Marea Roja femenina

Mucho se habla de la pasión que desata la pelota en Cuba. La novena, el bate y la redonda en movimiento convierten a cada cubano en jugador, manager o en crítico del béisbol y lo hace disfrutar de nuestro deporte nacional.

¡Matanzas campeón!, es una de las frases más repetidas en la Atenas de Cuba en la 59 Serie Nacional de Béisbol que devolvió el júbilo a los seguidores de los Cocodrilos, mientras develó que este juego logra llenar todas las bases cuando tú equipo llega o alcanza el título en la final.

Y más allá de la disputa entre hombres y mujeres por ver pelota o novela, este campeonato mostró la cara femenina por el deporte de las bolas y los strikes.

Me incluyo en esta porfía que debate en muchos hogares entre Cubavisión y Tele Rebelde, confieso, que dándole la alfombra roja a este último canal que me hizo disfrutar hasta la médula de la tan ansiada corona.

Como cada matancero que por libre y espontánea voluntad salió en busca del aplauso “cocodrilo” a  sus peloteros, me sobrecogió la masiva participación de las mujeres que además, y sin chovinismo alguno, fueron mayoría en el último juego efectuado en el estadio Victoria de Girón.

Una marea roja femenina también apoyó nuestro pasatiempo nacional, y no se diga más, la pelota sigue siendo un deporte que mueve multitudes.

   *Fotos tomadas de internet

Un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *