Ahora sí es misión cumplida

Tras 14 intensos días de labor en el centro de aislamiento ubicado en la antigua escuela de enfermería en la barriada de Versalles, el especialista de Segundo Grado en Medicina General Integral, doctor Xiovery Hernández Fleites vuele a dormir con tranquilidad.

“Claro que no dudé ni un instante, ya estaba en el puesto de mando de respuesta rápida en la dirección municipal de salud de Matanzas, cuando me avisaron que era necesario mi servicio para cuidar a pacientes sospechosos de estar contagiados con la Covid-19”, dijo el galeno.

“Cierto que también hubo temor por parte de mi familia y hasta más de una lágrima movió el interior de mis padres cuando les di la noticia, pero confiaron en mí. Ninguna otra respuesta podían esperar de su propia cosecha”.

“Allì fueron días muy tensos, comentó el médico. Niños, jóvenes y ancianos envueltos en la incertidumbre de tener el virus, se deshacían en preguntas, inquietudes y hasta sugerencias para el personal sanitario que laboraba conmigo.

“Todos fueron muy valientes, la verdad. Son infinitas las muestras de gratitud y satisfacción de quienes esperaban de un momento a otro la aparición de un síntoma o el resultado de la prueba de PCR.

“Y sí, hubo varios casos positivos, pero gracias al cumplimiento del protocolo previsto para asumir tales cuidados no enfermó nadie del equipo.

“Al salir del centro nos aislaron hasta hoy que llegó la noticia de que ninguno se contagió.

“Confieso que he cumplido otras misiones pero ninguna ha sido tan difícil como esta. Se trata de una enfermedad muy virulenta que ha sacudido al mundo de manera brutal.

“Hoy dormiré tranquilo, podré estar junto a mi familia y mañana despertaré con la certeza de poder decir: misión cumplida”.

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