marqueses, científicos, doctores, políticos de renombre y nobleza.”

Las firmas de este libro que recoge grandes visitas a la Ermita de Monserrat a partir del año 1907, finalizan en el documento del año 1961.

Muchas son las interrogantes que a partir de este descubrimiento suscitarán en quienes cultivan el amor por la investigación de la historia de Cuba. Resta conocer a fondo, cuales fueron las causas que dejaron un dia de enero de 1907,la huella autografiada del hijo del Héroe Nacional de Cuba en las paginas de la historia de esta ciudad de ríos y puentes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *