Residuales sin tratamiento contaminan pozo de agua potable en Jesús Rabí

El suelo, sostén de la vida, puede convertirse en un poderoso enemigo si no se adoptan las medidas de protección del medio ambiente, como sucede en el poblado Jesús Rabí, ubicado en el Consejo Popular Céspedes-Rabí, del municipio Calimete, en la provincia cubana de Matanzas.

“Entré a mi casa, fui al baño y abrí la ventana, no había electricidad, entonces encendí un fósforo y me sorprendió una explosión que me sacó de un tirón del baño”.

Así relataba María del Carmen Herrera, vecina del batey, quien hace casi 20 años sufrió quemaduras graves causadas por la reacción del fuego con el gas metano, que emanaba por los drenajes de la bañadera y el lavamanos de su vivienda.

 «…anteriormente dos jóvenes que practicaban deportes sufrieron desmayo, al introducirse en un refugio a recoger una pelota, otros vecinos los socorrieron.”

Agregó que en la cafetería de su pueblo, durante esa etapa, se aprovechaba el gas proveniente del desagüe del fregadero para freír huevos y otros alimentos con la utilización de algunas inventivas y algunos vecinos abrían orificios en el patio de sus viviendas para cocinar.

Ahora los habitantes enfrentan otra situación

“Desde finales de abril no disponemos de agua potable de la red de acueductos, el pozo está contaminado, el agua salía turbia, fétida y con partículas verdosas, su consistencia era gelatinosa y su color amarillo, a tal extremo que manchaba las tazas sanitarias y lavamanos”, refiere Yoelkys Morales Acosta, vecino de aquí.

“…ya la quitaron porque no servía ni para el consumo animal, pero desde que se determinó que estaba contaminada recibimos el agua mediante pipas. El suministro no es diario y resuelve solamente a quienes disponen de recipientes para almacenarla”.

Acciones de la Unidad Empresarial de Base –UEB- de Acueductos y Alcantarillados

Arturo Hernández Echevarría, director municipal de la UEB, informó que a raíz de esta situación han tenido que pedir apoyo a otras entidades, pues disponen de un carro cisterna para suministrar agua y resulta insuficiente. A esta  tarea se sumó la UEB de Atención a Productores Jesús Rabí con un carro especializado y varias pipas movidas por tractores de diferentes unidades cooperativas.

Agregó que según lo normado, una persona debe consumir 50 litros de agua diarios y se están llevando los volúmenes correspondientes de acuerdo con el número poblacional, que asciende a mil 919 habitantes. 

¿Cada cuántos días se realiza la distribución?

«Distribuimos los martes, jueves, sábados y domingos, pero resulta insuficiente porque un gran número de vecinos no cuenta con recipientes para almacenar el líquido. Eso conlleva dar más viajes y, por supuesto, hay más gasto de combustible, además de mayor tiempo de uso a la maquinaria de las entidades que apoyan esta tarea y por esa razón se ven obligadas a dejar de cumplir parte de sus actividades».

Reseña histórica del central

En el poblado Jesús Rabí se ubica la industria azucarera Jesús Rabí, que surgió a partir del año 1874. Se fundó el cachimbo con el nombre de Santa Fecunda, que dio origen al Central Por fuerza. Su nombre deviene de la madre de uno de sus dos dueños, llamada Fecunda Sardiñas.

Desde su establecimiento se instala la fuerza de vapor, que permitió un rápido desarrollo del ferrocarril y de las máquinas más modernas, acorde con el desarrollo técnico de la época. Además de la producción de azúcar funcionaba una planta de refino y un alambique para destilar alcoholes y aguardientes, las cuales continuaron modernizándose hasta hoy.

Después del triunfo de la Revolución, con la nacionalización de la industria azucarera, se le concede el nombre de Jesús Rabí. Tras el paso de la historia el central sobresale por sus resultados productivos que se corresponden con las innovaciones realizadas a favor de elevar los volúmenes de azúcar, pero no ha podido consolidar un mecanismo para el tratamiento de los residuales, que han degradado los suelos en esa región.

A raíz de las situaciones antes expuestas se construye un complejo de piscina que funcionó corto tiempo.

¿Qué sucedió con el complejo de piscina para el tratamiento de los residuales?

Para frenar la degradación de los suelos hace casi una década se concluyó un sistema de lagunas, construido con técnica de impermeabilización y valorado en un millón 200 mil dólares. Ello permitiría purificar los residuales y utilizar el agua resultante de este proceso para el riego y fertilización de las plantaciones cañeras.

Oscar Luis García Peña, jefe de riego en la UEB de Atención a Productores Jesús Rabí, refiere que el complejo de piscina colapsó porque se había diseñado para procesar un volumen determinado de sustancias, que resultó insuficiente al incrementarse la capacidad de molida de la industria, así como las producciones de mieles y alcoholes, lo cual provocó la obstrucción de los conductores en las piscinas.

