Alicia regresó a puerto seguro (+ Video)

Desde el martes dos de junio se comentaba sobre un barco petrolero que navegaba hacia la Isla con sospechosos y confirmados del nuevo coronavirus.

En la sede de la Unidad Empresarial de Base (UEB) Prácticos Centro-Norte-Estación Matanzas, perteneciente a la Empresa Prácticos de Cuba, del Grupo Empresarial Marítimo Portuario del Ministerio del Transporte (Mitrans), radicada en el puerto de Matanzas, se adoptaron desde ese momento las precauciones para la inminente llegada de ese tanquero.

El jueves, a las once de la mañana, la lancha de los prácticos matanceros recibió al Buque tanquero Alicia, de 188 metros de eslora, a la entrada de la bahía.

El Capitán Román Rufino Hernández Santana, de esa UEB, fue dotado de la indumentaria protectora para estos casos. Se despidió de sus compañeros y subió por la escala de Alicia.

Allí lo recibió el capitán Mario Colá, también positivo y que recibe junto a sus marineros esmerada atención en el centro de aislamiento del hospital Mario Muñoz Monroy. Toda la tripulación continuaba en sus operaciones, en sus puestos para poder atracar con éxito.

Mientras horas después, en tierra, bajo estrictas medidas de bio seguridad, numerosas ambulancias, médicos, enfermeras, autoridades y miembros del Minint aseguraban el descenso de la tripulación en la rada del muelle José Luis Dubrocq.

 

La llegada de ambulancias y personal de bioseguridad fue certera. Fotos: Cortesía de los prácticos del puerto matancero

“Lo más difícil fue permanecer casi cuatro horas con el traje y subir por la escala combinada”, dice a JR Román Rufino, cuando le viene a la mente su amigo y colega Mario Martínez Lahera, el práctico que abordó el crucero británico MS Braemar en el Mariel, donde permaneció alrededor de 20 horas con un atuendo similar.

Subrayó que la maniobra fue normal, sin preocupaciones, porque se habían adoptado todas las medidas. Ahora debe estar siete días en su casa, aislado, pero siempre al tanto de lo que sucede en la bahía.

“No llevé nada conmigo, ni tan siquiera el celular; a la altura de Punta Seboruco, en las afueras de la bahía, me comuniqué con el capitán Mario Colá y le solicité un equipo portátil de comunicación para dirigir las maniobras con los remolcadores”, relata Román.

“La maniobra quedó muy bien”, sostiene este hombre que desde el jueves recibe todos los días en su casa al personal de la salud para pesquisarlo.

“Esta maniobra es un hecho inédito, que pasará a nuestra historia, junto con lo acontecido en el crucero inglés en El Mariel”, narra Román, quien asegura que la maniobra duró una hora y media, con todos los protocolos de bio seguridad y profesionalidad que caracteriza a los prácticos cubanos.

Román fue desinfectado tres veces con hipoclorito y otras sustancias alcohólicas: “Yo llevaba puestos tres pares de guantes”, afirma.

El accionar en el puerto fue de gran importancia para que el virus no entrara en contacto con otras personas. Foto: Cortesía de prácticos del puerto matancero

Alfonso Melis Vidal, patrón de la lancha de los prácticos, ahonda que se mantuvo todo el tiempo las medidas higiénicas sanitarias: “Siempre recordaremos esta maniobra”, resume Melis Vidal, que trabajo con los marineros José Aldazabar Zulueta y Jesús Suárez Benítez, y con el motorista Giraldo Caballero Chávez.

Según el parte televisivo del doctor Francisco Durán, entre los 22 reportados positivos se encuentra un matancero de 35 años de edad, residente en el municipio Jagüey Grande, contacto con casos positivos en el exterior y se mantienen en vigilancia 28 contactos.

Alicia zarpó desde esta misma bahía hace menos de un mes, y ahora regresó con esta contingencia epidemiológica.

*Tomado de Juventud Rebelde

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