Yilena Oramas García: una estudiante de periodismo muy “parejera”

Cuando, con la entrada de la COVID-19 a Cuba, anunciaron el receso de las actividades docentes, Yilena Oramas García, estudiante de quinto año de Periodismo de la Universidad de Matanzas, bien pudo refugiarse en casa. Sin embargo ella entendió que su deber estaba en el medio para el cual laboraba desde hacía casi dos años, TV Yumurí.

Nada más se conocieron las nuevas medidas se puso a disposición de su jefe del informativo. Así durante los últimos tres meses ha formado parte de la redacción cultural del telecentro. Varios días a la semana presenta en vivo y hace la redacción de la sección cultural del Noticiero Hoy.

A la vez ha dado cobertura a las reuniones del Consejo de Defensa provincial. “Es un reto cuando uno va a una reunión donde se dicen cosas tan importantes”, comenta y reconoce  con la sinceridad de sus pocos años que “a veces los periodistas tienen predisposición por las reuniones, pero en esta se decide el destino de la provincia y a nosotros como medio nos toca interpretar los datos que ahí se dan y hacerlos entendibles para la población.

“El reto es ir y que no suene a lo mismo todos los días, y que la gente vea lo que están haciendo nuestros decisores, que el pueblo sepa que sus directivos están trabajando sin descanso. Nosotros somos los intermediarios entre los decisores y el pueblo”.

Hay que escucharla para entender la responsabilidad con la que Yilena asume sus funciones. Menciona mucho el pronombre posesivo cuando habla del telecentro provincial, debe ser por el sentido de pertenencia. Lo que sí está claro es que la televisión es el medio que la apasiona dentro del periodismo.

-¿Por qué la televisión?

-Es el medio que me apasiona desde que entré a la carrera porque puedo explotar desde la visualidad muchos recursos que otros medios no tienen, o que no usan. La televisión es un medio que trasciende, es el que más la gente consume en Cuba aún hoy. Es un medio que si lo usas bien puede tener mucha influencia. Además me  da la posibilidad de hacer locución que es  algo que me gusta desde niña.

-¿Desde niña?

-Yo hice un programa en TV Yumurí cuando tenía cinco años que se llamaba Mi juego musical. Mi mamá me dejó de llevar porque era muy inquieta y acababa en el estudio. Luego, con diez años, comencé a presentar en Radio 26 el infantil Tiempo musical. Estuve hasta que entré en la secundaria.

Yilena tuvo otras incursiones  en los medios en su etapa escolar. Estuvo entre las cinco finalistas del casting multitudinario que se hizo para el programa  juvenil Quédate Conmigo,  de TV Yumurí.

“Desde chiquita me gusta eso de los medios y hablar por el micrófono. No me gusta la locución para ser un figurín que está parado delante de una cámara, sonriendo, sino para decir cosas que a la gente le pueda interesar”.

-¿Y nunca  has tenido miedo escénico?

-Miedo sí, claro que sí. Lo que pasa es  que yo siempre  he sido muy fresca y muy parejera. Y cuando me invitan a hacer algo yo digo que sí, y lo hago con miedo, pero lo hago.

Me  cuenta que la primera vez que hizo Hora Clave, revista del mediodía de la televisión matancera de la cual ha sido locutora, estaba temblando. “Cuando ves el bombillo rojo en la cámara es una sensación indescriptible. Tú no sabes cuántas personas te pueden estar viendo y te sientes expuesta, choqueada, en pausa, pero una vez que arrancas  todo fluye. Hoy siento más confianza y eso se lo agradezco a todos los profesores que he tenido, sobre todo a Carlos Benítez”.

Y me confiesa algo que uno no espera en una muchacha que recién comienza. “Me gusta más  estar en vivo porque esa emoción no se compara con nada. Es más natural y eso se puede aprovechar”.

Para Yilena Oramas la posibilidad que le ha dado TV Yumurí ha sido trascendental en su corta vida. ¿Ha sido como vivir tu sueño antes de tener tu título?, indago.

-Agradezco a TV Yumurí por la oportunidad. Todos los estudiantes deberían vincularse a un medio. Tú puedes estar en un aula, pero hasta que no chocas con la realidad no aprendes.

-¿Has aprendido más en los medios?

-La universidad es la base, pero es en el medio en el que terminas  de aprender. Aprendes a mezclarte en los procesos. Cuando me gradué ya nada me va a coger de sorpresa, porque lo vivo día a día.

-Tu orientación es hacia la televisión, pero fuiste ubicada en la radio. ¿Qué esperas de ese futuro inmediato?

