Solidaridad y humanista, valores innatos del médico cubano

La primera vez que lo vi fue en la niñez cuando los consultorios o policlínicos me parecían el fin del mundo. A su vez, los médicos y enfermeros mis peores enemigos. Su esposa era la doctora del consultorio 34 donde, casi todos los meses, atendía mis padecimientos de garganta y oídos. Él, sin más, se trasladaba a Alacranes, un pueblito

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