Agregó que la dirección de AXCUBA determinó construir un nuevo proyecto de tratamiento a los residuales, con técnicas modernas, donde se tendrán en cuenta, además, las sustancias de desechos que pueda generar la bioeléctrica que se edifica en áreas del central. 

 

Rabí, la mayor fuente contaminante en la provincia

Los residuales de ambas plantas derivados de los procesos productivos se vierten durante décadas, sin tratamiento, hacia una zanja, lo cual ha provocado la degradación del manto freático.

Milaida Hernández Álvarez, especialista municipal en gestión integral de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente –CITMA- explicó que durante una visita realizada el 14 de mayo último por inspectores de la oficina de regulación y seguridad ambiental se comprobó la presencia de grasas, hidrocarburos, ácido clorhídrico, potasa, cachaza y todo tipo de restos con alto contenido de azúcar, los cuales se están infiltrando al manto freático.

“Además de las afectaciones a la salud humana esta situación puede contaminar la cuenca Hanábana, que alimenta el humedal Ciénaga de Zapata y traer aparejado la pérdida de la diversidad biológica, la degradación de los suelos y por consiguiente la disminución de las producciones.

“… de esta manera se pone en riesgo también el plan de estado para enfrentar los efectos del cambio climático, en el cual Calimete constituye uno de los cinco municipios de la provincia priorizados para garantizar la alimentación en el país, por sus tierras fértiles y abundantes aguas subterráneas.»

Como parte de dicha inspección el CITMA indicó a la empresa azucarera la construcción de un sistema de tratamiento a los residuales, eficiente, antes de la venidera zafra.

La intensa sequía y las características del suelo contribuyeron a la contaminación

De acuerdo con un diagnóstico realizado al pozo que abastece de agua potable a los habitantes de la zona la contaminación está dada, principalmente, por el resultado de varios procesos industriales del central Jesús Rabí y su destilería, afirma Amauri Anchía Sánchez, director de la UEB Este, Aprovechamiento Hidráulico Matanzas.

Las características de los suelos en esta zona, ferralíticos rojos calcáreos, con presencia de cavernas, facilitan la acumulación de materias orgánicas que pueden contaminar las cuencas subterráneas.

“La intensa sequía ocasionó que descendieran los niveles de las cuencas en poco más de un metro si lo comparamos con igual período del año precedente; ello permitió que las sustancias vertidas por ambas plantas industriales penetraran y contaminaran el área”.

Explicó Anchía Sánchez que dicha situación conlleva a cambiar la estación de bombeo hasta que se recupere la fuente abastecedora y trabajar por eliminar las fuentes contaminantes.

Dijo que por ahora la afectación se localiza en áreas del poblado Jesús Rabí, pero de continuar vertiéndose estos volúmenes de residuales pudiera afectase hasta la zona costera de la Ciénaga de Zapata, a través del canal de Soplillar, donde se encontraron partículas del proceso industrial, mediante un estudio realizado hace varios años.

 

Está en riesgo una importante especie biológica

En busca de otra fuente de abasto de agua potable, durante la primera mitad de este mes de junio se perforó un nuevo pozo, comprobándose que tampoco está apto para el consumo humano, lo cual evidencia un fuerte deterioro del manto freático.

Urge, a las entidades responsables, adoptar estrategias a corto plazo durante este período de receso de la industria azucarera, en aras de frenar la contaminación del suelo y propiciar su recuperación paulatina.

Sería saludable reflexionar sobre una cita del líder de la Revolución cubana Fidel Castro en una conferencia en Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo hace 28 años: “Una importante especie biológica está en riesgo de desaparecer por la rápida y progresiva liquidación de sus condiciones naturales de vida: el hombre”.

Un comentario

  • Juan Carlos Subiaut Suárez

    Estimada Aidita:
    Otras fuentes aseguran que el sistema de tratamiento de residuales no solo estuvo mal e insuficientemente diseñado para la cantidad de sustancias a procesar, se violaron parámetros técnicos constructivos en las labores de impermeabilización de las lagunas de tratamiento, se diseñó y existió una explotación inadecuada del sistema de fertilriego a partir de estos residuales supuestamente tratados, una mezcla de subjetividades, errores de concepción, diseño y explotación que agravaron el problema. Felizmente en aquella ocasión no existió un incendio de grandes proporciones, pues la zona practicamente estuvo sobre una bolsa de metano, que se autodisolvió en gran parte, pero con incidentes como el que cuentas. Hace poco un depósito de combustible pesado colapsó y parte de sus componentes deben haberse filtrado al manto. Confiemos que el nuevo sistema funcione aceptablemente. Para los pobladores del Central hace mucho más de veinte años que los temas ambientales y de contaminación del suelo dejaron de ser una mera lectura en un periodico. Ha sido, desde esa fecha, con altas y bajas, un gran problema.

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