-Que me hayan ubicado en la radio fue una jugarreta del destino, pero no es malo para mí, al contrario; en septiembre me voy a enfrentar a la radio con muchas ganas.

-¿Quisieras hacerlo desde el mundo de la cultura?, la interrumpo.

– Sí, si se puede, hacer periodismo cultural; pero también me gustaría insertarme en la locución radial y aprender de los locutores de la radio. Quiero sentarme mucho en la cabina, ver cómo se hace la radio, entender la radio desde todas sus aristas, porque uno no conoce  un medio hasta que  no está adentro.

-Y el sueño de la TV, ¿lo vas a dejar ahí?

-No, mientras que me sigan abriendo las puertas voy a seguir trabajando y colaborando.

-Además te gusta el teatro y la música…

-Mi pasión siempre ha sido el arte, pero no desde la visión crítica sino desde la visión del que la hace. Hoy soy cantante. Nunca lo pensé, siempre quise ser actriz y pensé que por la actuación se me iban a abrir todas las puertas del arte. El canto era un hobby hasta que me llamaron para cantar en una banda de rock.

Yilena es hoy la voz principal de la banda Blood Heresy. “Ya llevo cuatro años trabajando con ellos y he cantado en escenarios grandes, con artistas como Ernesto Blanco  o Adrián Berazaín. Estoy en el proceso de profesionalizarme”.

Con tremenda naturalidad Yilena Oramas dice que se mueve entre esos dos mundos: cantante-periodista, periodista-cantante. “Todo el mundo me pregunta qué haría si en algún momento tengo que tomar la gran decisión. Ahora mismo no estoy preparada para tomarla. No me veo prescindiendo de ninguna de las dos facetas».

Cuando entró a  la universidad a estudiar periodismo, Yilena no lo tenía tan claro, quería entonces ser actriz y se sentía frustrada.

-Sentía que no estaba en el lugar donde debía. Pero me ayudó muchísimo con lo que me encontré en mi aula, con mis 15 compañeros. Sin ellos yo no hubiera seguido en la carrera. Somos un grupo fuerte, todos tenemos una individualidad marcada. Me siento orgullosa cuando los veo triunfar, me siento parte de su éxito.

Con su grupo, Yilena formaría parte del equipo que mantuvo vivo el Universitario TV, noticiero de la Federación Estudiantil Universitaria en la Universidad de Matanzas. “Yo era la conductora principal, además hacía trabajos periodísticos  como todos. Pero también ayudaba en la asistencia de dirección. Era una maquinaria.  Se hacía con nada prácticamente.  Lo hacíamos con teléfonos, con tablets, con camaritas digitales”.

La joven recuerda con mucho  cariño esa etapa que no volverá. “Nos quedábamos en la universidad grabando hasta tarde, pero lo hacíamos con el mayor gusto del mundo. Me sirvió mucho para lo que hago ahora”.

Y habla de pasión. “Es importante divertirte y sentirte a gusto con lo que haces. La  pasión que uno tenga por lo que hace vale más que muchas cosas. Muchos me llaman ilusa, mi propia familia me llama loca”.

-La traigo al presente. Tu tesis es sobre la construcción de la agenda del noticiero Hoy de TV Yumurí, ¿qué  vas a  aportar con ella?

-Las agendas no deben ir separadas, los medios no pueden estar divorciados de sus públicos y que se hagan estudios desde la teoría para ver cómo sucede puede ayudar mucho. Es importante que el  medio sepa la responsabilidad que tiene con los públicos y actúe en consecuencia.

-¿Cómo está la salud de este tema en general en todos  los medios según tus resultados preliminares?, la provoco.

-Se habla muy poco de construcción de agenda en los medios cubanos, o se habla pero no se ahonda.  Y en Matanzas se han hecho  pocos estudios de construcción de la agenda.

Yilena Oramas García se declara enamorada del periodismo. Me confiesa que lo ha confirmado en estos meses de enfrentamiento a la COVID-19 en Cuba, porque ha entendido como nunca antes la importancia del Periodismo.

Yilena Oramas es una muchacha bella según los cánones que establecen los estereotipos occidentales. En cualquier lugar del  mundo no tendría  problemas para cumplir su sueño de ser presentadora de televisión. Pero ella, formada en la escuela cubana de periodismo, quiere más que eso.

No me lo dijo, pero sé que lamentaría que la vieran solo como una cara bonita. Y lo dejó bien claro cuando le pregunté qué le apasiona del periodismo. “Me gusta poder decir lo que pienso. Que las personas se vean reflejadas en mis trabajos. Ser la voz del pueblo.  Expresar mis criterios y que sean valiosos para alguien. Aportarle algo a la gente”.

*Tomado de Cubaperiodistas

Un comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *